EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



sábado, 31 de mayo de 2008

ALELUYAS FOROFO-GASTRONÓMICAS



22/03/04


Tú, que estuviste algún día
en los templos futboleros,
vuelve a alegrarnos la vida
a tus hambrientos prosélitos.
Sácanos pronto del pozo,

llévanos al paraíso,
haz que olvidemos del todo
este desabrido guiso.
No nos gustan los mc donalds;
no nos gustan los perritos.
De este tipo de “manjares”
estamos ya más que fritos.
No a la comida basura
de antequeras y roquetas.
No a los delgados bistecs.
No ya más tristes croquetas.
No queremos más menús
de anoréxicos manteles.
No queremos más sanpedros
ni tampoco macaeles.
Ya no más manchasreales.
No más veras. No más martos.
Porque ya de bocadillos
estamos bastante hartos.
Sopas de sobre no quiere
la hinchada ya ni probar.
El cuerpo pide otra cosa
que sea de más yantar.
Ya no más carolinenses.
No más torredonjimenos.
Comarcasdeníjar no más...
¡Pardiez!... ¡Rayos y truenos!
Si esto no se acaba pronto
si no se acaba el “mal ramo”,
yo ya lo tengo pensado,
y me hago vegetariano.
Que se acaben ya las dietas
de comedor de tercera.
Volvamos a la gordura.
Démonos la tripotera.
Que traigan a nuestra mesa
bocados de más enjundia;
verbigracia, de Bilbao,
a la vasca, una merluza.
Tráigannos una paella,
que tenemos gran carpanta,
de Valencia, con marisco:
ésa sí es comida santa.
De Sevilla el pescaíto.
Cocidito de Madrid

con su pringá y su tocino
y que prosiga el festín.
Y la bodega surtida,
para mejor digerir,
con un excelente caldo:
vino de Valladolid.
Centollas de La Coruña;
de Vigo lamelibranquios
que alegren nuestro sentir
de corazón rojiblanco.
De Santander una vaca.
De Donostia marmitako.
Tanta gusa tengo yo:
me comería un marrano.
Boquerones, que no falten,
de la capital vecina.
Que vuelva la rivalidad
malagueño-granadina.
Y para ir terminando
una crema catalana,
que sea de periquitos,
o bien sea blau-grana.

Por fin tendrá su hartura
tanta hambre acumulada
si vivimos el ascenso
del club de fútbol Granada.
Volver por donde solía,
volver a los restaurantes
de tres o más tenedores.
¡Ay, qué alegría tan grande!
Que vengan pronto a Los Cármenes,
que vengan, que vengan ya.
La boca se me hace agua
pensando sólo en jalar.