EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



martes, 27 de diciembre de 2011

CAMINO A PRIMERA




Granada 2 Real Sociedad 1
9 de marzo de 1941
Estadio Los Cármenes, lleno, quince mil espectadores en tarde nublada. Terreno con algunos charcos por la lluvia caída. Partido correspondiente a la primera jornada de liguilla de ascenso a Primera 1940-41. Los capitanes de ambos equipos, González y Bienzobas, intercambiaron ramos de flores en los prolegómenos
Granada CF: Floro; Millán, González; Maside, Bonet, Mesa; Guijarro, Trompi, Cholín, Bachiller y Liz
R Sociedad de San Sebastián: Sebitas; Querejeta, Izaga; Fernando, Patri, Simón; Bienzobas, Bidegain, Chipia, Azpiazu y Pedrín
Goles: 1-0, min. 4, Cholín; 2-0, min. 39, Trompi; 2-1, min. 71, Bidegain
Árbitro: Melcón, Colegio Centro. Impecable. Fue despedido con aplausos al finalizar el choque


A las tres y media de la tarde, las peloteras de última hora en las puertas de Los Cármenes hicieron que bastantes se perdieran el golazo de Cholín que abría el camino hacia la victoria rojiblanca y era el primer paso hacia la Primera División con el que un mes después culminaría la liguilla de ascenso que esta nublada tarde empezaba en Los Cármenes y que disputaban los primeros clasificados de los dos grupos de Segunda en la liga recién terminada. El perfecto izquierdazo a la media vuelta del guipuzcoano y ex realista Cholín (“el abuelo” para parte de la afición), a servicio de Trompi, potente, raso y cruzado, tampoco resultó muy visible para el guardameta Sebitas, que sólo se enteró cuando vio el balón dentro de su portería.





El segundo gol llegaba al filo del descanso y fue otro gran gol en el que intervinieron los dos mismos protagonistas del primero, aunque con los papeles cambiados: Cholín sirvió magistralmente a Trompi, quien de tiro cruzado llevó el balón a la red, todo originado por la galopada por su extremo del ilustre veterano “Pirulo” Guijarro, que disputaba su último partido como rojiblanco.
Fue un partido casi completo el que el Granada ofreció a sus seguidores. El único pero estuvo en lo ajustado del marcador final, que debió ser mucho más amplio a favor de los rojiblancos. El Granada superó a su rival en todos los terrenos y en todas las facetas, especialmente en su primera mitad. José Zubeldia para Patria escribe entusiasmado: «Ni la pluma ni el pincel podrían recoger los rasgos y el nervio del juego. Acaso la cámara cinematográfica sería la única que pudiera perpetuar con la precisión de un archivo, toda la gama de combinaciones y genialidades que nuestros jugadores crearon con su inspiración magnífica, y así quedaría retratado para siempre un curso completo de fútbol. No faltó ni los goles de bandera, de los cuales, el primero, se ve tan de tarde en tarde, que hay que hacer esfuerzos de memoria…». Zubeldia destaca especialmente la magnífica labor del trío Floro, Millán, González, así como la gran calidad de Maside, Cholín y Trompi, y el juego “científico” de Bachiller.
El mismo cronista se lamenta de que en la segunda parte se malograran muchas ocasiones de gol porque -y esto es un problema que se viene arrastrando toda la temporada a pesar de la magnífica clasificación- sólo hay «a lo sumo dos delanteros que saben tirar». No obstante, la solución al problema la teníamos ya en casa y se llamaba César. Concretamente llegó de madrugada dos días antes y en el mismo tren que en “solo” treinta y tantas horas condujo a nuestra tierra a la expedición donostiarra en su primera visita histórica a este rincón peninsular:
El gran César Rodríguez era un futbolista leonés de sólo veinte años, pero ya cotizado, que venía cedido del Barcelona y que no jugó esta tarde precisamente por lo precipitado que esto hubiera parecido. Tampoco lo haría al domingo siguiente, con la visita del Castellón. Su debut se producirá ya en la tercera jornada, en el Riazor coruñés, y aunque sólo anotará un gol en toda la liguilla, será ese único gol el que suponga la victoria y quedar campeón de campeones, y el primer ascenso a máxima categoría, en el Sequiol castellonense, una jornada antes de concluir la competición.

martes, 20 de diciembre de 2011

EL EQUIPO QUE VOLVIÓ DEL FRÍO




Granada 8 Levante 1
18 de diciembre de 1949
Estadio Los Cármenes, casi lleno, once mil espectadores en tarde muy fría. Partido correspondiente a la jornada quince del Campeonato de Liga de Segunda División grupo Sur, 1949-50
Granada CF: Candi; Toñín, Millán, Barnet; Almagro, Luiqui; Megino, Trompi, Morales, Fraga y Mas UD Levante: Tur; Dolz, Allepuz, Navarro I; Alday, Navarrete; Sáez, Salvador, Zaragoza, Ortiz y Navarro II
Goles: 1-0, m. 16, Morales; 2-0 m. 34, Morales; 3-0, m. 46, Mas; 4-0, m. 48, Morales; 5-0, m. 60, Megino; 6-0, m. 76, Morales; 7-0, m. 77, Fraga; 8-0, m. 82, Morales; 8-1, m. 89, Salvador
Árbitro: Díaz Argote


El título de esta colaboración así como lo que sigue está tomado literalmente de lo que José Luis Entrala escribió en su magnífica “Historia del Granada CF”, referido a lo que le ocurrió a la expedición rojiblanca una semana antes del partido que nos ocupa:
«El 11 de diciembre de 1949 jugó el Granada en Alcoy. Vuelven en autobús el lunes día 12 y una intensísima nevada bloquea el vehículo en las cercanías del pueblo granadino de Baúl. Es imposible continuar y tampoco se puede retroceder. Los 15 miembros de la expedición son el entrenador Cholín, el masajista Bombillar y los jugadores Candi, Carbelo, Toñín, Méndez, Barnet, Almagro, Sosa, Megino, Fraga, Morales, Luiqui, Más y Trompi. Entre todos deciden, siguiendo las indicaciones del chófer, que la única solución es abandonar el autobús y avanzar a pie, por la nieve, hasta encontrar un cobijo.
»Y así estuvieron ¡tres días y tres noches dantescos! durmiendo en pequeños cortijos de la zona y caminando todo el día, perdidos entre la nieve, sin ropa ni calzado adecuados.
»Paco Más recordaba aquella odisea un día de 1984, 35 años después.
»“Llevábamos andando mucho tiempo, perdidos, sin saber si nos acercábamos o nos alejábamos, hasta que, por fin, vimos un cortijo. Pero allí no nos quisieron recibir. Les dijimos que pagaríamos la comida pero no ponían buena cara. Yo creo que nos tuvieron miedo. ¡Tantos hombres juntos…! Así que de nuevo a caminar por la nieve y, poco después, otra cortijada. Allí sí fuimos atendidos; lumbre, comida…”
»Estaban exhaustos, durmiendo en donde podían y, al día siguiente, vuelta a caminar. Por fin, el jueves llegaron hasta un tren detenido en la vía por la nieve. Lo pudieron abordar y esperar pacientemente hasta que, en la madrugada del viernes día 16, su lentísimo tren rindió viaje en la estación de Granada. Fueron cuatro días de miedo, hambre, frío y desesperación. Pero es viernes y el domingo día 18 hay que jugar en los Cármenes. El Levante espera.»




Desde luego, eran otros tiempos. Las comunicaciones poco tenían que ver con las actuales, pero es que el talante y la pasta de la que estaban hechos aquellos deportistas tampoco parecen asemejarse demasiado a lo de ahora mismo. A nadie se le ocurrió sugerir siquiera el aplazamiento del partido, y así, los mismos hombres con el único cambio de Trompi por Sosa, sin apenas entrenar y después de semejante aventura, fueron capaces de endosarle al Levante una de las mayores goleadas de toda la historia del Granada CF.
El Levante venía como vicecolista y estuvo toda la liga en los puestos bajos aunque no descendió, pero apenas opuso resistencia y desde el momento en que se vio con dos goles de diferencia bajó los brazos y todo resultó excesivamente fácil para los rojiblancos, entre los que destacaron especialmente Morales y Mas, el primero como autor de cinco de los goles en su puesto de ariete, y el segundo como asistente (aunque entonces no se decía así) desde su banda izquierda de al menos cuatro y autor de uno más. Precisamente a estos dos jugadores se les anularon dos goles más que, según las crónicas, fueron legalmente conseguidos.
Juan Morales Rubio, natural de Cieza (Murcia), consiguió aquella tarde cinco goles, una marca personal que suponía igualar la que consiguieran Juanele Castillo en 1933 y Luis Sosa en 1940, y de no habérsele anulado un gol podía haber igualado las que por el momento suponen el mayor número de goles conseguidos en un partido por un granadinista, seis, y que ostentan desde 1933 José Carmona y desde 1942 César. Morales fue un gran delantero centro de magnífico juego aéreo que militó en el Granada cuatro temporadas entre 1946 y 1950, y que, según José Luis Entrala, al principio tropezó con la incomprensión de los aficionados, que lo abucheaban, pero que pronto se rindieron cuando temporada tras temporada marcaba goles en abundancia. Morales es en la actualidad el tercer máximo goleador de la historia del Granada CF, con 61, sólo superado por los 77 de Trompi y los 101 de Rafa.

viernes, 9 de diciembre de 2011

MAGNÍFICOS CINCO + UNO




Granada 6 Zaragoza 2
18 de septiembre de 1966
Estadio Los Cármenes, lleno, dieciséis mil espectadores en tarde-noche calurosa. La segunda parte se jugó bajo iluminación artificial, inaugurando así en partido oficial la nueva instalación. Partido correspondiente a la segunda jornada del campeonato de liga de Primera División 1966-67
Granada CF: Ñito; Tosco, Datzira, Zubiaurre; Santos, Lorenzo; Lara, Almagro, Miguel, Agüero y Vicente
RCD Zaragoza: Yarza; Irusquieta, Santamaría, Reija; Pais, Violeta; Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra
Goles: 1-0, min. 31, Vicente; 2-0, min. 38, Miguel; 2-1, min. 43, Lapetra; 3-1, min. 49, Miguel; 4-1, min. 57, Miguel; 5-1, min. 60, Miguel; 5-2, min. 64, Pais; 6-2, min. 79, Agüero
Árbitro: López Zaballa, del colegio murciano. Buena actuación


En todas las quinielas el resultado más repetido era el “2“ o, como mucho, la “X“. Incluso en el diario deportivo “Dicen“ se había publicado los días previos al partido una caricatura en la que se veía a un jugador vestido con la indumentaria del Granada arrodillado y rezando, y a su lado otro jugador sonriente, éste con la indumentaria del Zaragoza y en la cabeza su “cachirulo“ de mañico, llevando en las manos un saco para guardar los muchos goles que se preveía entrarían en la meta granadinista, todo ello encima de la siguiente cuarteta: «Con los maños en gran forma / que se prepare el Granada / pues, además de perder, / pudiera haber goleada».

Goleada sí que hubo, sólo que fue en la portería contraria a la prevista, lo que a todo el mundo futbolero sorprendió. Y es que el Granada era un recién ascendido mientras que el Zaragoza, que estaba en esos precisos momentos escribiendo las mejores páginas de toda su historia, era el vigente campeón de Copa del Generalísimo y acababa de disputar sólo cuatro días antes el partido de ida de la final de la Copa de Ferias, en el que se había impuesto al Barcelona en el Nou Camp (0-1) con la misma alineación con la que esta calurosa tarde comparecía en Los Cármenes. Esa alineación titular zaragozana de los años sesenta (con una bonita rima incluida) en la que forman hasta siete internacionales, es la mejor de su historia y la que le dio más tiítulos: dos copas de España en 1964 y 1966 (más el subcampeonato en 1963 y 1965) y el título internacional de campeón de la Copa de Ciudades en Feria (1964), antecedente de lo que después fue la Copa UEFA, título que a los tres días de disputarse este partido no pudo renovar al perder en la vuelta en casa 2-4 con el Barcelona. Es el Zaragoza de Fernando Daucik y de los míticos “cinco magníficos“ de su delantera: Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra. O sea, un auténtico hueso para este Granada que apenas tres meses antes jugaba en Segunda y que había dado el salto a Primera ganando la promoción al Málaga.




La primera mitad estuvo más igualada y el primer gol tardó en llegar media hora, pero en la segunda, al encenderse los focos, cosa que ocurría por primera vez en Los Cármenes en un partido oficial del Granada (una semana antes, el 11 de septiembre de 1966, el Recreativo había inaugurado la iluminación empatando a uno con el Linense en el primer partido del grupo XI de 3ª), se encendieron simultáneamente la fuerza y el buen juego al contraataque de este Granada, y Lara, el rubio extremo gaditano de veinte años que apuntaba a figura y por su mala cabeza no llegó, y sus rapidísimas incursiones por la derecha se convirtieron en pesadilla para la defensa zaragozana, incapaz de contrarrestar la que se le venía encima, encajando otros cuatro goles que pudieron ser algunos más. Todo el equipo estuvo muy bien, pero en las crónicas se resalta, aparte del buen papel de Lara y los cuatro goles de Miguel, el gran trabajo en la zona ancha de Mariano Santos en el que quizás fue su mejor partido de los casi trescientos que disputó de rojiblanco.
Es fácil imaginar la euforia que supuso para el granadinismo esta gran e inesperada victoria ante el equipo de moda, victoria que, según las crónicas, fue muy merecida e incluso pudo ser bastante más amplia, y que fue premiada por la directiva de Bailón a razón de 10.000 ptas. por barba que, según José Luis Entrala, algunos corrieron a emplearlas esa misma noche en francachelas hasta las tantas.

«Apoteosis en Los Cármenes: 6-2 al Zaragoza», titula Hoja del Lunes. «Superioridad del Granada que frente a cinco magníficos alineó a once extraordinarios»; «Lo imposible: la sardina se comió al tiburón»; son dos de los titulares de “Patria” en la crónica de este partido que firma José Luis Piñero. «Ya tenemos coco», titulaba por su parte el diario “Madrid”.

Sí, parecía el coco -como decía el diario Madrid- este Granada de Ignacio Eizaguirre que quedaba clasificado en cuarta posición y con el positivo arrancado en la anterior jornada en el campo de otro de los gallitos de la época, el Las Palmas. Pero quedaban todavía por jugarse veintiocho jornadas y lamentablemente la magnífica imagen de los rojiblancos en este partido ya no volvió a repetirse, al contrario, su tono fue bajando a medida que avanzaba la competición y con él los puestos en la clasificación hasta llegar al final y tener que intentar salvar la categoría en promoción. El Betis, muy superior en la ida como en la vuelta, puso fin a la más breve estancia del Granada en Primera.

jueves, 24 de noviembre de 2011

MIL PARTIDOS





Granada 3 Mallorca 0
7 de enero de 1968
Estadio Los Cármenes, algo más de tres cuartos de entrada, doce mil espectadores en tarde soleada y fría. Terreno en buen estado aunque sin hierba en las áreas chicas. Partido correspondiente a la jornada quince del Campeonato de Liga de Segunda División grupo Sur, 1967-68
Granada CF: Ñito; Lorenzo, Barrenechea, Zubiaurre; Ortega, Barrachina; Flores, Almagro, Miguel, Gerardo y Ureña
RCD Mallorca: Piris; Doro, Victoriero, Cano; Forneris, Robles; Joseíto, Cifré, Domínguez, Chancho y Carmelo
Goles: 1-0, min 26, Ureña.; 2-0, min 59, Almagro.; 3-0 min.62, Almagro
Árbitro: Moya Aparici, valenciano. Buena actuación


“Joseíto, aunque te han castigao estamos a tu lao”, puede leerse en la pancarta que portan unos aficionados que posan detrás de la formación granadinista inmortalizada por la cámara de Torres Molina para Ideal en esta tarde de comienzos de 1968. El técnico había sido sancionado con seis partidos por insultar al calamitoso trencilla Alonso Pérez una semana antes en Alcoy, de donde salieron derrotados los rojiblancos, viendo así peligrar un liderato que duraba desde la cuarta jornada, y acercarse a sus perseguidores, Alcoyano, Calvo Sotelo y Mallorca, el rival de hoy.
Venían con los mallorquines dos ex granadinistas, los dos ya bastante veteranos y a punto de colgar las botas: el portero Piris y el defensa argentino Forneris, que habían pertenecido al Granada ocho y cuatro temporadas respectivamente y ambos eran recordados con cariño por la afición. Aparte también venía a un jugador que ficharía a la temporada siguiente por el equipo rojiblanco, el extremo Carmelo, del que se puede decir que en este partido pasaría tan desapercibido como en general fue su estancia en Granada, donde sólo llegó alinearse en una ocasión.
Fue el mejor partido de una temporada que también está entre las mejores de la historia porque en ella se consiguió el campeonato de Segunda y el cuarto ascenso a Primera, y esto se logró con una gran presencia de jugadores de nuestra propia cantera, como el gran triunfador del partido, Rafa Almagro, autor de dos goles, asistente en el otro y “sufridor” del penalti que Miguel lanzó fuera y que hubiera supuesto el 4-0. De la alineación de esta tarde no estaban el año anterior, en Primera, sólo Ureña, Gerardo y Ortega, los tres granadinos y ascendidos desde el Recreativo.
Nadie lo dijo porque por entonces nadie se ocupaba de estas minucias. Tendrían que pasar dieciocho años (1986) para que el maestro de historiadores granadinistas que es José Luis Entrala se tomara la molestia de contar los partidos oficiales disputados por el glorioso Granada CF, nacido Recreativo en 1931, y resulta que este partido para el recuerdo, por el resultado y la buena imagen rojiblanca, también lo es porque fue el número mil. Desde que el 6 de diciembre de 1931, en Peñamefécit, Jaén, el Recreativo Granada venciera 1-2 (ambos de Bombillar) al Deportivo Giennense, el que hacía 1.000 partidos, treinta y siete años después, fue un digno exponente del redondo número que completaba.

jueves, 10 de noviembre de 2011

SENTIDAS DESPEDIDAS




Granada 5 Santander 1
23 de abril de 1961
Estadio Los Cármenes, cinco mil espectadores en tarde soleada. Terreno en buen estado. Partido correspondiente a la jornada veintinueve y penúltima del Campeonato de Liga de Primera División 1960-61
Granada CF: Candi (Lois 48’); Mingorance, Gómez, Forneris; Méndez Larrabeiti; Cándido, Carranza, Rafa, Álvarez y Lalo
Rácing de Santander: Piñol; Pallás, Santamaría, Miera; Crispi, Pellejero; Odriozola, García, Sampedro, Ramos y Yosu
Goles: 1-0, min.1 Carranza; 2-0, min 8, Álvarez; 3-0, min. 11 Lalo; 4-0, min. 66, Carranza; 5-0, min. 73, Rafa; 5-1, min. 82, Odriozola
Árbitro: Novella, con muchos errores en su último partido como árbitro en activo





A buenas horas fue el Granada 1960-61 a brindar un buen partido a su afición. Era el último compromiso en Los Cármenes y llegaba cuando ya nada quedaba hacer en la liga de máxima categoría salvo completar el calendario, del que después sólo faltaba la visita al Metropolitano colchonero, e ir preparando una nueva plantilla para la siguiente temporada en segunda, ya que la derrota un domingo antes en Heliópolis había acabado con las remotas esperanzas de salvación. De ahí la escasa afluencia a Los Cármenes y también los pitos con que los rojiblancos fueron recibidos.


El Santander del brasileño Otto Bumbel (nada de Racing, por entonces todo término extranjerizante estaba proscrito) se presentaba por primera vez en Los Cármenes como rival de Primera División y era un recién ascendido que se había mantenido toda la liga en la mitad baja de la tabla pero necesitaba al menos un punto para huir de la promoción. Se trataba de un conjunto homogéneo, formado principalmente por jóvenes jugadores, a destacar su línea defensiva y sus peligrosos extremos. Dos hombres vinculados a la historia del Granada CF formaban en sus filas, Yosu y Pellejero. Este último junto con otros veteranos pero importantes jugadores como Benavídez, Becerril o Ramoní, todos presentes en la final de copa de dos años antes, habían sido barridos por la ”escoba” de Jiménez Blanco al terminar la temporada anterior. En su lugar parecía que se había fichado bien, buscando calidad y juventud, aunque también parece que en la parte técnica no acompañó el acierto, con Argila y posteriormente con Trinchant. Así que un año después el resultado era el contrario al buscado y el descenso antes de concluir el campeonato todo el fruto obtenido.


Sin nada ya que perder (o con la esperanza de ganar las 5.000 ptas. por barba que, según Diario Montañés, ofrecía el Español), el Granada dio una imagen muy distinta a lo que fue la tónica de una pésima temporada, y exhibió durante los noventa minutos todo lo que le había faltado: cohesión entre sus líneas, velocidad, ganas y forma física. En ello influyó bastante el encontrarse con tres goles antes de los diez primeros minutos. Abrió el marcador Carranza para que al poco Delfín Álvarez cabeceara el segundo tras una gran jugada por la derecha; y la nota de calidad la puso Lalo, haciendo un gran gol de lanzamiento que superó la barrera, de golpe franco directo al borde del área. Antes del descanso fue anulado un gol legal de Rafa que hubiera supuesto el cuarto. En la segunda parte continuó el asedio a la meta santanderina y llegaron dos goles más válidos y otro anulado; el que hacía el 4-0 lo consiguió Carranza de magnífico remate y era el último de los 26 que anotó mientras pertenecía al Granada. El 5-0 fue obra de Rafa, el granadino máximo goleador de la historia rojiblanca.



Aquella tarde se despedían de la afición granadinista dos jugadores que ocupan una parte importante en su historia. Carranza, ídolo que lo fue como pocos del granadinismo, actuaba por última vez de rojiblanco en Los Cármenes, ya que al terminar la temporada sería traspasado al Español. Por otra parte, Candi, diez temporadas ocupando la meta rojiblanca, jugaba su último partido con el Granada y también como profesional. Y no lo pudo disputar completo. A poco de iniciarse la segunda parte, a la salida de un córner botado sobre su marco, la nariz de Candi recibía el fortísimo impacto de la cabeza del que había sido su compañero, José María Pellejero, que entraba al remate con el ímpetu que siempre le caracterizó. Candi (fractura abierta del tabique nasal con ligera conmoción) y Pellejero (conmoción cerebral, hematoma parpebral con pérdida de visión en el ojo izquierdo y herida contusa en la frente), sangrando abundantemente, hubieron de ser retirados y trasladados urgentemente al cercano Hospital Clínico, donde Pellejero quedó ingresado. Candi fue sustituido por el suplente Lois, pero los forasteros acabaron el partido con un efectivo menos.


Pero para despedida dolorosa, la de la Primera División. El Granada acabaría de completar una semana más tarde la peor temporada -números en mano- de sus ochenta años de existencia; la única de las cinco categorías distintas en que ha militado en la que ha acabado una liga como colista.

domingo, 30 de octubre de 2011

EL MEJOR GRANADA





Granada 2 Barcelona 0
9 de abril de 1972
Estadio Los Cármenes, lleno, veintidós mil espectadores en tarde soleada y a ratos cubierta y con alguna ligera llovizna. Terreno en buen estado. Partido correspondiente a la jornada veintinueve del Campeonato de Liga de Primera División 1971-72
Granada CF: Izcoa; De la Cruz, Barrenechea, Falito; Jaén (Santos 85’), Fernández; Lasa, Porta Barrios, Manolín y Vicente
FC Barcelona: Reina; Rifé, Gallego, Costas; Torres, Zabalza; Juanito, Juan Carlos (Dueñas 46’), Marcial, Asensi y Pérez
Goles: 1-0, min. 6, Porta; 2-0, min. 47 Porta
Árbitro: Urrestarazu, navarro. Sin amonestados. Los forasteros le protestaron la anulación de un gol presuntamente legal en el que habría ignorado la ley de la ventaja
Venía el Barça a Granada después de completar una vuelta y un partido (dieciocho jornadas) sin conocer la derrota, racha que de un mal inicio de liga y la consecuente desventaja con el Madrid, le había llevado a acercarse a éste, al cual había derrotado en la jornada anterior, y a tener claras opciones de volver a anotarse un campeonato de liga, cosa que llevaba ya sin lograr desde hacía once años.
El ambiente pre partido estaba enrarecido a raíz de unas declaraciones del inefable Santiago Bernabéu en las que sugería que el Granada podría no emplearse a fondo frente a los culés como parte del pago del traspaso al Barcelona ya cerrado con vistas a la temporada siguiente del gran lateral De la Cruz. Más aún se enrarecería la víspera después de que José María García desde su popularísimo Hora 25 volviera a incidir sobre la cuestión.
Pero el gran Granada 71-72 pronto alejó toda sospecha. A poco de comenzar el encuentro, un córner por la izquierda del ataque rojiblanco contra la portería del marcador lo ponía Vicente en la frontal del área para que el cabezazo de Barrios fuera aprovechado desde cerca por Porta (muy destacado en esos momentos en la clasificación del Pichichi) para que de magnífica bolea cercana estableciera el 1-0, su gol dieciocho en la 71-72, el que con más cariño recuerda el propio Enrique Porta. Y nada más comenzar la segunda parte nuevamente Porta aprovechaba un fallo de la cobertura culé para de magnífico tiro cruzado hacer el 2-0 que resultaría definitivo. Entre uno y otro gol los blaugranas habían dominado por momentos e incluso habían reclamado la presunta anulación de un gol, pero sin crear excesivos problemas a Izcoa. A partir del segundo gol se puede hablar de un único equipo merecedor de la victoria, el Granada de Joseíto.





Un portero muy seguro, primero Ñito y en la segunda vuelta Izcoa; dos laterales de largo recorrido y buenas prestaciones en la cobertura, De la Cruz y Falito; un centro de la defensa casi invulnerable, con Fernández y Aguirre Suárez, esta tarde ausente pero bien sustituido por Barrenechea; un centro del campo de calidad y brega con Jaén, después Santos, y Manolín (sin olvidar a los lesionados Fontenla y Chirri) en el que Vicente daba clases magistrales; la rapidez de Lasa, la pelea de Barrios y… Porta. Porta haciendo goles a pares uno tras otro hasta conseguir el Pichichi. Ése era el mejor Granada que hemos podido ver y que recordamos.
En la 71-72, ni el Valencia ni el At. Madrid ni el At. Bilbao (éste goleado), ni tampoco alguno más modesto pero en buena posición en la tabla, como R. Sociedad, Las Palmas o Málaga, habían conseguido llevarse de Los Cármenes un solo punto. Tampoco el poderoso y enrachado Barcelona de Rinus Michels, plagado de internacionales, se iba a llevar nada positivo de su visita a Granada. Una semana después nos visitaría el R. Madrid, ya con el camino hacia un nuevo título mucho más despejado. Pero tampoco el que acabaría ganando la liga pudo arrancar de Los Cármenes un solo punto.
Sólo unos días después de este partido, tras veintisiete años (Millán,1945), un jugador de la plantilla del Granada CF debutaba como internacional absoluto: De la Cruz, el mismo que involuntariamente había provocado las suspicacias pre partido, que aunque ya pertenecía al Barcelona, se estrenaba con la Selección en su partido amistoso en Salónica, frente a Grecia, que acabó en empate sin goles. No, no era precisamente un comparsa este gran Granada Hasta con internacionales contábamos pues este mismo jugador además de Barrios, Lasa y Jaén ya habían pasado por las selecciones inferiores esta misma temporada. El Granada completó así la única de sus ya dieciocho temporadas de Primera sin perder ni un solo partido en Los Cármenes y sólo cediendo cuatro empates, igualadas que llegaron todas ante rivales que acabaron la liga en puestos inferiores.

miércoles, 19 de octubre de 2011

EL ÚLTIMO PORTA





Granada 2 At. Madrid 1

: El partido estuvo a punto de ser suspendido debido a la enorme tromba de agua caída sobre Granada treinta minutos antes de su celebración, que convirtió Los Cármenes en una laguna. En los prolegómenos se hizo entrega a Izcoa del trofeo Hoja del Lunes al granadinista más regular en la liga recién terminada. Jugadores y árbitros lucieron brazaletes de luto por la muerte de Fernando Herrero Tejedor, ministro Secretario General del Movimiento, y del jugador internacional Tonono, del Las Palmas, motivo por el que se guardó un minuto de silencio. Por coincidencia de colores los visitantes vistieron camiseta azul y pantalón blanco

15 de junio de 1975


Estadio Los Cármenes, casi lleno, veinte mil espectadores en tarde-noche muy lluviosa y con abundante aparato eléctrico. Terreno anegado con abundantes y grandes charcos. Partido correspondiente a la vuelta de IV de final de Copa del Generalísimo 1974-75


Granada CF: Izcoa; Sierra, Castellanos (Toni 68’), Falito; Chirri, Ederra; Lorenzo, Grande, Porta, Maciel y Quiles (Dueñas 71’)


C At Madrid: Reina; Melo, Benegas, Laguna; Marcelino, Adelardo; Leal, Irureta, Gárate, Alberto y Becerra


Goles: 1-0, min. 39, Porta; 1-1, min. 76, Leal; 2-1, min. 88, Grande


Árbitro: López Samper, valenciano, sin amonestados


Incidencias




Tras concluir la liga de Primera 1974-75 no hacía ni un mes, en la que el Granada había podido salvar la categoría prácticamente en el último suspiro y sólo gracias a superar el golaveraje particular al Málaga, se iniciaba la copa para nuestro equipo directamente en VIII, con eliminación del Gijón y posterior emparejamiento en IV con el At. Madrid.



Como cuadra a una eliminatoria copera, este partido de vuelta entre granadinistas y atléticos debe comenzar por el relato de lo que ocurrió en el que con los segundos como locales se jugó una semana antes en el Vicente Calderón, partido aquel plagado de incidentes y del que salió el Granada derrotado 2-0. En el Manzanares el Granada había visto cómo el árbitro navarro Juango le anulaba injustamente el gol de Lorenzo que suponía el empate a uno para casi al final tener que soportar la expulsión de Fernández (castigado después por cuatro partidos como autor de agresión a un contrario, según el acta), que sólo chocó con Capón en la disputa de un balón dividido, pero al que su fama, más que sus acciones, condenaban de antemano. Además Izcoa tuvo que salir escoltado por la Policía Armada por haberse encarado con el público que le insultaba. Por otra parte, aunque eran tiempos de leyenda negra rojiblanca, resulta que, según las crónicas, en Madrid, si alguien dio más de la cuenta no fueron los nuestros, sino que en esa tarea los más distinguidos fueron los atléticos Panadero Díaz (que nada más empezar marcó, no a hierro pero sí a aluminio -el de sus seis tacos-, a Quiles) y Capón, a los que el míster atlético, Luis Aragonés, en su primera temporada como entrenador, prudentemente dejó en Madrid.


Con estos antecedentes es fácil imaginar que el ambiente previo al partido estaba bien caliente y predispuesto contra los colchoneros, recibidos con una atronadora pita dirigida en especial contra su portero Reina (coreado con el epíteto de “chivato”), a quien las crónicas habían señalado como inductor de la expulsión en Madrid de Fernández. Pero los ánimos se calmaron tan pronto empezó el balón a rodar, lo cual en este caso no deja de ser un eufemismo porque la impresionante gota fría que cayó sobre Granada poco antes del comienzo del partido dejó el terreno de Los Cármenes impracticable, abundando las jugadas en que el esférico quedaba detenido en cualquiera de los grandes charcos repartidos por todo el rectángulo. Fútbol, lo que se dice fútbol, hubo poquísimo, pero a cambio asistimos a un emocionante espectáculo de lucha y entrega en el que el Granada superó a su rival y a punto estuvo de ganarse el pase a semifinales a pesar de que el último cuarto de hora hubo de jugarlo con sólo diez efectivos al lesionarse Chirri tras haberse efectuado los dos cambios.



En el banquillo rojiblanco se sentaba aquel gran entrenador que fue Errazquin (con el carné de Manolo Ibáñez) porque Joseíto había sido despedido tras el angustioso final de liga. En Copa de España, según la legislación, no podían intervenir los extranjeros Parits y Montero Castillo, y esto hizo que por fin debutara esta temporada el paraguayo oriundo Maciel, futbolista a quien apenas habíamos podido ver pero que siempre evidenció su gran clase; y además volvió a aparecer en las convocatorias Porta, que sólo había intervenido algunos ratos en cinco ocasiones. Porta, en su único partido completo de toda la temporada, fue precisamente el gran protagonista de la lluviosa tarde e intervino en los dos goles rojiblancos, el segundo con asistencia a Grande y el primero realizándolo él mismo a su más puro estilo, aprovechando un balón suelto tras varios rechaces en el área. Incluso tuvo en sus pies el que hubiera significado el 3-1 y la prórroga cuando ya se jugaba el descuento, pero sin suerte.


A pesar de la eliminación el público salió contento y convencido de que en otras circunstancias climatológicas se habría dado otro resultado. Pero lo que no sabíamos era que acabábamos de asistir a la última actuación de rojiblanco del gran Enrique Porta y al último de sus 43 goles para el Granada CF. Justo al día siguiente firmaba Miguel Muñoz su muy sustancioso contrato como nuevo entrenador y una de sus primeras decisiones fue la baja del único Pichichi granadinista. No pudimos despedirnos de Porta como se merecía y de aquí se marchó emocionado y con buenas palabras para todo el mundo. Pero para el recuerdo queda la gran ovación y los gritos de ¡Pooooooorta! ¡Pooooooorta! que por última vez volvieron a sonar en Los Cármenes aquella diluviosa tarde de mediados de junio.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

DOS LEYENDAS







Granada 1 Osasuna 0

28 de diciembre de 1958

Estadio Los Cármenes, casi lleno, catorce mil espectadores en tarde soleada y de buena temperatura. Partido correspondiente a la jornada quince de Primera División 1958-59

Granada CF: Carlos Gomes; Vicente, Méndez, Larrabeiti; Becerril, Baena; Olalla, Arsenio, Benavídez, Pellejero y Ramírez

C At Osasuna: Eizaguirre; Egaña, González, Ciáurriz; Pachín, Glaría II; Cerdán, Marañón, Andrés, Félix Ruiz y Areta III

Goles: 1-0, min. 55, Benavídez de penalti

Árbitro: Asensi, Colegio Centro. Buena actuación


Jugar mal y ganar es lo mejor que puede suceder, y mucho más cuando el adversario demuestra ser batallador, con sentido de juego y con ansias de victoria». Son palabras textuales del míster rojiblanco Alejandro Scopelli en su colaboración semanal para Hoja del Lunes referidas al partido que nos ocupa. En la soleada tarde con la que se clausuraba en Granada el año 1958 y el calendario de la primera vuelta en esta temporada que iba a terminar con la mayor proeza rojiblanca de su historia, los rojillos visitantes jugaron mejor que los nuestros y no merecieron la derrota.

El Osasuna, un cuadro joven y muy compensado, formado en su mayoría por jugadores de su cantera, exhibió brío, entusiasmo y genio, que son las mejores virtudes que pueden decirse de este ya clásico de nuestra primera liga, aplicables tanto al actual como a aquel que nos visitaba a finales de 1958, pero con el plus respecto a éste de que por entonces atravesaba una de sus mejores épocas históricas y sus dos últimas ligas en máxima categoría las había saldado con un sexto y un quinto puesto respectivamente, tanto es así que acababa de regresar de Venezuela de disputar un cuadrangular internacional al que había sido invitado como equipo de moda, aprovechando un parón en el calendario .

Esta tarde ocuparon las respectivas porterías dos leyendas del fútbol mundial: Ignacio Eizaguirre por los forasteros, muchísimas veces internacional con nuestra selección, con 38 recién cumplidos pero en plena forma y en gran parte responsable del buen papel de los osasunistas de la época. Y Carlos Gomes por los locales, más de treinta veces internacional por Portugal.

El portugués Carlos Gomes fue un fichaje de sensación en pretemporada (el más caro de la historia hasta entonces) que vino a Granada apadrinado por Scopelli. Junto a actuaciones verdaderamente meritorias, sobre todo al principio, tuvo otras que no lo fueron tanto. Aparte, parece que en lo personal el luso no era mínimamente modesto, lo que le acarreó frecuentes enfrentamientos. Peleado con todo Portugal llegó y asimismo peleado con media Granada y con media España acabó. Tenía todavía un año de contrato, pero en mayo y mientras el equipo disputaba IV de Copa, se consiguió su traspaso al Oviedo, que pagó por él –se dijo- casi lo mismo que había costado. Así concluyó la estancia en nuestra tierra de este famoso futbolista, que no consiguió el pase a un grande como ambicionaba.

La victoria ante el Osasuna fue la última que Scopelli conseguiría dirigiendo al Granada. Cinco partidos después fue despedido y sustituido por Kalmar, con el intervalo en dos jornadas de González, míster del filial. Con el húngaro Kalmar el Granada en junio de 1959 llegaría a lo más alto de su palmarés como subcampeón de España.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

PRIMERO DEL MILENIO






Granada 1 Villarreal 1

2 de enero de 2001

Estadio Nuevo Los Cármenes, menos de seis mil espectadores en fría tarde de martes festivo. Terreno en pésimo estado por las lluvias. Partido correspondiente a dieciseisavos de Copa del Rey 2000-01 celebrado a un solo choque

Granada CF: Pindado; Garrido, Tabuenka, Moya, Cervián; Torres, Pascual, Gonzalo (Óscar Fernández 80’), Pedro Vega (Puntas 67’); Róber (Nacho Sierra 70’) y Huegún

Villarreal CF: López Vallejo; Galván, Unai, Quique Medina, Arrubarrena; Jorge López (Jaime 74’), Xabi Gracia, Cagna, Escoda; Moisés (Marioni 62’) y Craioveanu (Gaitán 68’)

Goles: 0-1, min. 77, Cagna; 1-1, min. 89, Nacho Sierra

Penaltis de desempate tras la prórroga: Gaitán, para Pindado; Cervián, gol; Marioni, gol; Nacho Sierra, gol; Unai, gol; Huegún, gol; Xabi Gracia, para Pindado; Torres, gol. No hubo necesidad del quinto lanzamiento. Total, 4-2 gana el Granada y pasa a VIII

Árbitro: Losantos Omar, vasco. Amonestó con amarilla a los locales Torres y Moya; y al visitante Galván

Un nuevo siglo y un nuevo milenio acababan de comenzar, aunque los varios miles de paisanos congregados en la Plaza del Carmen no pudieron celebrar su llegada con las uvas y el cava ante la tozudez del reloj municipal, tan parado como la misma corporación tripartita que habitaba bajo el tejado y que no mucho después colaboraría con su inacción al “instante preciso” en que nuestro Granada tocara fondo, dejando casi simultáneamente y para la posteridad el “Instante Preciso” (el de Pérez Villalta) como testimonio de su no muy celebrado paso –al menos en lo futbolero- por el antiguo convento del Carmen. Algo más de diez años después todo es muy distinto, así que congratulémonos con el ahora mismo y digamos con Antonio Carvajal «feliz quien ve sus horas en dorado presente».

Ismael Díaz, el de las retóricas frases de “afluentes” y meandros futbolísticos para tratar de explicar porqué su equipo no convencía, duró menos de media liga. Manuel Torres Molina sólo fue tolerado por el presidente Jimena cinco partidos. Lalo, por entonces director deportivo, en su (por ahora) última etapa de servicios al club rojiblanco, acababa de convertirse en el nuevo míster.

Esta tarde el Granada disputaba su primer partido del siglo XXI y del milenio. El rival era de los cualificados, el Villarreal de Víctor Muñoz, recién ascendido a 1ª pero ya convertido en el club puntero de nuestra liga que es desde esta temporada. No obstante, el fatídico y todavía reciente “murcianazo” había despoblado bastante las gradas y no se llegó ni a media entrada. Y a pesar de la distancia en categoría entre unos y otros, los amarillos no evidenciaron su superioridad y siempre tropezaron con la grandísima tarde de Pindado, que lo paró casi todo, incluso dos de los penaltis con los que en la tanda el Granada pudo pasar a la siguiente ronda.

En liga no se puede decir que este más bien desangelado Granada brillara, pero en copa y tras hacerse cargo del equipo Lalo, se consiguió llegar hasta IV. Después José Ángel Moreno se convertiría en el cuarto técnico de la temporada.

viernes, 9 de septiembre de 2011

TRES POR TRES







Granada 3 Betis 0


30 de enero de 2011


Estadio Nuevo Los Cármenes, lleno, dieciséis mil espectadores con presencia de un millar de béticos en tarde soleada y fría. Partido correspondiente a la jornada 22 de Segunda División 2010-11


Granada CF: Roberto; Nyom, Íñigo López, Máinz, Siqueira; Lucena, Mikel Rico, Abel Gómez, (Óscar Pérez 73’); Carlos Calvo, Dani Benítez (Collantes 80’) y Geijo (Ighalo 82’)


R Betis B: Goitia; Isidoro, Roversio, Dorado, Nacho; Arzu (Jonathan Pereira 62’), Iriney, Beñat (Ezequiel 57’), Salva Sevilla; Rubén Castro y Jorge Molina (Juanma 77’)


Goles: 1-0, min. 51, Geijo; 2-0, min. 59, Dani Benítez; 3-0, min. 64, Geijo


Árbitro: Sureda Cuenca (comité balear). Amonestó a Nyom, Carlos Calvo, Geijo y Abel Gómez, por los locales; y a Rubén Castro, Roversio e Iriney por los visitantes


Menos de diez segundos desde la recuperación del balón cerca de su portería hasta que éste acabara dentro de la meta bética es lo que tardó el Granada en marcar cada uno de los tres goles con los que derrotó al líder en esta histórica tarde. En trece minutos mágicos (del 51 al 64) de la continuación, tres rojiblancos fabricaron tres magníficos goles y se hicieron con los tres puntos, presentando por derecho la candidatura del Granada al ascenso a máxima categoría con el que cinco meses después remataría una temporada para inscribir entre las mejores de su ya octogenaria existencia.


Los comienzos en el retorno a la división de plata después de veintidós años no fueron nada buenos. En las primeras jornadas andaban los rojiblancos ocupando el farolillo rojo, pagando el peaje de los novatos. Pero para mediados de liga ya estaban los nuestros ocupando plaza de promoción de ascenso que no abandonarían hasta el final. El Gimnástico de Tarragona junto a un ex primera, el Jerez, y junto a un gallito, el filial barcelonista, ya habían salido de Los Cármenes ampliamente goleados. Como el Betis, que no atravesaba sus mejores momentos pero seguía siendo líder cuando nos visitaba en la primera jornada de la segunda vuelta, y gracias a su planteamiento alegre y nada especulativo pudimos ver la mejor versión del gran Granada que Fabri supo acoplar y darle un patrón de juego ganador que iba a concluir en junio con el quinto ascenso a Primera,


En un ambiente inmejorable, con las gradas a rebosar, ya en la primera parte habíamos podido asistir a un gran espectáculo en el que aunque no se movió el marcador a punto estuvo de hacerlo a favor de los rojiblancos, con un disparo de Geijo que se estrelló en el larguero. En la segunda mitad y a poco de su comienzo íbamos a disfrutar con tres enormes goles del Granada, dignos de figurar en manuales para enseñar a principiantes lo que debe entenderse por el mejor fútbol de contraataque.


En menos de lo que se tarda en describirlo, la pareja Álex Geijo-Dani Benítez, o mejor, el trío Roberto-Benítez-Geijo o Abel-Geijo-Benítez, desarmaron por completo al equipo que acabaría ganando la liga y ascendiendo de forma directa en unión del Rayo Vallecano. El Betis acreditó su condición de favorito y siempre fue a por el partido, lo que facilitó bastante la labor de los rapidísimos atacantes locales. En plena vorágine de excelente juego rojiblanco a la contra todavía pudieron los béticos encajar algún gol más


Un portero seguro y que sabe poner el balón en largo como nadie, una magnífica labor de las líneas de recuperación y arriba la lujosa sociedad Geijo-Benítez, aquella tarde de sobresaliente ambos. Esos fueron los argumentos granadinistas para en dos años ingresar en división de honor desde tercera y para derrotar al Betis con toda justicia. Los mismos que, con algún inevitable altibajo, iban a traer a Granada después de treinta y cinco años otra vez el mejor fútbol. En una temporada, la 10-11, para recordar siempre, la inmensa tarde del dúo Geijo-Benítez fue apoteósica y merecedora también de ser recordada siempre, como el gol de Ighalo en Elche, el del ascenso.


El empate en Tenerife entresemana y la victoria sobre el Betis colocaron al Granada en el quinto puesto por primera vez en las veintidós jornadas disputadas. En las veinte restantes ya lo más que perderíamos sería un lugar en la clasificación para concluir la gran temporada rojiblanca en ese quinto puesto que trajo el triunfo en el play off y el salto a la Primera que hoy estrenamos en Los Cármenes.

viernes, 17 de junio de 2011

EL CRUYFF ROJIBLANCO




Granada 5 Elche 0


3 de noviembre de 1974


Estadio Los Cármenes, lleno, veinte mil espectadores con presencia de más de dos mil seguidores de los forasteros. Partido correspondiente a la jornada siete de la liga de Primera División 1974-75


Granada CF: Izcoa, Toni (Sierra 60'), Castellanos, Falito, Montero Castillo, Ederra, Santi, Grande, Dueñas (Oruezábal 76'), Parits y Lorenzo


Elche CF: Esteban, Bonet (Alfonseda 61'), Montero, Llompart, González, Canós, Rubén Cano, Jaime Cano, Sitjá, Gómez Voglino y Melenchón


Goles: 1-0, min. 17, Lorenzo; 2-0, min. 54, Parits; 3-0, min. 61, Lorenzo; 4-0, min. 65, Grande; 5-0, min. 79, Castellanos


Árbitro: Lamo Castillo, castellano. Mostró tarjeta blanca a los ilicitanos Montero, Rubén Cano y Bonet


El gran Granada de Joseíto, el de los setenta, frente al de otras épocas, nos había acostumbrado a lucir en su casillero puntos positivos y a transitar por la mitad alta de la tabla más que por la otra. Ésa es la situación que vivíamos cuando en la jornada siete de la 74-75 nos visitaba el Elche, el Granada era quinto clasificado y con +1, pues de los seis partidos ya disputados sólo había perdido uno, en el campo del gallito Español. Izcoa había encajado nada más que tres goles, claro que, a cambio, nuestros delanteros habían sido capaces de golear sólo en cuatro ocasiones. La visita del Elche, equipo de la zona media, supondrá un atracón de goles y de buen juego rojiblancos.


Para que se diera la goleada facilitó mucho las cosas el alegre esquema, más preocupado por el ataque que por la defensa, que exhibieron los ilicitanos, marca y sello de la casa de quien ocupaba su banquillo, Néstor Rossi, un viejo conocido, un técnico que trajo al fútbol español planteamientos y tácticas que aportaron (al menos al principio) algo más de vistosidad futbolera.


Sólo en la primera mitad inquietaron los ilicitanos y en ella vimos un único gol, marcado por Lorenzo de gran remate de cabeza en plancha a perfecto centro de Parits. Porque ésta fue la gran tarde del internacional austriaco Thomas Parits, del que se puede decir que dio cuatro de los goles y el restante se encargó de marcarlo él mismo, un gol por cierto de antología, el que suponía el 2-0, en una gran jugada individual en la que se deshizo de dos defensas y el portero. El "Cruyff rojiblanco" había maravillado al granadinismo unos meses antes, cuando fue presentado a prueba en un amistoso ante la Selección Argentina, y en él estaban depositadas las esperanzas de la hinchada, pero lo cierto es que, salvo en momentos puntuales, hasta la fecha no había destacado especialmente en los partidos ya jugados. Pero aquella tarde volvió a maravillar y, mucho más suelto de lo habitual gracias al "generoso" marcaje ilicitano, hizo un partido para recordar por siempre, como para enmarcar fue la jugada del quinto y definitivo, conseguido por Castellanos tras un perfecto tuya-mía con Parits.


Una buena primera vuelta granadinista en esta 74-75 fue seguida de una segunda muy irregular. Eso unido a que ésta es la temporada más atípica que uno recuerda (al llegar las últimas jornadas había varios equipos que lo mismo podían descender como alcanzar puestos de UEFA), hicieron que para mayo sólo quedara como objetivo rojiblanco el luchar por la permanencia, cosa que se pudo conseguir en el último minuto de la última jornada y gracias a superar en el golaveraje particular al Málaga, que descendió con sólo tres negativos.

lunes, 13 de junio de 2011

REVELACIÓN Y PLANCHA



Granada 1 Celta 0


2 de noviembre de 1969


Estadio Los Cármenes, quince mil espectadores en tarde nublada pero de buena temperatura. Partido correspondiente a la octava jornada de Primera División 1969-70


Granada CF: Ñito; Martos, Barrenechea, Lorenzo; Santos, Fernández; Machicha (Lara 63’), José, Barrios, Vicente e Hidalgo


RC Celta de Vigo: Bermúdez; Hidalgo, Manolo, Herminio; Costas, Hernández; Jiménez, Cano, Almagro, Juan y Suco (Abel 26’)


Goles: 1-0, min. 39, Barrios


Árbitro: Soto Montesinos, castellano, sin problemas. Amonestó al granadinista Lorenzo




Fue un partido no muy bueno en su primera mitad y bastante mejor en la segunda, según las crónicas, jugado entre el recién ascendido Celta y el Granada, dos equipos de la zona media de la tabla. El único gol del partido llegó cuando faltaba poco para el descanso en un disparo de Barrios que desvió el defensa gallego Manolo, pero el Granada fue justo vencedor y mereció algún gol más. En el Granada fueron los mejores Ñito, Lorenzo y Barrios, y en el Cesta destacó el granadino Rafa Almagro junto al futuro internacional Costas.


Marcel Domingo pedía demasiado por renovar y para sustituirlo en esta 69-70, Candi se trajo a toda una leyenda del fútbol mundial, el argentino Néstor Rossi. Con el nuevo técnico y unos pocos fichajes, más los “lotes” que vinieron del Valencia y del Barcelona por los respectivos traspasos de Barrachina y de Ramoní, echó a andar este nuevo Granada que en los primeros compases de la liga maravilló a propios y extraños con una disposición de efectivos sobre el terreno y un juego alegre y efectivo, muy distinto a lo que estábamos acostumbrados.


Esta victoria ante el Celta dio paso a la mejor versión del nuevo Granada de Rossi pues fue la primera de una serie de cuatro consecutivas que colocarían a los rojiblancos terceros y con cinco positivos faltando muy poco para el final de la primera vuelta, algo del todo insólito por estas tierras. La victoria 4-6 en Mallorca (en un solo partido marcó el Granada el 30% del total de goles a favor al concluir la liga), seguida de una nueva victoria en Las Palmas (1-2) y completada con un nuevo triunfo (1-0) en Granada frente al Zaragoza, dispararon los optimismos e hicieron soñar con altas metas futboleras.


Nadie podía sospechar que el equipo revelación de la primera vuelta de la 69-70, en toda una segunda mitad de liga para olvidar ya sólo fuera capaz de ganar un partido más y anotar sólo ¡¡¡cuatro!!! goles, completando así el peor registro goleador de toda su historia. Al final se pudo esquivar el descenso angustiosamente y gracias a las rentas de la primera vuelta.

Los innovadores métodos del argentino Rossi funcionaron muy bien sólo al principio, quizás no eran los más adecuados para una corta y modesta plantilla como la rojiblanca. Lo que empezó muy bien pudo acabar muy mal. Mientras se sucedían los muchísimos partidos de 0-0 que hubo en esta 69-70, en el filial Recreativo, de Tercera, Porta luchaba por darse a conocer.

lunes, 6 de junio de 2011

Y HUELVA




Y para terminar la liga de Segunda tenemos que jugar en Huelva, ciudad en la que el Granada compareció con el nombre de Recreativo por primera vez el 14 de octubre de 1934 para jugar ante el equipo de aquella ciudad que no era el Recreativo sino que se llamaba Onuba y que según las fuentes consultadas es el mismo actual o es otro distinto. Sea como fuere, el Recreativo Granada fue a Huelva en disputa del primero de los seis partidos que en liguilla le darían, ya en noviembre, su primer ascenso a Segunda, y, para empezar, se trajo los dos puntos al vencer 2-3, los tres del discutido ariete Calderón. Su segunda visita fue también como Recreativo para jugar contra otro Onuba distinto (o el mismo, que no está claro) y arrancar un empate a dos (Luis Sosa y Gaspar Rubio), en la 39-40, en Segunda división grupo V.


Ya no volvió nuestro equipo a aparecer por Huelva hasta abril de 1960, en la ida de XVI de Copa, y de allí nos vinimos con una mínima derrota que no pudo ser superada en la vuelta y hubo que jugar en Córdoba un tercer partido de desempate del que resultó el Granada (vigente subcampeón) eliminado, eliminación que pondría en marcha la” operación escoba” de Jiménez Blanco, de pésimos resultados.
No es el Colombino (el viejo y el nuevo) un escenario demasiado propicio para los colores rojiblancos ya que de las veintitrés veces (14 de Segunda, 8 de Segunda B y 1 de Copa) que allí jugamos sólo en tres vencimos y en siete empatamos.


Como equipo de segunda categoría el Granada se trajo de Huelva los dos puntos en dos ocasiones, y -como curiosidad- en ambas la temporada acabó en ascenso a Primera, los dos últimos de la historia. Así, en la 65-66, jornada quinta, 3 de octubre, la expulsión del veterano ex internacional y figura onubense, Enrique Mateos, por agresión a Lorenzo, y el solitario gol de Tosco, de golpe franco al borde del área en el último minuto, dieron la victoria, la quinta (cinco de cinco), y con ella el Granada de Kalmar (Otero; Barrenechea, González, Tosco; Sande, Lorenzo; Santos, Almagro, Miguel, Eloy y Flores) se reafirmaba en el liderato del grupo Sur que después perdería, pero que al final de la temporada, al clasificarse segundo y superar al Málaga en promoción, nos daría el tercer ascenso a Primera de la historia.


Una nueva victoria granadinista se dio en la siguiente visita a Huelva, 67-68, jornada siete, 5 de noviembre, en la que también comparecía nuestro equipo como líder destacado del grupo Sur, aunque en esta ocasión sí había encajado ya una derrota, en Castellón. Ñito; Lorenzo, Barrenechea, Zubiaurre; Santos, Barrachina; Flores, Almagro, Ureña, Gerardo y Vicente, el Granada que de la mano de Joseíto ascendería en abril a Primera, en Mallorca, venció 1-2 con goles de Ureña y Almagro y se destacó más en el primer puesto que no abandonaría hasta finalizar la competición.


La otra victoria en tierras huelvanas es de 2ª B, jornada trece de la 92-93. Esta vez no acabó la cosa en ascenso aunque cerca estuvo. El Granada de Yosu jugó con: Notario, Onofre (Hernández 76’), Leo, José Manuel, Álvarez, Santi, José Luis, Queco, Ángel, Molina y Juanma. El partido se jugó en sesión matinal el sábado 28 de noviembre de 1992, con las cámaras de Canal Sur emitiendo en directo, y acabó 0-1 merced al gol de aquel portento (para la categoría, claro) de rapidez y verticalidad que era el algecireño Ángel, en un contraataque granadinista al cuarto de hora de la primera mitad. En la segunda pudieron los nuestros ampliar el resultado favorable con repetidas contras de Ángel, el mejor, pero faltó puntería. Este partido es el cuarto de la sensacional racha de diecinueve (la más larga de la historia rojiblanca) sin perder, que de la cola llevó a aquel buen equipo rojiblanco a disputar la primera de las fallidas liguillas de ascenso de sus años en el tercer nivel del fútbol español.

martes, 31 de mayo de 2011

LA TELEVISIÓN Y EL ELCHE






La última vez que el Elche jugó en Granada lo hizo en la jornada sexta del calendario del grupo IV de Segunda B de la temporada 1995-96, que es la única de sus veinte visitas en que vino militando en la tercera categoría. Aquel partido, jugado el 8 de octubre de 1995 en el nuevo Los Cármenes, acabó en empate a un gol gracias a que el buen defensa que era Antonio consiguiera de cabeza empatar el tempranero gol de los visitantes, cuyo banquillo lo ocupaba Mesones. Todas sus demás visitas a nuestra tierra son de Primera (nueve), Segunda (ocho) o Copa (dos), y de ellas sólo en una ocasión consiguió una victoria (en la 87-88) y en otras seis empató.


Los Granada-Elche de la historia empiezan muy pronto, tanto que sería más correcto hablar de Recreativo-Elche ya que las dos primeras visitas ilicitanas a Granada fueron en tiempos de la República,34-35 y 35-36, las dos primeras de nuestro equipo en segunda categoría.



En la 58-59, recién terminada la liga de Primera, comenzaba la Copa. El primer rival que deparó el bombo fue el Elche, que acababa de completar la mejor temporada de su historia hasta ese momento y que con el gran César a punto de cumplir los cuarenta y como jugador-entrenador se había proclamado campeón del grupo Sur de Segunda y debutaría al año siguiente en máxima categoría. La ida fue en Los Cármenes el 26 de abril de 1959 y el Granada, muy superior y con Benavídez de maestro, encasquetó a los franjiverdes un concluyente 8-1, una de las más grandes goleadas de la historia en Los Cármenes, cuyo marcador, nuevo de un año atrás, estrenó aquella tarde los cartones del siete y el ocho. Curiosamente todos los delanteros granadinos marcaron dos goles (Benavídez, Loren, Mauri y Arsenio), el único que no marcó fue Carranza, que era precisamente el de más poder goleador de aquel gran Granada, aunque sí que intervino directamente en al menos tres de los goles. Todo parecía más que resuelto para la vuelta en Altabix, pero el pase a la siguiente ronda se consiguió no sin algún apuro puesto que el Elche venció 5-1 a los nuestros. Era el primer capítulo de lo mejor de la historia rojiblanca, que llegaría dos meses después con el subcampeonato de Copa.


También merece destacarse el duelo granadino-ilicitano de la temporada 1966-67, jugado en la jornada 28 de Primera, a falta de sólo tres para concluir la liga. Este partido se jugó el domingo 9 de abril de 1967 a la muy inusual hora -para la época- de las 19,30, porque fue retransmitido en directo para toda España por TVE. Es por tanto el primer partido televisado desde Los Cármenes de toda su historia, no así el primero que se le televisaba al Granada CF pues existía el antecedente de cuatro años atrás, en partido de Copa en el Bernabéu frente al Madrid, que acabó 3-0. El Granada y su afición dieron bien ante las cámaras y en un Los Cármenes abarrotado derrotó 2-1 al Elche en un partido muy emocionante. Marcó al filo del descanso Rafa Almagro y a poco de iniciarse la segunda parte Miguel puso el 2-0, pero a falta de menos de diez minutos el goleador ilicitano Vavá acortó distancias dando aún más emoción a los minutos finales. El Granada, con -5 y en puesto de promoción, necesitaba apremiantemente los puntos para no descolgarse y la victoria hizo renacer las esperanzas. Lo malo fue que en la siguiente salida, al Pasarón pontevedrés, no se pudo pescar nada, y en la última jornada, en Los Cármenes, un Español muy superior derrotó a los nuestros 0-3. Después el Betis en la promoción se encargaría de poner fin a la más efímera de las estancias granadinas entre la élite del fútbol español.



Otra visita ilicitana destacable es la de la 74-75, jornada siete, jugado el 3 de noviembre de 1974. Era el Granada de la primera vuelta de aquel campeonato, caracterizado por la irregularidad de nuestro equipo y por la enome igualdad que se dio al final en Primera división. Este Granada de la primera mitad del campeonato no tuvo problemas para golear 5-0 (Lorenzo dos, Parits, Castellanos y Grande) al Elche de Néstor Rossi, arropado por más de dos mil hinchas. Fue un partidazo de los rojiblancos entre los que sobresalió un hombre que no se prodigaba demasiado, el austriaco Parits. La primera vuelta granadinista de esta temporada fue bastante buena, pero la segunda fue muy deficiente y sólo el golaveraje favorable frente al Málaga evitó el descenso de categoría.
Más arriba he dicho que el El Elche ha jugado en Granada en veinte ocasiones, pero no es del todo cierta tal aseveración. Son en realidad diecinueve las veces que en Granada los alicantinos han disputado un partido oficial, pero tendrían que haber sido veinte porque el de liga de Segunda de la 83-84 no se jugó en Los Cármenes, clausurado por dos partidos por los incidentes frente al Cartagena en Copa. Por entonces no bastaba eso que hoy es usual de llevarse los partidos de clausura a un término municipal distinto; entonces había que alejarse al menos cien kilómetros. Por esa razón este Granada-Elche hubo de jugarse en El Maulí, de Antequera, aunque tampoco por entonces existía en toda la provincia un campo, aparte de Los Cármenes que resultara apto para un partido de estas características . No se dio mal el casi flamante estadio antequerano ya que el Granada se vino de allí con los dos puntos (2-1) gracias a la magnífica actuación de aquel fino futbolista que era Kostic, un ex ilicitano, que marcó los dos goles rojiblancos, el segundo de penalti y el primero al recoger un rechace a tiro de golpe franco de López que se estrelló en el larguero. Unos cinco mil granadinos nos desplazamos a Antequera y vimos a nuestro equipo imponerse al gallito Elche (que ascendió a Primera esa misma temporada) a pesar de jugar casi toda la segunda parte con uno menos por expulsión de Peruena.

PRIMER PASO






Granada 8 Elche 1


26 de abril de 1959


Estadio Los Cármenes, casi lleno, quince mil espectadores con presencia de un millar de ilicitanos en tarde soleada. Partido correspondiente a la ida de XVI de Copa del Generalísimo


Granada CF: Piris; Vicente, Cata, Larrabeiti; Pellejero, Vílchez; Arsenio, Carranza, Loren, Benavídez y Mauri


Elche CF: Navarro (Isidro 77’); Gómez, González, Quirant; Riquelme, Rodri; Guerrero, Sánchez, César, Outeruelo y Pahuet


Goles: 1-0, min. 2, Arsenio; 1-1, min. 23, Pahuet; 2-1, min. 26, Benavídez; 3-1, min. 44, Loren; 4-1, min. 47, Arsenio; 5-1, min. 68, Mauri; 6-1, min. 76, Mauri; 7-1, min. 86 Loren; 8-1, min. 82 Benavídez


Árbitro: Azón. Con errores por seguir el juego de lejos




En la última jornada de la liga 58-59 sospechosamente el Betis (con destitución fulminante de su entrenador Antonio Barrios) perdía en su campo con la R. Sociedad, rival directo rojiblanco, y el Sevilla, otro rival directo,-también con sospechas- ganaba en Vigo en el último suspiro a la vez que los rojiblancos eran derrotados en Pamplona. La consecuencia era que el Granada tendría que intentar salvar la categoría en la promoción a pesar de su buen papel en la recta final del campeonato, cuando Kalmar con su sapiencia y Carranza con su pelea dieron un aire muy mejorado al equipo.


Pero antes había que jugar la copa, que se iniciaba para los primerdivisionistas una semana después de concluir la liga. El Elche, que de la mano del ex rojiblanco César y con el granadino Guerrero acababa de ascender a Primera como campeón del grupo Sur, era el primer rival. El presidente Rivas no las tenía consigo y prefería una eliminación rápida para centrarse en la promoción. No sabía que este equipo estaba dando los primeros pasos de lo que concluirá dos meses después con el mayor logro del club: subcampeón de España.


Hasta cinco titulares faltaban en la alineación del Granada, pero el Elche sólo dio batalla en la primera parte, en la que se llegaron a escuchar palmas de tango en las gradas y algunos abucheos hacia los rojiblancos. La segunda mitad fue sin embargo un monólogo rojiblanco y con Benavídez de catedrático del balón y Carranza abriendo espacios (no marcó pero dio al menos tres goles) el Granada dio toda una exhibición y dejó sentenciada la eliminatoria.


El gran César Rodríguez a sus casi cuarenta, con el 9 a la espalda pero actuando de cerebro de su equipo y ocupando la posición de medio centro, fue el mejor de los franjiverdes. Como jugador-entrenador, en sólo dos años consiguió que el Elche pasara de Tercera a Primera. En declaraciones pospartido dijo que le habían emocionado las muchísimas muestras de cariño recibidas de los granadinos y achacó la excesiva derrota a los festejos del ascenso, que le habían ocupado toda la semana descuidando la preparación. Algo de razón debía de llevar porque aunque el 8-1 parecía definitivo, en el partido de devolución de visita por poco nos elimina un Elche mucho más centrado que derrotó a los rojiblancos por 5-1.

jueves, 26 de mayo de 2011

EL TERCER INÉDITO: VILLARREAL B





El tercero y último de los tres inéditos frente al Granada es el siguiente rival, el club más joven de la categoría, el filial villarrealense, que junto a Huesca y Numancia nunca hasta esta misma temporada había jugado un partido oficial frente al Granada. No hay por tanto más precedente que el del partido de la primera vuelta en el que el Granada sucumbió en tierras castellonenses.


Con el primer equipo amarillo sí que hay antecedentes históricos, pero son bien escasos, tan solo tres, dos de liga de Segunda B, de cuando el llamado “submarino amarillo” era no ya un segundón sino menos que eso, un club a caballo de la tercera y la cuarta división nacionales, en la 88-89; y un tercer partido, de Copa, de cuando empezaba a convertirse en un club puntero del fútbol español, en la 2000-01.


La primera vez que los amarillos aparecieron por Granada fue en la jornada 33 de la malísima temporada 1988-89, a falta de seis partidos para concluir la liga, hace exactamente veintidós años menos un día, puesto que la visita castellonense ocurrió el 21 de mayo de 1989. Aquel menos que mediocre Granada regido desde hacía poco por Murado, después del desfile de técnicos había vuelto tres jornadas atrás a las manos del mismo que empezó la temporada, el maestro Eduardo Gómez, Lalo, que se enfrentó a la dificilísima papeleta de intentar evitar que un Granada vicecolista del Grupo IV de 2ª B diera con sus huesos y toda su historia en Tercera. La mano de Lalo pese al poco tiempo transcurrido ya había empezado a cambiar el rumbo y al menos se había conseguido subir algún peldaño aunque sin salir todavía de los puestos de descenso. Ante menos de dos mil espectadores en el viejo Los Cármenes, el Granada se impuso 2-0 con goles de Kike de penalti y de Merayo, ambos en la primera mitad. En el Villarreal jugaba aquel delantero granadino de Bogarre, Adriano, que a la temporada siguiente llegó a ser fichado por Murado pero que finalmente no vino por desacuerdos monetarios de última hora. Con esa victoria pudo al menos el Granada escalar hasta el quinto puesto por la cola, el mismo que ocuparía al finalizar esta horrible temporada y con el que se pudo salvar la categoría, tras la feria del penalti (“muradí”) de la última jornada en Marbella.


Y la otra aparición amarilla por Granada tiene la particularidad de ser el primer partido rojiblanco del siglo XXI y del milenio. Se jugó el día 2 de enero de 2001, en XVI de final de Copa, disputado a partido único en el nuevo Los Cármenes. Otra particularidad que ofrece es que el técnico que ocupaba el banquillo rojiblanco era el mismo de la otra visita villarrealense, Lalo, en su partido de debut tras la destitución de Manuel Torres Molina, que a su vez había sido el relevo del defenestrado Ismael Díaz.


Este Villarreal tiene muy poco que ver con el otro. Era un recién ascendido pero sus dirigentes tenían claro que no iba a ser un comparsa de la máxima categoría, como dos temporadas atrás, cuando en su debut en Primera descendió en promoción. Así que se había reforzado con grandes fichajes de jugadores muy cotizados. El Villarreal formó con: López Vallejo; Galván, Unai, Medina, Arrubarrena; Jorge López (Jaime 74’), Xabi Gracia, Cagna, Escoda; Moisés (Marioni 62’) y Craioveanu (Gaitán 68), es decir, su equipo titular con el que en Primera marchaba cerca de los puestos de UEFA. El Granada opuso a: Pindado; Garrido, Tabuenka, Moya, Cervián; Torres, Pascual, Gonzalo (Óscar Fernández 80’), Pedro Vega (Puntas 67’); Róber (Nacho Sierra 70’) y Huegún. Debutaban como rojiblancos los pretendidos refuerzos invernales Gonzalo y Puntas. Desde luego no estamos ni de lejos ante uno de los mejores equipos rojiblancos de sus largos años en 2ª B, pero lo cierto es que el Villarreal no pareció el equipo revelación que tan buen papel hizo en liga de primera y el Granada supo jugarle y eliminarlo del torneo del KO. Se adelantaron los amarillos con gol del argentino Diego Cagna a falta de diez minutos para el final, pero empató Nacho Sierra casi sobre la campana. La correspondiente prórroga dio paso a los penaltis de los que sólo hubo necesidad de lanzar cuatro porque Pindado paró los de los villarrealenses Gracia y Gaitán, mientras que los rojiblancos no fallaron ni uno.


Antes que el Villarreal había caído en copa el Huelva. Después tocó eliminar al Guadix, de 2ª B, que se había deshecho de todo un Valencia, con lo del famoso penalti Cervián en el partido de vuelta en Los Cármenes. Y ya en cuartos el rival fue el At. Madrid, por entonces en Segunda, que acabó con nuestras ilusiones. En casi todos los partidos el granadinista más destacado fue el portero Pindado, lo que le valió su traspaso al At. Madrid al finalizar esta temporada.