EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



martes, 20 de diciembre de 2011

EL EQUIPO QUE VOLVIÓ DEL FRÍO




Granada 8 Levante 1
18 de diciembre de 1949
Estadio Los Cármenes, casi lleno, once mil espectadores en tarde muy fría. Partido correspondiente a la jornada quince del Campeonato de Liga de Segunda División grupo Sur, 1949-50
Granada CF: Candi; Toñín, Millán, Barnet; Almagro, Luiqui; Megino, Trompi, Morales, Fraga y Mas UD Levante: Tur; Dolz, Allepuz, Navarro I; Alday, Navarrete; Sáez, Salvador, Zaragoza, Ortiz y Navarro II
Goles: 1-0, m. 16, Morales; 2-0 m. 34, Morales; 3-0, m. 46, Mas; 4-0, m. 48, Morales; 5-0, m. 60, Megino; 6-0, m. 76, Morales; 7-0, m. 77, Fraga; 8-0, m. 82, Morales; 8-1, m. 89, Salvador
Árbitro: Díaz Argote


El título de esta colaboración así como lo que sigue está tomado literalmente de lo que José Luis Entrala escribió en su magnífica “Historia del Granada CF”, referido a lo que le ocurrió a la expedición rojiblanca una semana antes del partido que nos ocupa:
«El 11 de diciembre de 1949 jugó el Granada en Alcoy. Vuelven en autobús el lunes día 12 y una intensísima nevada bloquea el vehículo en las cercanías del pueblo granadino de Baúl. Es imposible continuar y tampoco se puede retroceder. Los 15 miembros de la expedición son el entrenador Cholín, el masajista Bombillar y los jugadores Candi, Carbelo, Toñín, Méndez, Barnet, Almagro, Sosa, Megino, Fraga, Morales, Luiqui, Más y Trompi. Entre todos deciden, siguiendo las indicaciones del chófer, que la única solución es abandonar el autobús y avanzar a pie, por la nieve, hasta encontrar un cobijo.
»Y así estuvieron ¡tres días y tres noches dantescos! durmiendo en pequeños cortijos de la zona y caminando todo el día, perdidos entre la nieve, sin ropa ni calzado adecuados.
»Paco Más recordaba aquella odisea un día de 1984, 35 años después.
»“Llevábamos andando mucho tiempo, perdidos, sin saber si nos acercábamos o nos alejábamos, hasta que, por fin, vimos un cortijo. Pero allí no nos quisieron recibir. Les dijimos que pagaríamos la comida pero no ponían buena cara. Yo creo que nos tuvieron miedo. ¡Tantos hombres juntos…! Así que de nuevo a caminar por la nieve y, poco después, otra cortijada. Allí sí fuimos atendidos; lumbre, comida…”
»Estaban exhaustos, durmiendo en donde podían y, al día siguiente, vuelta a caminar. Por fin, el jueves llegaron hasta un tren detenido en la vía por la nieve. Lo pudieron abordar y esperar pacientemente hasta que, en la madrugada del viernes día 16, su lentísimo tren rindió viaje en la estación de Granada. Fueron cuatro días de miedo, hambre, frío y desesperación. Pero es viernes y el domingo día 18 hay que jugar en los Cármenes. El Levante espera.»




Desde luego, eran otros tiempos. Las comunicaciones poco tenían que ver con las actuales, pero es que el talante y la pasta de la que estaban hechos aquellos deportistas tampoco parecen asemejarse demasiado a lo de ahora mismo. A nadie se le ocurrió sugerir siquiera el aplazamiento del partido, y así, los mismos hombres con el único cambio de Trompi por Sosa, sin apenas entrenar y después de semejante aventura, fueron capaces de endosarle al Levante una de las mayores goleadas de toda la historia del Granada CF.
El Levante venía como vicecolista y estuvo toda la liga en los puestos bajos aunque no descendió, pero apenas opuso resistencia y desde el momento en que se vio con dos goles de diferencia bajó los brazos y todo resultó excesivamente fácil para los rojiblancos, entre los que destacaron especialmente Morales y Mas, el primero como autor de cinco de los goles en su puesto de ariete, y el segundo como asistente (aunque entonces no se decía así) desde su banda izquierda de al menos cuatro y autor de uno más. Precisamente a estos dos jugadores se les anularon dos goles más que, según las crónicas, fueron legalmente conseguidos.
Juan Morales Rubio, natural de Cieza (Murcia), consiguió aquella tarde cinco goles, una marca personal que suponía igualar la que consiguieran Juanele Castillo en 1933 y Luis Sosa en 1940, y de no habérsele anulado un gol podía haber igualado las que por el momento suponen el mayor número de goles conseguidos en un partido por un granadinista, seis, y que ostentan desde 1933 José Carmona y desde 1942 César. Morales fue un gran delantero centro de magnífico juego aéreo que militó en el Granada cuatro temporadas entre 1946 y 1950, y que, según José Luis Entrala, al principio tropezó con la incomprensión de los aficionados, que lo abucheaban, pero que pronto se rindieron cuando temporada tras temporada marcaba goles en abundancia. Morales es en la actualidad el tercer máximo goleador de la historia del Granada CF, con 61, sólo superado por los 77 de Trompi y los 101 de Rafa.

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