EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



domingo, 7 de septiembre de 2008

LOS EXCLUIDOS



De las setenta y siete ligas que en España se llevan disputadas, desde Bienzobas hasta Güiza son un total de cincuenta y tres los futbolistas que han conseguido al menos una vez el muy honorífico título de Pichichi. Aunque hablando con propiedad, quienes consiguieron el preciado trofeo realmente son sólo cuarenta y dos, pues los otros once fueron a salir máximos goleadores antes de 1953, cuando todavía Marca no había instaurado el premio. En este sentido, el que a día de hoy sigue siendo el futbolista que más veces fue el máximo realizador, Zarra, sólo podría (si aún viviera) enseñar con orgullo a sus visitas un Pichichi, justo el último de los seis que conquistó. De esos cincuenta y tres pichichis son treinta y seis (incluyendo a Di’Stéfano, Puskas y Pizzi) los que ostentaban la nacionalidad española. Y de esos treinta y seis sólo hay seis que no llegaron a debutar con la selección absoluta.

Estos seis excluidos son: Unamuno, del Atlético de Bilbao, máximo goleador en la temporada 39-40; Pruden, del Atlético Aviación, en la 40-41; Badenes, del Valladolid y Ricardo del Valencia (ex aequo, con Di´Stéfano), en la 57-58; Carlos, del Atlético de Bilbao, en la 74-75; y también el que más nos duele, Porta, del Granada, en la 71-72.

La ausencia de los dos primeros tiene la clara justificación de los convulsos tiempos que les tocó vivir. Entre 1939 y primera mitad de 1941 sólo disputó la selección española dos partidos, los dos frente a uno de los pocos amigos que nos quedaban, Portugal, porque no estaban por entonces los hornos internacionales para muchos bollos balompédicos (tampoco para los otros, la verdad).

En el caso de Badenes, la causa puede residir en que fue a conseguir el trofeo no de forma clara, es decir, tuvo que compartirlo con otros dos jugadores más, y además fue a hacerlo cuando ya estaba en el declive de una carrera que casi toda ella transcurrió entre Barcelona y Valencia. En cuanto a Ricardo, además de que puede valer lo que queda dicho para el anterior, se trata de un jugador que jugó muy poco en primera, aparte de esta temporada 57-58; al menos este jugador sí consiguió ser internacional “B”. Aunque ya no era España un país aislado lo cierto es que, en comparación con la actualidad, los partidos de selecciones seguían siendo escasos y además tanto uno como el otro tenían cerrándoles el paso a la selección al mismísimo Di’Stéfano.

Y en cuanto a los dos que nos quedan, sinceramente, no encontramos justificación a su ausencia como internacionales, pues si para Porta podría valer el dato de que Kubala rara vez se acordaba de futbolistas que no pertenecieran a un grande, este dato no vale para Carlos; además, el pichichi siguiente en la lista, el de la 72-73, Marianín del Oviedo, sí llegó a obtener de Kubala el premio de la internacionalidad. En cualquier caso, en los años setenta el puesto de delantero centro estaba muy bien cubierto en la selección, primero con Gárate y después con Santillana. Pero, aunque sólo fuera de modo testimonial y por el indudable mérito de conseguir un Pichichi, Porta mereció al menos unos minutos e inscribir así su nombre entre los que tuvieron ese grandísimo orgullo.

Hace ya algún tiempo un servidor firmaba en esta misma página una colaboración en la que se lamentaba de la injusticia de que nuestro único pichichi nunca hubiera podido hacerse una foto vistiendo la camiseta de la selección nacional absoluta. Como ven, no es literalmente cierto. La foto de Porta con la camiseta de la selección española, que yo desconocía, es regalo una vez más de un amigo, Rafael Doña, granadinista de pro e ilustre forista de los del ala no intransigente, que son mayoría aunque a veces parezca lo contrario. Sin poder afirmarlo al cien por cien, creemos que corresponde a una convocatoria en Madrid, diciembre de 1972, para una preselección de la que habría de salir la base del combinado español que lucharía por la clasificación para el mundial de Alemania 1974. El bueno de Enrique Porta debe de guardar esta foto como oro en paño porque lamentablemente es la ocasión en que más cerca estuvo de vestir la zamarra roja de verdad, no solo para la pose. Después de esa sesión de entrenamiento nunca más volvió a ser convocado, ni siquiera como preseleccionable. Pero para los que tuvimos la suerte de verlo humillar a los mejores porteros de la época con goles rojiblancos para todos los gustos, no nos cabe ninguna duda: Porta, con sus veinticinco goles (contando los cinco de la Copa) de la 71-72 ES internacional.


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