EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



lunes, 13 de diciembre de 2010

TARRAGONA, INFORTUNIO HISTÓRICO



El visitante en Los Cármenes de esta jornada es otro histórico cuyo primer enfrentamiento contra el equipo rojiblanco data de los años cuarenta. Concretamente, la primera vez que apareció por Granada fue el 10 de febrero de 1946, y lo hizo para disputar la jornada 19 (de 26) del calendario del grupo único de Segunda división 45-46. Con arbitraje de Escartín se diputó este primer choque en que el Granada se impuso por 2-1 a un gallito y aspirante al ascenso a Primera como era el Tarragona. Se adelantó el Granada con gol de Sierra de falta directa y los visitantes empataron por medio de Coll antes del descanso, y ya en la segunda parte Zubizarreta, delantero cedido por el R. Madrid, consiguió el definitivo 2-1.

Cholín ocupaba el banquillo en su primera temporada como entrenador, con una plantilla que era casi la misma del año anterior en Primera, pero con las importantes bajas del goleador Nicola y del medio centro Melito, que se habían marchado ya con la temporada en juego. La trayectoria rojiblanca fue bastante irregular, con más arena que cal; casi toda la liga ocupó el Granada posiciones del centro de la tabla. Pero justamente en este partido contra el Gimnástico de Tarragona va a iniciar una serie de tres victorias consecutivas que lo van a colocar a poco del final con opciones incluso de ascenso directo.

Por entonces el segundo nivel del fútbol español lo formaban sólo catorce equipos, con ascenso automático para primero y segundo y promoción para el tercero, puesto que ocupaba en ese preciso momento el cuadro catalán mientras que el Granada andaba por la mitad de la tabla aunque sin perder de vista a los primeros. Tras vencer al Gimnástico de Tarragona y encadenar un triunfo a domicilio ante el Betis y una nueva victoria en casa ante el Ceuta, el siguiente partido era nuevamente en casa, ante otro aspirante al ascenso, el Coruña. La victoria granadina habría significado ocupar la segunda plaza, que daba el ascenso directo, a falta sólo de cuatro jornadas por disputarse, pero los gallegos se llevaron los dos puntos por culpa de un gol en fallo clamoroso del portero Martí, famoso por sus cantadas, que como castigo ya nunca más volvió a jugar en el Granada. Esta derrota fue la que a la postre impidió un mejor resultado final al concluir la liga.

Al llegar a la jornada 26 y última de esta 45-46, Sabadell y Coruña estaban ya ascendidos como primero y segundo, pero la tercera plaza todavía no estaba adjudicada y a ella aspiraban hasta cuatro equipos empatados a 27 puntos: Granada, Tarragona, Córdoba y Real Sociedad. El que más probabilidades tenía de acabar tercero era el Granada, que únicamente no superaba en el golaveraje particular al Córdoba, aunque sí en el general. Ganando al Jerez en Los Cármenes, un empate a puntos con cualquiera de los otros tres, o un empate triple o incluso cuádruple, daba la tercera plaza al Granada y la promoción a Primera, por lo que ya se daba por hecha la clasificación y había euforia entre la hinchada . De todas las posibles combinaciones –entre cuatro implicados eran bastantes- sólo en una se quedaba el Granada fuera. Pero… ésa fue precisamente la que se dio (¡dita sea!).

El Tarragona goleó 6-0 al Zaragoza mientras que la Real cayó en el campo del descendido Ceuta a la vez que el Granada vencía sin problemas al Jerez 4-1. La clave estuvo en el campo del Betis, donde el Córdoba (no el actual) remontó un 2-0 en contra y venció in extremis y contra todo pronóstico 2-3, con lo que el triple empate a 29 entre Tarragona, Granada y Córdoba, la única de las varias combinaciones posibles no favorable, nos dejó cuartos y sin derecho a nada. La pésima actuación del portero del Betis, el catalán Greus, culpable de al menos dos goles, como la del también catalán árbitro Vilalta de aquel Betis-Córdoba, levantaron todo tipo de sospechas, igual que ha ocurrido en otras situaciones equiparables a la aquí narrada, pero con nuestros dos palmos de narices nos fuimos a quedar. El Tarragona fue el que jugó la promoción, que perdió con el Español. A la temporada siguiente sí ascendió, pero de forma directa como subcampeón.

Esta misma temporada 45-46 nos visitó por segunda vez el Tarragona después de terminada la liga y en partido de vuelta de dieciseisavos de final de Copa. En la ida en Tarragona vencieron los locales 1-0, pero en la vuelta logró el Granada la clasificación al vencer 2-0 con goles de Sierra, de penalti, y Safont. Aquel partido tuvo la particularidad de que González, después de más de quince minutos de ser atendido en la banda, acabó jugando de extremo, en un sitio en el que no “estorbara” a sus compañeros. Como no estaban permitidos los cambios eran usuales por entonces este tipo de situaciones -buscando evitar quedar en inferioridad numérica- que muchas veces daban lugar a lo que se llamó “gol del cojo”, hoy casi impensable. Fue un partido bastante accidentado en el que otros granadinistas acabaron también jugando en posiciones muy poco habituales por haberse lesionado.

La última vez que jugó en Granada el Tarragona fue el 28 de febrero de 1982, jornada 26 del grupo II de Segunda B, de donde salió derrotado 2-1 con goles de Vitoria de penalti y Juanito, consiguiendo el de los forasteros Antonio Jorge en propia puerta.

Es el Gimnástico un equipo que en sus cinco visitas a Granada (tres de Segunda, una de 2ª B y otra de Copa) siempre salió derrotado. Que se cumpla la tradición deseamos.

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