EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



martes, 16 de noviembre de 2010

BARÇA B, LA FACTORÍA



Diez son los enfrentamientos que recoge la historia entre el Granada CF y su próximo rival, el Barcelona B. A Granada tendría que haber venido este equipo filial en cinco ocasiones, y digo tendría, en condicional, porque en realidad son sólo cuatro las veces que visitó nuestra ciudad ya que uno de esos cinco partidos se jugó en Jaén. De los cinco, cuatro fueron de liga de 2ª A y el restante de Copa. Y el balance es muy favorable a los nuestros porque cuatro acabaron en victoria rojiblanca y el restante en empate.


Aparte de esos cinco enfrentamientos hay un precedente en la 55-56, cuando nos visitó el equipo que se llamaba España Industrial. Ése era el nombre de la empresa textil catalana a la que pertenecía este club, que se había fundado en los años treinta y desde los primeros cincuenta en que ascendió a Segunda se convirtió en filial del Barcelona. Precisamente por esa razón, por ser filial blaugrana, ya había tenido que renunciar a un ascenso a Primera en 1953, al ganar la liguilla. En esta temporada 55-56 volvió a disputar liguilla de ascenso después de quedar tercer clasificado del grupo II, por detrás del Betis y del Jaén de Millán, que fue campeón y ascendió directamente. Esta segunda liguilla volvió a ganarla el equipo catalán, pero en esta ocasión no renunció al ascenso y desvinculándose del Barça y cambiando su nombre por el de C.D. Condal jugó al año siguiente en Primera en donde acabó 16º y último, por lo que descendió para volver a recuperar la condición de filial azulgrana, aunque siguió llamándose Condal hasta que en 1970 se fusionó con el At. Cataluña, fusión de la que nació el Barcelona Atlético o B.


El 29 de enero de 1956, jornada 18 y tercera de la segunda vuelta, visitaba Los Cármenes y arrancaba un empate a un gol este España Industrial, equipo de la zona alta que venía con jugadores como Estrems, Pinto, Olivella y Vergés, que pronto pasaron al primer equipo del Barça y de los cuales los dos últimos fueron internacionales en numerosas ocasiones. El granadino Rafa, que esta temporada fue pichichi de Segunda, evitó con un gol in extremis una derrota rojiblanca.


La primera visita a Granada del Barcelona B (por entonces Barcelona Atlético) fue en la 76-77. Aquella tarde debutaron en el Granada el míster Vavá y el centrocampista cedido por el At. Madrid Antonio. Vavá ya había dirigido dos partidos tras sustituir a Héctor Núñez, con el interregno de Errazquin, pero esos encuentros fueron en Valladolid (con derrota) y en Vitoria (con empate). Por su parte Antonio Díaz Vaquerizo jugaba su primer partido como rojiblanco de los 282 en que llegó a alinearse y que lo convierten en el quinto futbolista que más partidos jugó con el Granada en toda su historia, sólo superado por Izcoa, González, Millán y Lina. El partido, jugado sobre un terreno con abundantes barro y charcos, consiguió ganarlo el Granada 1-0 gracias a un gol de Quiles casi en el último suspiro, de esta manera inició una remontada que poco a poco nos sacó del farolillo rojo de Segunda que ocupábamos este 23 de enero de 1977, jornada 21 (de 38), hasta acabar la temporada en el puesto décimo.


El Granada, recién descendido de Primera y conservando casi la misma plantilla, nos ofreció una temporada para olvidar en la que planeó el fantasma de un nuevo descenso. Nuestro club, que nació con la República, vivió sin embargo sus mejores momentos bajo la Dictadura. Fue acabarse ésta y comenzar la Transición y con ella inició el Granada su camino hacia los sótanos del fútbol español, su particular y malhadada transición que pronto lo iba a llevar a lo más negro de su historia.


Hablando de Transición, lamentablemente en estos primeros años casi no eran noticia sucesos como el que ocurrió en Madrid casi de forma simultánea a la disputa de este encuentro frente al filial barcelonista. Mientras participaba en una manifestación pro amnistía moría el joven granadino de 19 años, Arturo Ruiz García, abatido por los disparos de unos terroristas, fascistas de marietta y loden que se hacían llamar “guerrilleros de Cristo Rey”.


También merece la pena rememorarse el que supuso tercer encuentro Granada-Barcelona B, de 18 de diciembre de 1983, jornada 16 de la 83-84. El partido tenía que haberse jugado en Granada, pero Los Cármenes estaba clausurado por dos partidos por los graves incidentes ocurridos en la vuelta de la tercera eliminatoria de Copa, Granada 1 Cartagena 1, con el triste protagonismo del colegiado Mazorra Freire. En el primero de los dos partidos de sanción el Granada había superado al Elche (2-1) en El Maulí de Antequera. Pero en este segundo partido de exilio, jugado en La Victoria jiennense y con presencia de unos tres mil hinchas desplazados, no pudimos pasar del empate. Se adelantó el Granada con gol olímpico de Vitoria pero enseguida empataron los barcelonistas con un tiro lejano en el que Verdejo no estuvo afortunado, sorprendido por lo resbaladizo del terreno pues prácticamente no dejó de llover en todo el partido. Mesones, muy enfadado, declaró a la prensa que el ataque del Granada (aquel día, Carrasco, Valdo y Lope Acosta) lo formaban unos inútiles. En el filial barcelonista destacó Calderé, que esta misma temporada pasó al primer equipo y pronto alcanzó la internacionalidad.


Ese empate supone la única de las ocasiones en que nos visitó el Barça B y no acabó derrotado. Los otros partidos fueron victorias granadinas: 3-1 en la 77-78, en partido de vuelta de la primera eliminatoria de Copa, con la que el Granada seguía adelante; 2-0 en la 84-85, en el partido intermedio entre la destitución de Yosu y la contratación de Naya, con Pellejero ocupando el banquillo; y 2-0 en la 87-88, en la última jornada de aquella nefasta liga, que fue hasta el 29 de agosto pasado la última vez que el Granada disputó un partido de Segunda.