EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



martes, 8 de marzo de 2011

SALAMANCA, FLORO, SERRANO Y GURUCETA



Contra el Salamanca nos hemos enfrentado en un total de veintiún partidos, contando también el de la primera vuelta. En Granada se han jugado 10 de esos 21, todos en el viejo Los Cármenes, de los cuales dos fueron de Primera y ambos acabaron en empate, el mismo resultado de la única vez que nos enfrentamos en 2ª B. Las dos únicas victorias charras en Los Cármenes corresponden a sendos partidos de Copa del Rey (1981 y 1985). Por contra, sus cinco visitas como equipo de Segunda fueron otras tantas victorias granadinistas. Que se cumpla la tradición.


La primera vez que la UD Salamanca visitó Granada fue el 17 de marzo de 1946. Era la jornada 24 del grupo único de Segunda 45-46, antepenúltima del calendario, y el Granada marchaba cuarto clasificado, con serias posibilidades de alcanzar al menos puesto de promoción, que era para el tercero, por eso a los jugadores se les ofreció como incentivo la taquilla íntegra de la parte que le correspondiera a nuestro club en el partido único de promoción si lograban clasificarse. Lo cierto es que los nuestros cumplieron, primero venciendo al Salamanca 4-1 (Marín dos, Mas y Trompi) y posteriormente empatando en el feudo del campeón y ya ascendido Sabadell para terminar goleando en Los Cármenes al Jerez en la última jornada. Pero toda posibilidad de retornar a la máxima categoría sólo un año después del descenso se desvaneció cuando más favorables estaban las cosas por culpa de un triple y sospechoso empate final que favoreció al Tarragona, que fue el que promocionó.


La segunda vez que los salmantinos comparecieron por estas tierras fue cuatro temporadas más tarde, en la 49-50, y se llevaron un serio correctivo (7-2) de un Granada de gran poder realizador que aquel año nos ofreció hasta seis grandes goleadas en Los Cármenes. Aquel partido tuvo de destacable, aparte de que el Granada resolvió el partido en sólo diez minutos eléctricos en los que fue capaz de hacer cinco goles, el gran incentivo de volver a reencontrarse la afición con Floro, que había recibido la baja dos temporadas atrás, y que aunque no salió de inicio jugó los últimos cinco minutos (y no encajó ninguno de los siete goles) en sustitución del titular salmantino Larrarte, lesionado. Fue la única vez en su carrera en la que se enfrentó al que fue su equipo. Su aparición en Los Cármenes fue recibida con una ovación grande y sentida hacia un futbolista muy querido en Granada.


La tercera visita salmantina a Granada fue cardiaca en un sentido literal. Esto ocurría el 25 de febrero de 1951, un mes después de la tragedia de la expedición del Melilla en Loja, a raíz de la cual y en agradecimiento por las grandes atenciones de que fueron objeto los melillenses por parte granadina, nuestro presidente, Joaquín Serrano, había sido nombrado presidente de honor del equipo norteafricano. El mismo Joaquín Serrano iba ser protagonista involuntario del Granada-Salamanca de la 50-51. Venía el Salamanca en la jornada 22 muy bien clasificado, cuarto, mientras que los nuestros llevaban toda la temporada más cerca de los puestos medios que de los de arriba, pero sin perder nunca toda posibilidad de al menos promocionar. En esta tesitura, se adelantaron los forasteros poco antes del descanso con dos goles casi seguidos, aunque Cea acortó distancias para los nuestros. En la segunda parte el resultado favorable al Salamanca continuó hasta menos de diez minutos para el final, en los que los goles de Botella y Mas (por entonces jugador-entrenador) dejaron en casa los dos puntos para seguir aspirando a todo. Pero el gran suspense fue demasiado para el corazón del presidente Serrano, el cual sufrió un amago de infarto y hubo de ser atendido en la misma enfermería de Los Cármenes. Afortunadamente todo quedó en un susto.


También merece destacarse el partido de Copa del Rey de 6 de mayo de 1981 en Los Cármenes. Pero no por el resultado, una derrota rojiblanca (0-1) ni por el juego exhibido por unos y otros, que fue bastante deficiente, sobre todo por parte del Granada. Lo que lo hace destacable es que fue la segunda y última vez que el árbitro Guruceta pisaba nuestro terreno de juego. Desde aquel ya lejano domingo de finales de enero de 1971 en que la lió y hubo de salir protegido por la fuerza pública quedando recusado por el Granada, sólo había vuelto a dirigir a los rojiblancos en otro partido, precisamente el último (por ahora) jugado por el Granada como equipo de Primera, en Zaragoza, en la última jornada de la 75-76. Algo más de diez años después de su show en Los Cármenes volvía este árbitro a aparecer por nuestra tierra y desde el primer momento quedó claro que no nos habíamos olvidado de su “fechoría” porque hubo a lo largo del partido pitos e insultos dirigidos al de negro y algún que otro objeto lanzado desde la grada. Pero no se puede hablar de una auténtica vendetta porque las protestas y abucheos fueron en realidad poca cosa. Y es que a estas alturas de la nefasta 80-81 había cundido el pasotismo también entre la ya escasa afición que veía cómo parecía irremediable el descenso a 2ª B por primera vez en la historia y precisamente –¡vaya gracia!- como para celebrar las bodas de oro. Este partido contra el Salamanca es uno de los seis (concretamente el tercero) que completan un récord negativo en la historia del Granada CF como es el de la segunda peor racha (la otra es de la 69-70) del Granada, que fue incapaz de marcar ni un solo gol en seis partidos consecutivos. Después de perder con el Salamanca y ser eliminados de la copa todavía faltaban tres jornadas para concluir la liga, que se saldaron con una vergonzosa derrota en Ceuta (3-0), un empate sin goles ante el Getafe y una mínima derrota en el Bernabéu ante el Castilla… y el negro pozo de la 2ª B por primera vez.