EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



domingo, 1 de agosto de 2010

SALVADOS



A finales de abril de 1973 todavía andaba nuestra selección luchando por clasificarse para el Mundial alemán del 74. Pero en el trascendental partido en Amsterdam frente a la magnífica Holanda de los Cruyff, Neeskens, Rep y demás, la que se dio en llamar “Naranja Mecánica”, nada pudo hacer nuestro combinado y la derrota determinó la no presencia española en aquel Mundial, último de los que por ahora nos hemos perdido.

El importante compromiso internacional hizo que obligatoriamente toda la jornada 31 de primera se adelantara al sábado 28 de abril. Si crucial era el choque internacional, a nivel más doméstico el Granada tenía un compromiso también decisivo porque faltando sólo cuatro jornadas para la conclusión de la 72-73 sólo tres puntos nos separaban de la zona de descenso y en esa tesitura recibía en casa a un rival directo, el Las Palmas, empatado a puntos con los rojiblancos.

Totalmente decisivo fue el partido de los nuestros ante el Las Palmas, tanto que de no ser por la mínima victoria merced a un solitario gol de Oliveros, lo más seguro es que el desenlace de esta gris temporada hubiera sido el descenso. Los dos puntos llegaron cuando más se necesitaban y la suerte quiso que los resultados de rivales directos echaran un cable, por lo que a la conclusión de este partido ya se veían las cosas de modo mucho más optimista y la distancia a los puestos de descenso aumentó hasta los cuatro puntos cuando sólo quedaban por disputarse tres jornadas. Y menos mal, porque en las tres jornadas el Granada no fue capaz ya de sumar ni un solo punto más.

El único gol del partido lo consiguió el Granada a los veinte minutos fruto del lanzamiento en corto de un golpe franco al borde del área que Oliveros mandó a la red de potente disparo. Desde ahí hasta el final del partido sólo exhibieron los protagonistas nervios e imprecisiones en su juego, traducido en un gran sufrimiento de la parroquia de más de una hora de tensión que afortunadamente acabó en un buen resultado para los nuestros, casi lo único salvable de la tarde. Fue un encuentro bastante flojo por los dos contendientes, ambos de características muy similares y con parecidos problemas ante el gol y en la clasificación. El arbitraje fue en todo momento correcto y corrió a cargo del murciano Franco Martínez, que casi un año justo después será protagonista en el mismo escenario de uno de los affaires arbitrales más sonados de la historia del viejo campo de la carretera de Jaén.

En la jornada siguiente, 32 y antepenúltima, tocaba visita al Vicente Calderón. Los colchoneros de “míster látigo”, el austriaco Max Merkel, habían hecho una liga sin demasiadas cosas que destacar aunque siempre luchando por los puestos altos. Pero esta liga se caracterizó porque en ningún momento tuvo un dominador claro y como los últimos partidos disputados habían los colchoneros obtenido buenos resultados y el Barcelona, otro de los aspirantes a campeón, sufría un gran desfondamiento, los atléticos se habían encaramado al liderato y distanciaban a los catalanes a dos puntos, por lo que en esos momentos eran el más serio candidato a hacerse con el título de campeón de liga 72-73.

El Granada de Pasieguito, dentro de sus muchas limitaciones, parecía actuar mejor lejos de Granada. En algún que otro desplazamiento de esta temporada podíamos haber constatado esto, sobre todo en la salida al campo del Español, de donde salimos derrotados por culpa del nefasto árbitro Orellana. Muy parecido a lo de Sarriá fue el partido del Granada en el campo del At. Madrid. También en Madrid se adelantaron los rojiblancos con un gran gol de Chirri en la segunda parte y también disfrutaron de alguna ocasión para ampliar la ventaja sin conseguirlo hasta que los anfitriones le dieron la vuelta al marcador faltando poco para el final. Lo que sí que fue muy distinto es el arbitraje, que en esta ocasión corrió a cargo de Oliva y al que no se le puede achacar responsabilidad alguna en la derrota granadinista. El Granada, totalmente vestido de blanco salvo en el rojo de la vuelta de las medias y el cuello de las camisetas, se defendió bien tras marcar su gol, pero el At. Madrid estaba lanzado hacia el título, que acabó ganando, y en sendos buenos remates de Luis Aragonés (el primero de tacón) acabó anotándose los dos puntos. Pese a la derrota el Granada causó una buena impresión y puso de los nervios a más de un atlético e incluso no hubiera sido injusto que se trajera algún punto del Manzanares.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Perdona la corrección, pero la no presencia de nuestra selección en el Mundial de Alemania de 1974 se concretó en el mes de Febrero del año 73 en un partido decisivo ante Yugoslavia jugado en Alemania que nuestra selección perdió por un gol a cero.
Por lo tanto, no fue en Abril del 73 y tampoco fue Holanda la selección que nos privó de participar en esa copa del mundo.
Insisto: perdona la corrección pero he observado el error y creo que vale la pena corregirlo.

Un saludo amigo.

5.000 y un Ramos dijo...

Es verdad. Fue Yugoslavia y no Holanda quien nos apartó del mundial de Alemania de 1974. He confundido un amistoso jugado en Amsterdam ante Holanda que perdimos 3-2 con un partido de clasificación para el Mundial. Gracias por tu comentario.

Anónimo dijo...

Gracias a ti por tu entretenidisima web dedicada a uno de los clubs históricos de nuestro fútbol.

Saludos.