sábado, 2 de enero de 2016
PENALTI CERVIÁN
sábado, 19 de diciembre de 2015
LA MARADONITIS ROJIBLANCA
lunes, 6 de junio de 2011
Y HUELVA

Y para terminar la liga de Segunda tenemos que jugar en Huelva, ciudad en la que el Granada compareció con el nombre de Recreativo por primera vez el 14 de octubre de 1934 para jugar ante el equipo de aquella ciudad que no era el Recreativo sino que se llamaba Onuba y que según las fuentes consultadas es el mismo actual o es otro distinto. Sea como fuere, el Recreativo Granada fue a Huelva en disputa del primero de los seis partidos que en liguilla le darían, ya en noviembre, su primer ascenso a Segunda, y, para empezar, se trajo los dos puntos al vencer 2-3, los tres del discutido ariete Calderón. Su segunda visita fue también como Recreativo para jugar contra otro Onuba distinto (o el mismo, que no está claro) y arrancar un empate a dos (Luis Sosa y Gaspar Rubio), en la 39-40, en Segunda división grupo V.
Ya no volvió nuestro equipo a aparecer por Huelva hasta abril de 1960, en la ida de XVI de Copa, y de allí nos vinimos con una mínima derrota que no pudo ser superada en la vuelta y hubo que jugar en Córdoba un tercer partido de desempate del que resultó el Granada (vigente subcampeón) eliminado, eliminación que pondría en marcha la” operación escoba” de Jiménez Blanco, de pésimos resultados.
No es el Colombino (el viejo y el nuevo) un escenario demasiado propicio para los colores rojiblancos ya que de las veintitrés veces (14 de Segunda, 8 de Segunda B y 1 de Copa) que allí jugamos sólo en tres vencimos y en siete empatamos.
Como equipo de segunda categoría el Granada se trajo de Huelva los dos puntos en dos ocasiones, y -como curiosidad- en ambas la temporada acabó en ascenso a Primera, los dos últimos de la historia. Así, en la 65-66, jornada quinta, 3 de octubre, la expulsión del veterano ex internacional y figura onubense, Enrique Mateos, por agresión a Lorenzo, y el solitario gol de Tosco, de golpe franco al borde del área en el último minuto, dieron la victoria, la quinta (cinco de cinco), y con ella el Granada de Kalmar (Otero; Barrenechea, González, Tosco; Sande, Lorenzo; Santos, Almagro, Miguel, Eloy y Flores) se reafirmaba en el liderato del grupo Sur que después perdería, pero que al final de la temporada, al clasificarse segundo y superar al Málaga en promoción, nos daría el tercer ascenso a Primera de la historia.
Una nueva victoria granadinista se dio en la siguiente visita a Huelva, 67-68, jornada siete, 5 de noviembre, en la que también comparecía nuestro equipo como líder destacado del grupo Sur, aunque en esta ocasión sí había encajado ya una derrota, en Castellón. Ñito; Lorenzo, Barrenechea, Zubiaurre; Santos, Barrachina; Flores, Almagro, Ureña, Gerardo y Vicente, el Granada que de la mano de Joseíto ascendería en abril a Primera, en Mallorca, venció 1-2 con goles de Ureña y Almagro y se destacó más en el primer puesto que no abandonaría hasta finalizar la competición.
La otra victoria en tierras huelvanas es de 2ª B, jornada trece de la 92-93. Esta vez no acabó la cosa en ascenso aunque cerca estuvo. El Granada de Yosu jugó con: Notario, Onofre (Hernández 76’), Leo, José Manuel, Álvarez, Santi, José Luis, Queco, Ángel, Molina y Juanma. El partido se jugó en sesión matinal el sábado 28 de noviembre de 1992, con las cámaras de Canal Sur emitiendo en directo, y acabó 0-1 merced al gol de aquel portento (para la categoría, claro) de rapidez y verticalidad que era el algecireño Ángel, en un contraataque granadinista al cuarto de hora de la primera mitad. En la segunda pudieron los nuestros ampliar el resultado favorable con repetidas contras de Ángel, el mejor, pero faltó puntería. Este partido es el cuarto de la sensacional racha de diecinueve (la más larga de la historia rojiblanca) sin perder, que de la cola llevó a aquel buen equipo rojiblanco a disputar la primera de las fallidas liguillas de ascenso de sus años en el tercer nivel del fútbol español.
martes, 31 de mayo de 2011
LA TELEVISIÓN Y EL ELCHE

La última vez que el Elche jugó en Granada lo hizo en la jornada sexta del calendario del grupo IV de Segunda B de la temporada 1995-96, que es la única de sus veinte visitas en que vino militando en la tercera categoría. Aquel partido, jugado el 8 de octubre de 1995 en el nuevo Los Cármenes, acabó en empate a un gol gracias a que el buen defensa que era Antonio consiguiera de cabeza empatar el tempranero gol de los visitantes, cuyo banquillo lo ocupaba Mesones. Todas sus demás visitas a nuestra tierra son de Primera (nueve), Segunda (ocho) o Copa (dos), y de ellas sólo en una ocasión consiguió una victoria (en la 87-88) y en otras seis empató.
Los Granada-Elche de la historia empiezan muy pronto, tanto que sería más correcto hablar de Recreativo-Elche ya que las dos primeras visitas ilicitanas a Granada fueron en tiempos de la República,34-35 y 35-36, las dos primeras de nuestro equipo en segunda categoría.
En la 58-59, recién terminada la liga de Primera, comenzaba la Copa. El primer rival que deparó el bombo fue el Elche, que acababa de completar la mejor temporada de su historia hasta ese momento y que con el gran César a punto de cumplir los cuarenta y como jugador-entrenador se había proclamado campeón del grupo Sur de Segunda y debutaría al año siguiente en máxima categoría. La ida fue en Los Cármenes el 26 de abril de 1959 y el Granada, muy superior y con Benavídez de maestro, encasquetó a los franjiverdes un concluyente 8-1, una de las más grandes goleadas de la historia en Los Cármenes, cuyo marcador, nuevo de un año atrás, estrenó aquella tarde los cartones del siete y el ocho. Curiosamente todos los delanteros granadinos marcaron dos goles (Benavídez, Loren, Mauri y Arsenio), el único que no marcó fue Carranza, que era precisamente el de más poder goleador de aquel gran Granada, aunque sí que intervino directamente en al menos tres de los goles. Todo parecía más que resuelto para la vuelta en Altabix, pero el pase a la siguiente ronda se consiguió no sin algún apuro puesto que el Elche venció 5-1 a los nuestros. Era el primer capítulo de lo mejor de la historia rojiblanca, que llegaría dos meses después con el subcampeonato de Copa.
También merece destacarse el duelo granadino-ilicitano de la temporada 1966-67, jugado en la jornada 28 de Primera, a falta de sólo tres para concluir la liga. Este partido se jugó el domingo 9 de abril de 1967 a la muy inusual hora -para la época- de las 19,30, porque fue retransmitido en directo para toda España por TVE. Es por tanto el primer partido televisado desde Los Cármenes de toda su historia, no así el primero que se le televisaba al Granada CF pues existía el antecedente de cuatro años atrás, en partido de Copa en el Bernabéu frente al Madrid, que acabó 3-0. El Granada y su afición dieron bien ante las cámaras y en un Los Cármenes abarrotado derrotó 2-1 al Elche en un partido muy emocionante. Marcó al filo del descanso Rafa Almagro y a poco de iniciarse la segunda parte Miguel puso el 2-0, pero a falta de menos de diez minutos el goleador ilicitano Vavá acortó distancias dando aún más emoción a los minutos finales. El Granada, con -5 y en puesto de promoción, necesitaba apremiantemente los puntos para no descolgarse y la victoria hizo renacer las esperanzas. Lo malo fue que en la siguiente salida, al Pasarón pontevedrés, no se pudo pescar nada, y en la última jornada, en Los Cármenes, un Español muy superior derrotó a los nuestros 0-3. Después el Betis en la promoción se encargaría de poner fin a la más efímera de las estancias granadinas entre la élite del fútbol español.
Otra visita ilicitana destacable es la de la 74-75, jornada siete, jugado el 3 de noviembre de 1974. Era el Granada de la primera vuelta de aquel campeonato, caracterizado por la irregularidad de nuestro equipo y por la enome igualdad que se dio al final en Primera división. Este Granada de la primera mitad del campeonato no tuvo problemas para golear 5-0 (Lorenzo dos, Parits, Castellanos y Grande) al Elche de Néstor Rossi, arropado por más de dos mil hinchas. Fue un partidazo de los rojiblancos entre los que sobresalió un hombre que no se prodigaba demasiado, el austriaco Parits. La primera vuelta granadinista de esta temporada fue bastante buena, pero la segunda fue muy deficiente y sólo el golaveraje favorable frente al Málaga evitó el descenso de categoría.
Más arriba he dicho que el El Elche ha jugado en Granada en veinte ocasiones, pero no es del todo cierta tal aseveración. Son en realidad diecinueve las veces que en Granada los alicantinos han disputado un partido oficial, pero tendrían que haber sido veinte porque el de liga de Segunda de la 83-84 no se jugó en Los Cármenes, clausurado por dos partidos por los incidentes frente al Cartagena en Copa. Por entonces no bastaba eso que hoy es usual de llevarse los partidos de clausura a un término municipal distinto; entonces había que alejarse al menos cien kilómetros. Por esa razón este Granada-Elche hubo de jugarse en El Maulí, de Antequera, aunque tampoco por entonces existía en toda la provincia un campo, aparte de Los Cármenes que resultara apto para un partido de estas características . No se dio mal el casi flamante estadio antequerano ya que el Granada se vino de allí con los dos puntos (2-1) gracias a la magnífica actuación de aquel fino futbolista que era Kostic, un ex ilicitano, que marcó los dos goles rojiblancos, el segundo de penalti y el primero al recoger un rechace a tiro de golpe franco de López que se estrelló en el larguero. Unos cinco mil granadinos nos desplazamos a Antequera y vimos a nuestro equipo imponerse al gallito Elche (que ascendió a Primera esa misma temporada) a pesar de jugar casi toda la segunda parte con uno menos por expulsión de Peruena.
jueves, 26 de mayo de 2011
EL TERCER INÉDITO: VILLARREAL B

El tercero y último de los tres inéditos frente al Granada es el siguiente rival, el club más joven de la categoría, el filial villarrealense, que junto a Huesca y Numancia nunca hasta esta misma temporada había jugado un partido oficial frente al Granada. No hay por tanto más precedente que el del partido de la primera vuelta en el que el Granada sucumbió en tierras castellonenses.
Con el primer equipo amarillo sí que hay antecedentes históricos, pero son bien escasos, tan solo tres, dos de liga de Segunda B, de cuando el llamado “submarino amarillo” era no ya un segundón sino menos que eso, un club a caballo de la tercera y la cuarta división nacionales, en la 88-89; y un tercer partido, de Copa, de cuando empezaba a convertirse en un club puntero del fútbol español, en la 2000-01.
La primera vez que los amarillos aparecieron por Granada fue en la jornada 33 de la malísima temporada 1988-89, a falta de seis partidos para concluir la liga, hace exactamente veintidós años menos un día, puesto que la visita castellonense ocurrió el 21 de mayo de 1989. Aquel menos que mediocre Granada regido desde hacía poco por Murado, después del desfile de técnicos había vuelto tres jornadas atrás a las manos del mismo que empezó la temporada, el maestro Eduardo Gómez, Lalo, que se enfrentó a la dificilísima papeleta de intentar evitar que un Granada vicecolista del Grupo IV de 2ª B diera con sus huesos y toda su historia en Tercera. La mano de Lalo pese al poco tiempo transcurrido ya había empezado a cambiar el rumbo y al menos se había conseguido subir algún peldaño aunque sin salir todavía de los puestos de descenso. Ante menos de dos mil espectadores en el viejo Los Cármenes, el Granada se impuso 2-0 con goles de Kike de penalti y de Merayo, ambos en la primera mitad. En el Villarreal jugaba aquel delantero granadino de Bogarre, Adriano, que a la temporada siguiente llegó a ser fichado por Murado pero que finalmente no vino por desacuerdos monetarios de última hora. Con esa victoria pudo al menos el Granada escalar hasta el quinto puesto por la cola, el mismo que ocuparía al finalizar esta horrible temporada y con el que se pudo salvar la categoría, tras la feria del penalti (“muradí”) de la última jornada en Marbella.
Y la otra aparición amarilla por Granada tiene la particularidad de ser el primer partido rojiblanco del siglo XXI y del milenio. Se jugó el día 2 de enero de 2001, en XVI de final de Copa, disputado a partido único en el nuevo Los Cármenes. Otra particularidad que ofrece es que el técnico que ocupaba el banquillo rojiblanco era el mismo de la otra visita villarrealense, Lalo, en su partido de debut tras la destitución de Manuel Torres Molina, que a su vez había sido el relevo del defenestrado Ismael Díaz.
Este Villarreal tiene muy poco que ver con el otro. Era un recién ascendido pero sus dirigentes tenían claro que no iba a ser un comparsa de la máxima categoría, como dos temporadas atrás, cuando en su debut en Primera descendió en promoción. Así que se había reforzado con grandes fichajes de jugadores muy cotizados. El Villarreal formó con: López Vallejo; Galván, Unai, Medina, Arrubarrena; Jorge López (Jaime 74’), Xabi Gracia, Cagna, Escoda; Moisés (Marioni 62’) y Craioveanu (Gaitán 68), es decir, su equipo titular con el que en Primera marchaba cerca de los puestos de UEFA. El Granada opuso a: Pindado; Garrido, Tabuenka, Moya, Cervián; Torres, Pascual, Gonzalo (Óscar Fernández 80’), Pedro Vega (Puntas 67’); Róber (Nacho Sierra 70’) y Huegún. Debutaban como rojiblancos los pretendidos refuerzos invernales Gonzalo y Puntas. Desde luego no estamos ni de lejos ante uno de los mejores equipos rojiblancos de sus largos años en 2ª B, pero lo cierto es que el Villarreal no pareció el equipo revelación que tan buen papel hizo en liga de primera y el Granada supo jugarle y eliminarlo del torneo del KO. Se adelantaron los amarillos con gol del argentino Diego Cagna a falta de diez minutos para el final, pero empató Nacho Sierra casi sobre la campana. La correspondiente prórroga dio paso a los penaltis de los que sólo hubo necesidad de lanzar cuatro porque Pindado paró los de los villarrealenses Gracia y Gaitán, mientras que los rojiblancos no fallaron ni uno.
Antes que el Villarreal había caído en copa el Huelva. Después tocó eliminar al Guadix, de 2ª B, que se había deshecho de todo un Valencia, con lo del famoso penalti Cervián en el partido de vuelta en Los Cármenes. Y ya en cuartos el rival fue el At. Madrid, por entonces en Segunda, que acabó con nuestras ilusiones. En casi todos los partidos el granadinista más destacado fue el portero Pindado, lo que le valió su traspaso al At. Madrid al finalizar esta temporada.
miércoles, 18 de mayo de 2011
¡QUÉ BIEN SUENA ALCORCÓN!

El tercer club más joven de Segunda,
De Granada íbamos con una ventaja de 2-0 que hacía que pareciera que disfrutaríamos de un viaje de placer. Pero nada de eso. Nada más empezar, en la primera jugada, un muy inoportuno resbalón de Máinz en la frontal del área por poco nos cuesta un gol si no llega a ser por la chepa de alguno que pasaba por allí. El córner que vino a continuación acabó con un tiro al poste de los locales. Y todo esto en el primer minuto de partido. Y es que los alcorconeros impusieron desde el principio un ritmo infernal y el Granada prácticamente no podía hacer otra cosa que defenderse. Así vivimos unos primeros cuarenta y cinco minutos con el corazón en la boca y el balón rondando una y otra vez nuestra puerta, hasta que el gol de cabeza del hoy granadinista Íñigo López, casi al final, a algunos nos produjo un amago de infarto. Ese ritmo trepidante no pudieron los locales mantenerlo los noventa minutos y así la segunda parte fue algo menos agobiante, acabando el partido tras seis eternos minutos de añadido con el único insuficiente gol del Alcorcón y con el Granada, sufriendo sí, como parece norma, pero ascendido a Segunda después de veintidós años.
Casi al año justo de la proeza rojiblanca en Alcorcón toca volver por el mismo escenario. Hace un año menos ocho días en el campo de Santo Domingo el Granada salió derrotado pero ascendido. Esta vez confiamos en que no se repita el resultado, pero al mismo tiempo queremos que vuelva el Granada en ese estadio a escribir otra brillante página de su historia y nos volvamos de Alcorcón con la clasificación matemática para play off de ascenso.
miércoles, 11 de mayo de 2011
BENÍTEZ, IRÁS Y NO VOLVERÁS DE TARRAGONA

Ya sabemos que las estadísticas están para romperlas y que rara (o ninguna) vez condicionan un resultado. Afortunadamente para la salud del fútbol, cabría añadir. Viene esto a cuento porque de Tarragona el Granada nunca se ha traído una victoria de las cinco veces en que allí compareció, a razón de tres de Segunda (un empate y dos derrotas), una de Segunda B (empate) y otra de Copa (derrota). Peor es lo del Tarragona, que nunca se ha llevado ni siquiera un punto en las seis veces que por aquí vino.
Tarragona es una plaza que no visitamos desde 1981. Fue el 25 de octubre, jornada siete de la primera temporada de la historia granadinista en 2ª B, la 81-82, cuando la categoría la componían sólo dos grupos y por eso había que viajar varias veces a Cataluña e incluso salir al extranjero (Andorra). El Granada se trajo un empate sin goles e inauguró su cuenta de positivos con estos hombres: Verdejo; Alete, Blanco García, Lina, Chas; Vitoria, Polo, Antonio; Terry, Mauri (Gómez 87’) y Quiles (Rincón Rus 60’). Las crónicas catalanas hablan de grandísima suerte granadina, con hasta tres postes, y de resultado totalmente injusto pues el Gimnástico –dicen- fue superior. Era el Granada de los primeros compases en el tercer nivel del fútbol español, aún sin definir y con varios nombres que pronto desaparecerán de la escena. El primero, el míster, Lalo, al que le quedan sólo dos partidos más para ser despedido por Candi, recién vuelto a la presidencia tras el descenso y la dimisión de Anel. Igual ocurrirá con jugadores como el tal Chas, cuya presencia en el Granada es de sólo siete partidos. E igual suerte correrá Mauri, Eduardo Mauri, hijo del delantero granadinista de los cincuenta Pepe Mauri, cedido por el Español y que no llegó a cuajar a pesar de que parecía válido para este desangelado Granada. Recientemente, en un programa televisivo de españoles por el mundo, podíamos verlo ejerciendo su profesión de médico en Qatar.
El otro único resultado positivo en Tarragona es de la primera ocasión en que allí comparecieron los nuestros. Fue en la jornada seis de la temporada 1945-46, cuando la Segunda la componían sólo catorce equipos en un grupo único, el 28 de octubre de 1945. Un Granada recién descendido jugó en el desaparecido estadio de la Avenida de Cataluña con: Martí; Millán, González; Sosa, Rey, Galvany; García, Trompi, Portilla, Safont y Mas. Trompi igualó antes del descanso el gol inicial de los catalanes para en la segunda parte García y Portilla poner el 1-3 con el que todo parecía resuelto, pero de eso nada porque los catalanes cercaron la meta de Martí y consiguieron empatar a tres a poco del final. El Granada fue superior y mereció la victoria en un partido en el que destacaron Millán y González.
Esa misma temporada le tocó al Granada repetir visita a Tarragona, pero fue en Copa y ya en abril de 1946, una vez concluida la liga. Una liga en la que el Granada se quedó al final con la miel en los labios, cuarto clasificado y sin poder disputar la promoción de ascenso a pesar de terminar empatado a puntos precisamente con el Tarragona y superarlo en el averaje particular. Un triple empate (con sospecha) en el que entró también el Córdoba fue el que nos dejó fuera. El Gimnástico era un recién ascendido y tenía todavía pendiente jugar la promoción frente al Español, con el que perdió después de forzar un partido de desempate. En Tarragona los nuestros perdieron 1-0 pero en la vuelta (2-0) logró el Granada pasar a cuartos para caer a pies del Valencia. A la temporada siguiente, 46-47, el Granada perdió 3-0 ante un Tarragona que ese mismo año ascendió a Primera.
La que queda es de la 79-80, la del invento de los sub-20, que se dio en la jornada 31, 13 de abril, y en la que el Granada de Ben Barek, mal clasificado y con un negativo, no supo conservar la ventaja de 1-2 (Róbert y Serrano) para acabar perdiendo 3-2 ante los locales, que ese mismo año descendieron a 2ª B. Y es digno de recordar este partido porque fue el último en el Granada de aquel gran centrocampista y defensa que fue Gustavo Benítez. Sólo unos días antes el Tribunal Supremo había confirmado la sentencia que en primera instancia falló la Audiencia Provincial de Granada y que condenaba a Benítez junto con Fernández, Escobar y Denis Milar a penas de entre cuatro y siete años por un oscuro asunto de abuso de menores ocurrido cuatro años atrás. Para no cumplir la condena Benítez se fugó a su Paraguay desde Tarragona, y Fernández, por entonces entrenador del Recreativo, le siguió desde Granada. Los otros dos implicados hacía ya años que habían dejado España. Con la huida de Benítez se frustró un más que posible traspaso al At. Madrid (se dijo) que hubiera aportado unos buenos millones a las paupérrimas arcas rojiblancas.
miércoles, 4 de mayo de 2011
TRADICIÓN VICTORIOSA ANTE EL TENERIFE

El Tenerife es otro de los rivales clásicos para un Granada de Segunda. Treinta y tres son los enfrentamientos entre granadinos y tinerfeños de la historia y dieciséis las veces que los canarios han jugado en nuestra tierra (siempre en el viejo Los Cármenes), todas de Segunda menos una que lo fue de Segunda B y otra de Copa. El balance de esos dieciséis choques es clarísimamente favorable a los rojiblancos, con catorce victorias y sólo un empate y una derrota.
La primera vez que el Tenerife vino a Granada es de la 53-54, 8 de noviembre, octava jornada del grupo Sur de Segunda. Fue un feo partido con incidentes en el que el Granada pudo conseguir la victoria (2-1) muy al final y gracias a un gol de Rafa aprovechando el larguísimo saque de banda de Rius, jugador que con las manos era capaz de ponerla en el segundo palo. La segunda visita, a la temporada siguiente, se pareció mucho a la anterior en el sentido de que resultó también un feo espectáculo y abundaron los incidentes, aunque la victoria rojiblanca fue clara, 3-0. Y la tercera visita, nueva victoria rojiblanca por 1-0, entra también dentro de la definición de feo partido, pero en este caso se trataba de un trámite para ambos porque era la jornada treinta y última del calendario y los dos equipos se encontraban en la mitad de la clasificación. Lo más destacable de esta tercera visita tinerfeña ocurrió en el descanso del partido, cuando le fue impuesta al pichichi de segunda, Rafa, la insignia de oro del club. Rafa acababa de ser traspasado al Atlético de Madrid y por esa razón no jugaba esa tarde. Por otra parte, algunos en este partido sintieron cómo –literalmente- las gradas se movían bajo sus pies en una de las numerosas réplicas del reciente y terrible terremoto de Albolote y Atarfe.
Porque este Granada-Tenerife se jugaba el 22 de abril, sólo tres días más tarde del último terremoto que -hasta el momento- en nuestra tierra produjo víctimas mortales. El jueves 19 de abril de 1956, a las 19,39 y con epicentro entre Albolote y Atarfe, un temblor de tierra de fuerza seis sembró el pánico en toda la Vega y en la capital y destruyó cientos de casas en esas dos poblaciones, causando siete muertos y numerosos heridos. Dos días después, la víspera del partido contra el Tenerife, cinco personas más encontraban la muerte al derrumbarse una terrera sobre la cueva que habitaban a la orilla del Río Beiro, en Casería de Montijo. Fue una tragedia de carácter nacional, y hasta Franco en persona y fajín de capitán general encontró un hueco en su apretado programa de inauguración de pantanos del Plan Badajoz para acercarse una semana después a ver los destrozos.
Los dos únicos resultados positivos para los tinerfeños en Granada son de la temporada 62-63 (0-0, con Ñito parándolo todo) y de la 63-64 (0-1).Todas las demás visitas a Granada fueron derrotas. Como en la 71-72, en la única visita copera de los canarios, por entonces en Segunda, en la que el gran Granada de aquella temporada dejó sentenciada la eliminatoria con un 4-0 (Barrios, Lasa, Jaén y Porta). En las gradas presenció el partido el técnico del Barça, Rinus Michels, espía de jugadores de uno y otro cuadro. Se decía que había venido a ver a Porta, ya claro aspirante al Pichichi, pero sólo dos semanas después cerró los fichajes del granadinista De la Cruz y el tinerfeñista Juanito, más el de Barrios, que se produjo ya a punto de empezar la temporada siguiente.
Muy importante y muy dramática fue la victoria del Granada (2-0, Insfrán y Grande) en la 76-77, que llegó en la jornada 35, a falta de tres para el final de la liga, y que resultó fundamental para huir de los puestos de descenso.
El único enfrentamiento entre ambos equipos militando en 2ª B es de la temporada 86-87, la única temporada en la que esta categoría la ha integrado un solo grupo -de veintidós equipos-, con ascenso directo para los cuatro primeros. Fue una buena temporada para ambos puesto que los dos ascendieron a Segunda. La visita del Tenerife llegaba en la jornada 31, finales de marzo, en la que se presentaba como líder después de una larga racha de partidos sin perder. El Granada era cuarto, a cinco puntos. En un partido no muy vistoso el Granada se alzó con el triunfo merced a un solitario gol del gran Manolo, de lanzamiento de golpe franco y de esa forma saltó al segundo puesto y abrió algo de margen con Salamanca, Lérida y Burgos, que eran los otros equipos que luchaban por el ascenso.
La siguiente temporada, la 87-88, ya en Segunda, se dio el último de los Granada-Tenerife, éste en la jornada 26, y la historia se repitió porque el Granada volvió a ganar por la mínima con un solitario gol otra vez de Manolo y otra vez de golpe franco directo. Sólo tres jornadas antes había sido despedido Peiró y sustituido por Ruiz Sosa, que ya no volvió a conseguir una segunda victoria hasta la última jornada, cuando ya nada había que hacer.
martes, 26 de abril de 2011
CON SABOR ANTIGUO, CÓRDOBA

El próximo compromiso rojiblanco nos lleva a Córdoba, a jugar un partido con sabor antiguo, como aquellos de otras épocas mejores para los dos contendientes, en tiempos de trenes “botijo” y tortilla en la fiambrera y fuertes contingentes de hinchas granadinistas desplazados.
Como el que en 1967, día de San José y Domingo de Ramos de tiempo espléndido, enfrentaba en el viejo Arcángel por primera vez como equipos de máxima categoría a blanquiverdes y rojiblancos. Con los graderíos abarrotados el Córdoba de Marcel Domingo alineó a: García; Rafaelín, Navarro, López; Simonet, Martí; Luis Costa, Alfonso, Riera, Juanín y Jara. Y el Granada de Ignacio Eizaguirre formó con: Ñito; Tinas, Datzira, Lorenzo; Santos, Sande; Lara, Almagro, Miguel, Eloy y Flores. A falta de seis jornadas para terminar la liga los cordobeses marchaban en la mitad de la tabla y no veían peligrar la permanencia en Primera a pesar de arrastrar dos negativos mientras que el Granada era el tercero por la cola, en puesto de promoción, con seis negativos y a sólo tres puntos del descenso directo.
Según las crónicas, no iban ni cinco minutos disputados cuando en una jugada en el área cordobesista en la que se pidió penalti, un espectador, uno de los aproximadamente seis mil granadinos desplazados, saltó al terreno y agredió y derribó al colegiado internacional Gardeazábal, que fue defendido por uno de sus auxiliares hasta que al energúmeno se lo llevó detenido la Policía Armada. Fue la única nota negativa en un partido jugado a bastante buen ritmo y en el que predominó la corrección en el terreno y en las gradas. Se adelantaron los locales con gol de Riera pero empataron los rojiblancos por medio de aquel gran interior, el armillero Eloy Matute, uno de los mejores productos de nuestra cantera. Antes del descanso volvieron a adelantarse los cordobesistas con un segundo gol de Juanín. En la segunda parte el Granada se puede decir que jugó con dos menos por las lesiones de Rafa Almagro y Miguel, pero este último, lesionado y todo como estaba, consiguió el empate a dos de magnífico cabezazo en un córner. Con ese resultado acabó el choque. La victoria de una semana antes frente al Valencia más este empate, más la victoria a la jornada siguiente frente al At. Madrid mejoraron bastante la situación del Granada, pero no se pudo evitar finalmente la promoción en la que un Betis superior nos mandó de nuevo a Segunda casi al año justo del ascenso de Málaga.
Ésta de la 66-67 fue la primera de las tres veces en las que el Granada ha visitado al Córdoba CF como equipo de máxima categoría. También lo ha hecho en otras cuatro como equipo de Segunda y tres más en Copa. Pero el grueso de los enfrentamientos entre cordobeses y granadinistas se da en la categoría de 2ª B, con trece visitas granadinas al Arcángel. Aparte hay otras diez ocasiones (entre 1935 y 1953) en que los nuestros jugaron en Córdoba, pero fue contra el Racing de Córdoba (posteriormente llamado CD Córdoba), club antecesor del actual, más otras dos veces para jugar contra otros clubes cordobeses que tampoco existen ya, el Córdoba FC y el Ferroviaria, que datan de la temporada 32-33. Entre unas cosas y otras la historia registra hasta 35 partidos de los nuestros a orillas del Guadalquivir, y son casi la mitad, dieciséis, las veces que el Granada no se vino de vacío.
El mayor triunfo granadinista en El Arcángel es de la temporada 96-97, 15 de diciembre de 1996, jornada 16 del grupo cuarto de 2ª B, con el resultado Córdoba 0 Granada 3. El Córdoba jugó con: Viña, Ortega, Javier Prieto, Juanito, Dani, Puche, Barajas (Moreno 18’), Gallego (Torres 46’), Loreto, Algar y Quero. Y el Granada de Lucas Alcaraz: Ignacio, Santi (Hilario 88’), Antonio, Matxón, Lucio, Torres, Roberto Valverde, Edu García, Roberto Martínez (Berruezo 80’), Molina (Germán 82’) y Pascual. ABC titula su crónica «El Granada pasó en El Arcángel como una apisonadora sobre el equipo cordobés». A los diez minutos ya ganaban los nuestros 0-2 con goles de Roberto Martínez y Torres, y en la segunda parte nuevamente Roberto Martínez hacía gol estableciendo el definitivo 0-3. Fue un partido completo de los rojiblancos que incluso pudieron haber conseguido una victoria todavía más amplia.
Este partido tuvo también la nota para el recuerdo, trágico en este caso, de que pudo acabar muy mal porque faltando poco para el final el pundonoroso defensa Santi Martínez Ramos sufrió traumatismo craneoencefálico y quedó con la lengua obstruyéndole la faringe cuando su cabeza impactó con la de su rocoso compañero Matxón en un choque fortuito. La rápida intervención del fisio cordobés José Anguita evitó males mayores, pero la expedición granadinista regresó de Córdoba sin Santi, que quedó ingresado en el hospital Reina Sofía.
lunes, 18 de abril de 2011
DEBUTANTE NUMANCIA
Después del atraco “Prieto” del Mini Estadi toca jugar en casa contra el primero de los tres rivales inéditos en esta plaza (¿tendrá preparado nuestro club el banderín rojiblanco de rigor que exige la cortesía?), el CD Numancia de Soria, club fundado en 1945 y que hasta los años noventa se puede decir que fue muy modesto y su palmarés se reducía a dos temporadas en Segunda división (grupo Norte) a caballo de las décadas cuarenta y cincuenta. Por eso mismo no hay precedente alguno del que echar mano y en el que se entrecrucen las respectivas historias de Granada y Numancia, aparte de la derrota 3-2 del Granada en Los Pajaritos en noviembre pasado. No hay en este caso ni siquiera un amistoso del que tengamos noticia. Sólo hay algunos datos, más circunstanciales que otra cosa, que atañen a profesionales que pasaron por uno y otro club.
Consultando las páginas históricas del Numancia, vemos que en la temporada 1955-56, militando en Tercera, su banquillo lo ocupó parte del calendario Trompi, que en sustitución de Montoya clasificó a los castellanos en sexta posición. Saltando a la 64-65, otro granadinista de los cuarenta, Antonio Bonet, fue también entrenador numantino y consiguió un tercer puesto en su grupo de Tercera. Por último, ya en la 74-75, ahora en categoría regional, fue otro granadinista de los cuarenta (aunque sólo como jugador frente a los otros dos que fueron también entrenadores), Modesto Maside, quien entrenó a los sorianos, aunque sólo consiguió un muy discreto 15º puesto final.
La nómina de jugadores que militaron en ambos equipos es más amplia. En primer lugar es destacable que hay determinados futbolistas de cuyo paso por el Granada no se puede decir que dejara grandes cosas para el recuerdo y que sin embargo dieron buen rendimiento en Soria, como aquel defensa, Docando, que sólo estuvo unos meses en el Granada a principio de la 96-97 sin llegar a disputar un solo minuto de rojiblanco para recalar en el Numancia (previo paso por el Sestao) y ser titular e incluso ascender a Segunda. Allí coincidió con otro defensa, López Bravo, que en Granada estuvo sólo un año y no jugó mucho pero en el Numancia fue titular. Un lateral, Gustavo De la Parra, pasó por nuestra tierra con más pena que gloria pero a la vera del Duero llegó a jugar incluso en Primera. También tenemos a Fernando Cuenca, que vino al Granada en la 91-92 desde el Numancia y sólo jugó seis partidos, aunque en este caso ignoramos si le fue mejor en tierras castellanas.
El caso de los anteriores no es el de Rubén Blaya, que vino al Granada como refuerzo de invierno en la 98-99, cortado precisamente por el Numancia, que ese mismo año ascendió a máxima categoría por primera vez en su historia; no parecía malo este delantero cartagenero al que sólo vimos en 18 partidos en los que consiguió ocho goles. Esa misma 98-99 también militaba en el Numancia un defensa que años después lo haría en el Granada, Suárez, aunque sólo jugó nueve partidos en el Numancia. Otro defensa, éste de rendimiento notable tanto aquí como allí, es el sevillano Antonio José González Santos, Antonio, que en Granada estuvo entre 1995 y 1998 y consiguió pasar del centenar de partidos de rojiblanco (124) y en Soria jugó también en Primera.
Finalmente hay hasta dos granadinos que han militado en el Granada y en el Numancia. Tenemos al delantero Sergio Cruz, de Purullena, granadinista de 1997 a 1999, 68 partidos y 16 goles, que en Soria no jugó mucho pero llegó a debutar en Segunda. Y por último, en esta nómina en la que hay abundancia de defensas, encontramos otro más, Pavón, de Santa Fe, el único que en la actualidad juega en el equipo castellano, en el que lleva varios años como titular, tanto en Segunda como en Primera, y que vino al Granada cedido precisamente del Numancia y jugó poquísimo en la 2006-07, sólo quince partidos. Seguramente habrá habido más futbolistas que podrían engrosar esta lista, pero yo los desconozco.
Por otra parte, no deja de ser curioso que exista un club de fútbol, granadino por los cuatro costados, que responda al nombre de CD Numancia. Y además resulta que este club es el decano de los que existen en Granada. Es más antiguo que su homónimo de Soria y que el propio Granada CF ya que se fundó en 1928. El espíritu numantino de supervivencia que quizás quisieron imbuirle sus fundadores cuando le pusieron ese nombre puede ser el que haya conseguido que llegue a cumplir los 83 años de existencia y ser el único que queda de aquellos otros históricos y recordados clubes granadinos como el Betis Cruz Blanca, el Júpiter, el Alhambra, el Albaicín... En la actualidad a su primer equipo muy mal tendrían que irle las cosas para que se le escape el ascenso a Regional Preferente, pero su principal labor en su larga vida siempre ha sido la de formar jugadores y en ese sentido hay numerosos ejemplos de futbolistas que salieron del Numancia y jugaron después en el Recreativo e incluso en el Granada, como puede verse en la magnífica web de D. Antonio Lasso, Fútbol de Granada.
lunes, 11 de abril de 2011
LA TRANSICIÓN, MEGIDO Y EL BARCELONA B
El once de septiembre de 1976 fue una fecha inolvidable en Barcelona y en toda Cataluña. Por primera vez después de casi cuarenta años los catalanes podían celebrar en libertad y con todos los pronunciamientos oficiales su fiesta nacional, la Diada. Ese mismo día, en la tarde-noche, nuestro Granada comparecía en Barcelona para jugar un partido de fútbol. La Transición política española había empezado una vez desaparecido el dictador, pero también había empezado la particular transición (a menos) de este club nuestro que en esa señalada fecha catalana volvía a Barcelona, pero ahora no era para jugar contra el Barça, como en las dieciocho ocasiones anteriores, los tiempos habían cambiado pero no para bien, y ahora tocaba jugar contra el filial.
En alguna pancarta se podía leer Llibertat, amnistía, estatut d’autonomía en el Nou Camp, que registró una entrada cercana a los diez mil espectadores, con nutrida presencia de granadinos en la emigración que se dejaron notar aplaudiendo y animando a los rojiblancos, todavía con camisetas de rayas horizontales. Era un Granada recién descendido de Primera que con Héctor Núñez en el banquillo y conservando prácticamente el mismo equipo de la temporada anterior jugó con: Izcoa, Calera, Ederra, Falito, Benítez, Fernández, Megido, Angulo, Lorenzo (Lis), Santi y Quiles (Parits). Estos mismos hombres con el único cambio de Megido por Denis Milar no habían empezado con buen pie su andadura en la nueva categoría y habían sucumbido una semana antes en Los Cármenes (2-3) en la primera jornada ante el Alavés de Joseíto, en el que fue el partido de debut de Valdano en el fútbol español.
El resultado final fue de empate a cero y la ocasión más clara fue rojiblanca, con un disparo al poste de Quiles recogido en rechace por Lorenzo que volvió a disparar a la madera. Lo más positivo de aquel partido es que por primera vez (y última ya que el Granada no ha vuelto a jugar en este escenario), después de catorce visitas, no salieron los nuestros derrotados del Nou Camp, aunque, claro, no es lo mismo jugar contra el Barça que contra su filial, en el que se alineó el granadino Paco Martínez y también un jovencísimo “Lobo” Carrasco, que salió en la segunda parte.
La crónica de Mundo Deportivo, que se queja de la excesiva dureza de los rojiblancos, dice también que Megido “jugó contra el Granada”. El papel del extremo fue bastante menos que mediocre ya que solamente se le vio cuando poco antes del descanso protestaba airadamente ante el árbitro porque éste no había señalado como falta una entrada sufrida, y veía la amarilla ante la que reaccionaba aplaudiendo con sorna al trencilla que acto seguido le mostraba la roja. Este menosprecio al árbitro fue sancionado con dos encuentros, por lo que ya nunca más volvió a alinearse con el Granada porque antes de dos semanas era traspasado al Betis por doce millones. Un año antes había sido fichado por algo más de quince millones y después de una temporada de más sombras que luces, este jugador, que había sido internacional absoluto y pretendido por todo un Barça, jugaba esta tarde su último partido de rojiblanco y los cuarenta minutos frente al Barcelona Atlético fue su única aportación al equipo esta temporada ya que no había podido ser alineado en la primera jornada por estar cumpliendo una sanción que arrastraba desde la temporada anterior.
Era la primera visita granadina al filial barcelonista del total de cinco que registra la historia, todas de Segunda menos una que fue de Copa, con un balance de tres empates y dos derrotas. De Copa del Rey fue la siguiente visita, casi un año exacto después, en la que un Granada muy renovado perdió 2-1 en el minúsculo Fabra y Coast, pero pasó a la siguiente ronda al derrotar en la vuelta 3-1 al Barcelona At. que había descendido y militaba en 2ª B.
Las siguientes tres comparecencias granadinas al campo del filial barcelonista fueron al Miniestadi. La primera de la 83-84 fue una derrota por un único gol que conseguiría el futuro granadinista Manolo, y se disputó a falta de sólo cinco jornadas, cuando ambos equipos ya no se jugaban nada. Un año después tocaba nuevamente jugar en el Mini Estadi dentro del calendario de Segunda, y ya cuando quedaban pocas jornadas, pero en esta ocasión sí era muy importante el resultado para los nuestros que, con Pellejero en el banquillo, luchaban por rebajar la cuenta de -6 que teníamos a estas alturas, heredada de Naya, cosa que se consiguió con un empate sin goles. La última vez que el Granada ha jugado en el Miniestadi fue en la 87-88, en el último partido de la primera vuelta, cuando todavía no se había cometido la torpeza de despedir a Peiró; el Granada hizo méritos para anotarse la victoria, pero un fallo garrafal del portero Toni supuso el gol del Barça At. en el que jugaban Milla y Amor (el mejor con diferencia), contrarrestado después por un remate de cabeza de Leo a saque de córner con el que se pudo conquistar un punto en esta última visita al filial barcelonista.
Aparte hay un precedente de visita del Granada a Les Corts para jugar contra un equipo filial del Barcelona que respondía al nombre de España Industrial. La visita es de la 55-56, en la jornada 3, grupo II de Segunda. El Granada jugó una más que aceptable primera parte y llegó al descanso mandando con un gol de Rafa, pero en la segunda parte se impuso la enorme clase de este filial culé que lo formaban varios que pronto pertenecerían a la primera plantilla. Esta misma temporada ascendió a Primera este equipo filial y tras desvincularse del Barça cambió su nombre por el de Condal, aunque su paso por máxima categoría fue efímero.
miércoles, 6 de abril de 2011
OTRO CARTAGENA
Cuando nuestro Granada CF cayó a Tercera en 2002 muchos lo dieron por muerto y enterrado, hasta el punto de que algunos empresarios granadinos decidieron crear un nuevo club que vendría a suplantarlo. Es algo muy parecido a lo que pasó en Cartagena unos años antes, cuando el club de fútbol más representativo de aquella ciudad descendió al cuarto nivel, también por problemas económicos, momento en que nació un nuevo club para tomar el relevo porque se pensaba que los días del histórico estaban contados. Ni en la población murciana murió el equipo de toda la vida, que milita ahora en Tercera, ni aquí en Granada tuvimos tampoco entierro del Granada CF, del que hoy y después del milagro Pozzo-Pina se puede decir que está más vivo que nunca. La diferencia entre Cartagena y Granada es que allí el nuevo equipo prosperó y en la actualidad es el primer club cartagenero mientras que en Granada el llamado a ser la alternativa acabó desapareciendo tras sucesivos fracasos deportivos.
Ese nuevo club de la ciudad departamental es el próximo rival del Granada en Los Cármenes, club que nació en 1995 con el nombre de Cartagonova FC y que después cambió su nombre por el actual de FC Cartagena. Tres veces ha venido hasta el momento por nuestra tierra, las tres como equipo de 2ª B, obteniendo una derrota y dos empates.
De sus visitas a Granada, todas al nuevo Los Cármenes, es destacable la primera de ellas, que se produjo el día 7 de octubre de 2001, en la jornada sexta, grupo IV de 2ª B. Pero si lo destacamos no es por sus bondades futbolísticas, que de éstas hubo poca cosa, si no por el morbo que lo rodeó ya que como técnico del todavía llamado Cartagonova venía Felipe Mesones, a quien no se había vuelto a ver por estas tierras desde el veinticincojota 2000. Mesones fue recibido y despedido de uñas, y en medio aguantó flemáticamente todo tipo de constantes insultos y alusiones a su presunta falta de honestidad en aquella fatídica fecha. Por lo demás, el Granada de Manuel Ángel Muñiz 2001-02 marchaba en estos primeros compases bien clasificado (cuarto) y sólo había perdido un encuentro, y aún con notables deficiencias, aquella tarde volvió a cosechar una victoria, 2-0, con espléndido golazo de Moya de golpe franco al borde del área y con remate de aquel delantero torpón que era Miguélez, de corto paso por nuestro equipo. Pero para ver el siguiente triunfo granadinista hubo que esperar diez jornadas, y quien se lo anotó ya no fue el técnico asturiano, defenestrado en la jornada catorce, sino su sustituto, Ramón Blanco, que terminaría la temporada más mal que bien dejando al equipo en el décimo puesto. Después, como de sobras sabemos, la falta de monetario condenó al Granada CF a cuatro años de purgatorio en Tercera.
Las otras dos visitas a Granada de este nuevo Cartagena pertenecen ya a fechas recientes, temporadas 2006-07 y 2007-08, es decir, después del otro 25-J, el bueno, el de 2006. Ambos se jugaron a poco de iniciarse la liga y los dos se saldaron con empate. El primero de ellos fue un gran partido del Granada en el que el magnífico gol de Bordi no bastó para apuntarse una merecida victoria. El segundo ya no fue tan bueno y acabó sin goles, y lo mejor lo aportó un pequeño jugador cartagenero que incordió bastante la portería de Félix Campo y que respondía al nombre de Lafuente, que a la temporada siguiente vestiría de rojiblanco. Aquella tarde debutaba como granadinista el gran Gorka Pintado.
Con el otro Cartagena, sí que hay abundantes casos y cosas dignas de destacarse en la historia del Granada CF y aun en la historia de la ciudad misma. Será cosa del destino pero el caso es que cercanos en el tiempo a partidos frente a los murcianos ocurrieron sucesos que en su momento dieron mucho que hablar, como cuando en enero de 1951 la expedición del Melilla sufrió un accidente mortal en Loja, o como cuando en ese mismo año, pero en septiembre, reventó el Darro en Puerta Real. Pero no acaba ahí el muestrario puesto que trasladándonos al año 1963, la víspera del partido del Granada en Los Cármenes frente al Cartagena, 16 de febrero, fue uno de los días más lluviosos del siglo XX, vamos, que llovió más que cuando enterraron a Zafra, en expresión granadina castiza, lo que produjo, sólo en la capital, numerosos hundimientos de casas y de cuevas del Sacromonte y de otras zonas, y el desbordamiento del Genil en el Humilladero después de llevarse por delante el puente de las Brujas, en las Titas. Esa misma tarde se casaba muy cerca de allí, en las Angustias, el maestro de historiadores granadinistas, José Luis Entrala, que casi se vio obligado a trasladar a sus muchos invitados en barquilla.
Las inundaciones y desbordamientos de ríos fueron generales por toda la provincia, y la capital estuvo varias horas incomunicada, por ello la expedición cartagenera pasó toda una odisea para poder llegar a Granada ya a las cuatro de la madrugada del mismo domingo después de haber tenido que dar rodeos y más rodeos hasta encontrar un acceso que no estuviera cortado. Era la jornada 21 del grupo II de Segunda y el Granada de Álvaro Pérez (en su segunda etapa granadinista) se impuso por 2-0 con un gol de Arsenio, que fue el mejor, y otro de Vargas, en un partido malo, muy condicionado por el barrizal de Los Cármenes. Otra cosa destacable de aquel partido fue el debut de Mariano Santos, que con veintiún años jugaba su primer partido del total de 281 que en once temporadas de rojiblanco lo convierten en el sexto futbolista que más partidos ha jugado con el Granada.
viernes, 1 de abril de 2011
JEREZ, VIEJO CONOCIDO
El próximo rival, el Xerez deportivo, es un viejo conocido del Granada CF con el que se ha visto las caras numerosas veces, concretamente 35, de las que 17 se han jugado en Jerez (en seis ocasiones militando en Segunda y en once en Segunda B), con el balance de tres victorias y tres empates granadinistas.
El Granada se estrenó en la población gaditana frente al Jerez Deportivo el 15 de noviembre de 1953, con visita al desaparecido estadio Domecq en la jornada nueve de la 53-54, del grupo II de Segunda, y a pesar de jugar un buen partido y ser mejor que su oponente, al que dominó y encerró en su área hasta el punto de botar doce saques de esquina por sólo uno su rival, acabó derrotado por la escasa puntería que exhibieron sus delanteros, aunque también influyó la pésima actuación del colegiado asturiano Kiercheben, quien, según las crónicas, por seguir el juego de lejos no vio cómo un tiro de Cea lo sacaba el guardameta desde detrás de la raya de gol.
Las cuatro visitas granadinistas a Jerez de los años cincuenta, todas de Segunda división, fueron derrotas y en casi todas hubo polémica e incidentes. La de la 56-57 tuvo además consecuencias importantes para los rojiblancos pues al perder 4-0 produjo el efecto de agotarse la paciencia de la directiva de José Bailón, que destituyó al míster Álvaro Pérez y lo sustituyó por Pasarín. El Granada había empezado lanzado la competición y se había colocado líder desde las primeras jornadas, pero al comenzar la segunda vuelta una racha de seis encuentros consecutivos sin ganar supuso la pérdida del liderato. En medio se había desatado la polémica acerca de si el jugador Pahíño, postergado por Álvaro, debía ser alineado o no, después de unas duras declaraciones del delantero a una emisora local en las cuales había despotricado públicamente del míster y por las que había sido sancionado. Esa derrota en Jerez precipitó la decisión de despedir al míster, cosa que trajo también el final de la mala racha y con ella la recuperación del primer puesto y finalmente el segundo ascenso a Primera.
El grueso de los enfrentamientos jerezano-granadinos pertenece a la categoría de 2ª B. Precisamente en Jerez se produjo el debut granadino en este tercer nivel del fútbol español. Fue en la primera jornada de la temporada 81-82, el 20 de septiembre de 1981 en el estadio Domecq. El Granada fue por delante en el marcador gran parte del encuentro con un gol de Vitoria para acabar derrotado 2-1 en los últimos momentos y de penalti.
Lo más destacable de las visitas granadinas a Jerez ocurrió ya en los noventa y en el nuevo estadio de Chapín, que es cuando abundan los resultados positivos para los nuestros en la población gaditana. Así, en el periodo que va de
Pero para magnífica victoria granadinista en Chapín a recordar tenemos la de la temporada inmediatamente posterior, la 1996-97, cuando el Granada se impuso a los jerezanos por el contundente resultado de 1-4. Jugaron por el Granada aquella tarde de domingo 23 de febrero de 1997: Ignacio; Lucio, Hilario, Juan, Arroyo; Torres, Edu García, Pascual (Germán), Berruezo; Roberto Valverde (Molina) y Manolo (Roberto Martinez). Las lesiones de Santi y Matxón y las sanciones de Quique y Antonio obligaron a jugar con una defensa inédita esta temporada. Se adelantaron los locales pero antes del descanso empató el Granada de penalti convertido por Berruezo. Antes del empate ambos equipos se habían quedado con uno menos por agredirse mutuamente el jerezano Manolo y el granadinista Torres, a los que el colegiado Pino Zamorano (muy protestado todo el partido) expulsó con roja directa. En la segunda parte Berruezo, con aquella derecha magnífica que tenía, marcó el 1-2 de golpe franco directo desde treinta metros. Molina pondría el 1-3 en un contraataque culminado con un espléndido remate del de Churriana. Pero quedaba la guinda, el 1-4, golazo conseguido por Germán en una acción individual plena de fuerza y calidad, con un último driblin al portero y remate a puerta vacía.
Aparte, en Jerez existió otro club cuyo nombre era Xerez FC, que desapareció en 1946 y del cual tomó el relevo el actual Deportivo, fundado en 1947, y contra ese fenecido club también jugó nuestro equipo en numerosas ocasiones, en diecinueve exactamente (nueve en Jerez), y lo hizo en disputa de liguillas de ascenso a Tercera y a Segunda, en campeonatos regionales y también en partidos de liga de Tercera y de Segunda divisiones y en Copa. El primer encuentro data de 1933 y es aquella vez famosa en que ganó el todavía Recreativo por 11-0 en las Tablas, que a día de hoy sigue siendo la mayor victoria rojiblanca de su historia en partido oficial. Casi todas las visitas granadinas a Jerez de aquella ya lejana época tienen en común que resultaron accidentadas y plagadas de incidentes, sobre todo la de la 33-34, en partido de liga de Tercera, en el que el Recreativo salió derrotado 3-1 en un encuentro varias veces interrumpido por invasión del terreno de juego por el público, donde hubo agresiones a futbolistas y árbitro, y como colofón apedreamiento de la expedición granadina, cargas de los de Asalto y el míster recreativista, Antonio Rey, detenido y puesto en libertad horas después.





