EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
En la foto de cabecera se ve al Recreativo que se enfrentó al Gimnástico de Valencia en el campo madrileño de El Parral, 21 de febrero de 1934. De pie: Sosa, Tomé, Calderón, Luque, Itarte, Carrera, Victorio y Tabales; agachados: Gomar, Morales y Herranz.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



miércoles, 17 de marzo de 2010

LAS CUENTAS DEL GRAN... ADA


16/03/10


Una constante en la historia rojiblanca es la penuria económica del club, siempre “tieso”, siempre a la cuarta pregunta. Cuando tenía apenas dos años de vida se dio el rarísimo caso de cerrar un ejercicio con la cantidad en caja de ¡1.004 pesetas con cincuenta céntimos! Pero nada, tan sólo un año después ya se contabilizaba un déficit de tres mil duros.


A mediados de los cuarenta se estimaba que la deuda del club había sobrepasado el medio millón, y en los primeros cincuenta se había duplicado la losa, para llegar a la mitad de los sesenta con una cifra de deuda cercana a los cinco millones de pesetas. Son cantidades que hoy parecen una tontería pero que en su momento preocuparon a los dirigentes de turno e hicieron adoptar medidas extraordinarias tendentes a paliar la mala situación.


Cuando la cosa ya se desmanda y empieza a crecer la losa a lo bestia es después de la era Candi, en la que en pocos años pasamos de hablar de una deuda inferior a los cien millones a manejar cifras cercanas al medio millar. Y la apoteosis es cuando se llega a la mitad de los noventa: dos mil millones de pesetas es la deuda. La venta del patrimonio del club dejó las trampas a cero, pero pronto volvimos a las andadas y en la actualidad se baraja como pasivo una cifra similar a la anterior a la venta del viejo campo.


Si una constante es que el club tenga deudas, cosa de la que por otro lado tampoco se libran los clubs más poderosos, otra constante es que nunca se ha sabido con exactitud a cuánto ascendían. Porque a las cantidades que van por delante para cada época histórica siempre habría que añadirles palabras como “presuntamente”, o “estimadas en”. Como se ve, nunca fue la contabilidad el fuerte de la entidad rojiblanca. La contabilidad como Dios manda, se entiende, porque la otra, la de fantasía y los cuadres a martillazos ya es algo que se ha dado bastante mejor a las distintas cabezas pensantes que ocuparon las respectivas poltronas históricas.


Hemos tenido libros de mayor en servilletas de bar, arqueos de “andar por casa”, informes económicos de color de rosa exclusivos para asambleas, y otras “juncedas” con las que salir del paso en cada momento. Pero la cifra exacta de las deudas rojiblancas ha sido siempre algo esotérico, algo realmente difícil de conocer. Ni siquiera cuando se vendió el viejo Los Cármenes y se suponía que ya no debíamos nada hubo forma humana de que se supiera al céntimo a cuánto ascendía el pasivo granadinista, circunstancia que acabó desbaratando la ya cerrada y escriturada conversión del club en SAD que tanto podría haber cambiado el devenir histórico.


Nadie puede creerse que este misterioso “clásico rojiblanco” haya que achacarlo a “imponderables”. Tampoco los poderes públicos. Tampoco los que en su día decidieron que mejor que ayudar al histórico era invertir sus dineros en la creación o compra de un club alternativo.


Como pronto vamos por fin a ingresar en el fútbol profesional y el club no va a tener más remedio que modernizar sus anquilosadas estructuras, tenemos que suponer que en breve se va a corregir esta añeja práctica rojiblanca. Porque los Pozzo no se van ¿no?, ni Pina ¿no? Porque vamos a ascender ¿verdad que sí?... ¡Ah, bueno!...

PORTA PICHICHI





A la generosidad de Rafa Doña y su magnífico archivo hay que agradecer (una vez más) la foto que ilustra este escrito, que pretende desmenuzar la historia del Granada CF allá por los primeros setenta del siglo pasado, es decir, cuando se escribían sus mejores páginas.

De Porta es la foto en la que Porta, autor de veinte goles en la última liga (cinco más en copa y siete más en el campeonato regional andaluz), recibe el trofeo Pichichi que desde 1953 entregan los diarios de la cadena de Prensa del Movimiento, “Arriba” y “Marca”, para premiar al máximo realizador de la primera categoría del deporte rey en España.

En la foto vemos, de izquierda a derecha, a Enrique Porta Guiu, recibiendo el trofeo que le entrega el Gobernador Civil de la provincia, Leiva Rey, a quien escolta Eduardo Molina Fajardo, director del desaparecido diario “Patria”. Detrás vemos, semi tapados, al alcalde de Granada, José Luis Pérez Serrabona, y al recién incorporado a la plantilla granadinista, Teófilo Dueñas.

El prestigioso trofeo lo había ganado Porta desde dos meses y medio antes, 14 de mayo, pero se le hizo entrega el 29 de julio de 1972, una vez finalizadas las vacaciones veraniegas y ya en danza de cara a la temporada venidera, y el acto tuvo lugar en la redacción y talleres del diario también perteneciente a la cadena de Prensa del Movimiento, “Patria”, sito en la granadina y céntrica calle Oficios. Fue un acto institucional en el que hicieron uso de la palabra el presidente del Granada, Cándido Gómez, y las varias autoridades locales y provinciales presentes. Y cerró el acto el homenajeado, Enrique Porta, hombre sencillo y modesto, que visiblemente emocionado agradeció a los asistentes y a la prensa y aficionados todo su apoyo.

Por las filas del Granada han pasado tres pichichis, considerando como tales sólo a los que consiguieron esta distinción jugando en máxima categoría.

Cronológicamente, el primero es César, que jugó en el Granada cedido del Barcelona un poco de la 40-41 y toda la 41-42, en que quedó segundo máximo goleador, es decir, “vicepichichi”, con 26 y a sólo un gol de Mundo, del Valencia; César consiguió ser pichichi en la temporada 1948-49, en las filas del Barcelona.

El segundo es Pahíño, que además repitió pichichi pues fue máximo goleador la 1947-48, jugando en el Celta, y la 51-52, ahora en el R. Madrid. En el Granada jugó cuando ya estaba para retirarse, con 33, y sólo disputó quince partidos de la temporada 1956-57, en la que con sus cinco goles algo contribuyó al ascenso a Primera de aquel año.

El tercero, el único pichichi propiamente granadinista con el que contamos, es Porta. Y yo me atrevería a decir que su logro tiene más mérito. En primer lugar porque ninguno de sus goles fue conseguido en jugadas a balón parado, todos fueron de remates y ninguno llegó de penalti o libre directo, que por entonces el Granada tenía grandes especialistas para ese cometido y además no era Porta futbolista de gran pegada. Y en segundo lugar porque, lógicamente, no es lo mismo jugar en un grande que en un modesto, no se dispone de las mismas oportunidades de lucimiento si quienes te acompañan son jugadores del montón que si estás asistido por lo mejor del mercado.

Y más mérito tiene aún el maño porque para conseguir su gran triunfo tuvo primero que sudarlo a base de bien, y cuando le llegó por fin, le cogió algo mayor. Los veinte millones (a kilo el gol) que pedía Candi les parecieron demasiado a los culés y a otros posibles compradores. Pero seguro que Porta recordará siempre Granada cada vez que en su casa mire la bonita copa que le entregan en la foto.

jueves, 11 de marzo de 2010

LOS JERSEYS DE TABALES




Fue el primer guardameta pinturero de los que han pasado por nuestra tierra. Coqueto y preocupado por dar bien en las fotos, era garantía de espectáculo, volando en sus plomgeones (léase palomitas) y deleitando a la concurrencia. Era más bien bajito para ocupar la portería, pero es que por entonces el español medio era un tipo que no alcanzaba el metro setenta y de su tiempo hay numerosos porteros de parecida estatura, como el mismo Floro. Pero sobre todo era un guardameta todo agilidad y espectacular en sus acciones. Hablamos de Fernando Tabales Prieto (Sevilla 1919- 1983).


En sus datos biográficos que circulan por la Red debe estar equivocada la fecha de nacimiento (1919) ya que de otro modo tendríamos que cuando fichó por el Recreativo (1933) contaría tan solo con catorce años. Desde luego aquí vino muy joven pero seguramente tendría algunos años más.


Al Recreativo Granada llegó para la temporada 1933-34. Es un Recreativo presidido por el pintor Gabriel Morcillo que acaba de ascender a Tercera pero que no quiere quedarse en la nueva categoría y está decidido a dar el salto a la Segunda, y eso pasa por reforzarse con fichajes de relumbrón. En primer lugar el míster, Antonio Rey, el primer entrenador propiamente dicho en la historia granadinista ya que hasta ese momento la labor la venían desempeñando distintos jugadores. Y después hombres importantes, como el portero Tabales, los defensas Tomé y Carreras, el medio Itarte y los delanteros Victorio, Gomar y Luque: el “Equipo Fantasma”, en palabras de Escartín. Importantes refuerzos que conseguirán el ascenso a Segunda, aunque no será en esta temporada sino ya en la siguiente, la 34-35.


En Granada permaneció tres temporadas, las dos primeras como titular, hasta que en la tercera Lippo Hertza prefirió la sobriedad de Rodrigo, cosa mal encajada por este sevillano. De sus años como recreativista queda para el sepia de las añejas fotos sus vistosos jerseys a cuadros de diseño propio (se decía). 39 Partidos oficiales e infinidad de amistosos es su aportación a la historia granadinista.


Al llegar el final de la 35-36 y quedar el Recreativo en malísima situación, se volvió a su Sevilla donde estaba cuando empezó la escabechina entre hermanos que conocemos como Guerra Civil. De ahí al equipo Aviación Nacional, fusionado tras la guerra con el At. Madrid y del que nació el Atlético Aviación. En el equipo del Régimen desarrolló lo mejor de su carrera futbolística, al proclamarse dos veces campeón de las dos primeras ligas tras la contienda y ser el portero menos goleado de Primera en la 39-40.


Mi madre, forofa rojiblanca en su juventud, siempre destacaba entre sus recuerdos rojiblancos la primera visita a Granada del At. Aviación, el día de San Cecilio de 1942, que fue la siguiente vez que por esta tierra pudimos ver a Tabales. En una Granada literalmente ocupada por miles y miles de forasteros que querían ver de cerca a los aviadores, todos de uniforme militar y graduación de sargentos, dirigidos por Ricardo Zamora, con la estrella de alférez, por la mañana popular y masiva subida al Monte, y a las cuatro de la tarde el viejo Los Cármenes se quedaba pequeño para acoger a tantos como querían ver cómo el invencible equipo madrileño se imponía al Granada por un solitario y postrero gol de Campos, muy protestado por una mano previa. Los más destacados de un partido más bien malo fueron los dos guardametas Alberty y Tabales.

martes, 9 de marzo de 2010

¡SUPERÁVIT!



La triunfal temporada 1971-72 nos dejó a las puertas de Europa. Para la siguiente, una de las primeras noticias, de cuando todos están de vacaciones a principios de julio, es el traspaso del guipuzcoano veloz, Lasa, al At. Bilbao por diez millones. Y antes de que transcurra una semana nos desayunamos con un nuevo traspaso, el de Barrios al Barcelona. El míster catalán Rinus Michels, a quien tuvimos ocasión de ver en Los Cármenes en febrero pasado haciendo de espía en el partido de copa Granada-Tenerife, donde pescó al tinerfeño Juanito y al granadinista De la Cruz, no agotó su positivo informe en el gran lateral internacional y ahora vuelven los culés a por otra de las perlas del gran Granada de los primeros setenta. Sólo que nos habíamos equivocado y cuando todos creíamos que el siguiente en mudarse a Barcelona sería nuestro flamante pichichi, Porta, en el club catalán seguramente pensaron que los veinte millones en que Candi lo tasó eran demasiado para un futbolista de veintiocho años, y apostaron por la juventud y la impetuosidad de Barrios. La operación se cierra en los cinco millones que percibiría el Granada más el traspaso del delantero Dueñas, el cual tiene una ficha muy alta que completará el club catalán.


La gran plantilla granadinista de la anterior temporada tiene mucho y bueno vendible pues los traspasados no se agotan en esos tres nombres ya que también dejan el equipo a cambio de una suma de dinero, Puig al Villareal, Machicha, al Cádiz a cambio de un millón, más el delantero Juárez y el defensa Lorenzo, ambos vendidos al Murcia, de Segunda, por un millón y medio. Especial recuerdo merece Jacinto Lorenzo Alcantarilla, que nos dejaba después de ocho magníficas temporadas en las que excepto en la última siempre fue titular en su puesto de medio volante o lateral izquierdo con bastante recorrido. El nombre de Lorenzo está en la alineación granadinista de los dos últimos ascensos a Primera y en las 217 (107 de Primera) ocasiones en que vistió de rojiblanco en partido oficial. Falito le había arrebatado la titularidad. Junto a Lorenzo se ha marchado, con la carta de libertad, otro jugador que pertenece a la mejor historia rojiblanca, Barrenechea (182 y 97), que se retira después de jugar las últimas siete temporadas en el Granada.


En total, el Granada ha ingresado la cantidad de veintitrés millones por todos los traspasos. Que podían haber llegado hasta los veintiséis de haber sumado los tres que el Santander ofrecía por Fontenla, pero el gallego se negó a jugar en un segunda. Esos ingresos extras hacen que la anterior temporada, además de todos los logros de récords que supuso en la historia granadinista, tenga también la rarísima peculiaridad de cerrarse con superávit.


Hace falta ver si los que vienen a suplir a las tres estrellas vendidas podrán hacernos olvidarlos. Son caras nuevas, la primera, la del entrenador, el guipuzcoano Pasieguito, Bernardino Pérez Elizarán, futbolista de los años cuarenta y cincuenta que desarrolló prácticamente toda su carrera en el Valencia y fue tres veces internacional. Viene del Sabadell, al cual ha dirigido las últimas siete temporadas, siempre en Primera. Su principal logro es de cuatro años atrás, cuando consiguió clasificar al modesto club catalán en el cuarto puesto y ganarse el derecho a participar en Copa de Ferias. En la recién terminada temporada acaba de dejar al club arlequinado como colista y descendido, pero a pesar de esto se piensa que es la persona adecuada para liderar un proyecto llamado a durar varias temporadas, después de la no muy entendible salida de Joseíto. El técnico zamorano de momento se ha quedado en el paro, pero a mediados de temporada se hará cargo del banquillo del Córdoba, en Segunda, tras la destitución de Vavá.


El primer gran acierto del nuevo técnico es traerse de tierras catalanas a dos jugadores que van a tener gran protagonismo en los años que se avecinan. El que más suena es Quiles, extremo izquierdo de veintiún años muy prometedor, que viene de ser titular. Junto a él y así como de relleno. un centrocampista desconocido que todavía no ha cumplido los veinte, que se llama Castellanos y que presenta como todo currículo sus menos de noventa minutos en Primera en los tres únicos partidos en que sustituyó a algún compañero del Sabadell la temporada pasada.


Además hay numerosos fichajes de jóvenes desconocidos. Entre ellos destaca un lote de tres que se incorporan desde el Jaén. Dos de ellos, Susi y Zunino, defensas, apenas llegaron a jugar, pero el tercero es otro de los grandes fichajes del año, es Santi, Santiago Antonaya Quesada, que con dieciocho años se incorpora para la primera de las nueve temporadas que vestirá de rojiblanco. También se puede considerar como novedad para esta temporada la de Echecopar, aunque todavía no ha obtenido el visto bueno de la Federación para ser alineado. Suenan como posibles los nombres de Conejo, del Málaga, y de Ortuño, del R. Madrid.


Con los nuevos se completa una sobredimensionada plantilla (que suele ser lo habitual cuando manda Candi) de 34 efectivos que se presentan el 22 de julio de 1972 en Los Cármenes mientras Candi sigue dándole vueltas a la idea de venderlo y construir un nuevo estadio para 40.000 espectadores.

martes, 2 de marzo de 2010

LA MEJOR TEMPORADA




El Granada a finales de marzo de 1972 acaba de proclamarse campeón de la I Liga Andaluza de Reservas, ya con todas sus jornadas disputadas. Pero en la liga oficial de Primera división las cosas no pintan muy bien que digamos. En esos momentos se han disputado 26 jornadas de las 34 que tiene el calendario. El Granada anda en el puesto décimo, a cuatro puntos del corte del descenso. En sus tres últimos compromisos no ha marcado ni un solo gol. El positivo que teníamos desde la visita a Sarriá se lo ha llevado el Celta (último equipo que esta temporada puntuó en Los Cármenes), pero se ha recuperado rápidamente con un empate sin goles en Sabadell. Lo malo es que en menos de un mes tenemos que jugar sucesivamente con cuatro grandes, el primero, en Los Cármenes, contra uno que este año no lo es tanto, el Bilbao, pero que sigue contando con varios internacionales. Después hay que devolver visita al todavía campeón Valencia. Y después, seguidos, vendrán a Granada el Barcelona y el R. Madrid. Que los resultados ante los poderosos no sean buenos entra dentro de la lógica, por lo que podemos vernos en problemas cuando sólo queden cuatro jornadas para el final de la liga y esto desata los comentarios pesimistas: que el Granada nunca ha conseguido mantenerse en Primera más de cuatro temporadas seguidas, que este es su año trece en máxima categoría, y otros de este jaez.

Sin embargo, estamos a punto de entrar en lo mejor de toda la liga rojiblanca y, decididamente, el Granada 71-72, el de su temporada número trece entre los grandes, fuera de supersticiones, es el mejor de su historia. Para empezar, el At. Bilbao, con el portero de la selección, el “Chopo” Iríbar, se fue de su visita a Granada con cinco goles como cinco soles. Y tanto Barcelona (que llevaba 18 jornadas imbatido) como R. Madrid también fueron derrotados en Los Cármenes por 2-0 y 2-1 respectivamente. En el partido intermedio, el del Luis Casanova, se adelantó el Granada con un gol de Porta pero luego el Valencia le dio la vuelta y acabamos derrotados 2-1. Fue un mes de ensueño y de euforia, el que transcurre entre el 26 de marzo (Domingo de Ramos) y el 23 de abril, cuando los rojiblancos caen en La Coruña en la que es la última derrota de esta magnífica temporada.

Después del partido en La Coruña sólo faltan tres para concluir la liga y ya se ha cumplido el principal objetivo, el de la permanencia. Pero todos queremos más, porque la UEFA está a un tiro de sólo tres puntos. Además el trofeo Pichichi para Porta está prácticamente atado porque de los diez goles de las últimas cinco jornadas seis han llevado su firma y ya ha alcanzado la cifra de veinte que le destacan bastante sobre su perseguidor, Germán, del Las Palmas. Para colmo, De la Cruz, aunque ya ha sido traspasado al Barcelona para la temporada siguiente, acaba de debutar como internacional absoluto; habría que remontarse veintisiete años atrás (1945, Millán) para ver vistiendo la roja nacional a otro jugador granadinista. Y no hay que olvidar la brillante conquista del campeonato andaluz. Como vulgarmente se dice, nunca se vio en otra igual el club rojiblanco.

Las tres jornadas que quedaban se saldaron con triunfos caseros ante Sevilla y Córdoba (los dos descendieron) y un empate a domicilio en Burgos. Total, un sexto puesto final, el más alto de la historia y la primera vez que el Granada acababa con positivos (dos) una temporada en Primera. La UEFA finalmente no se alcanzó, aunque en la actualidad un sexto puesto sí da el derecho a disputarla, pero nos consolamos admirando el magnífico Pichichi que Porta ganó con todo merecimiento.

Y como epílogo al campeonato andaluz, tres días antes de concluir la liga oficial, el 11 de mayo de 1972, uno de esos jueves que relucen más que el sol, o sea, el día (por entonces fiesta de guardar) de la Ascensión, se disputo en Los Cármenes un amistoso entre el Granada y una selección de jugadores de equipos andaluces, como homenaje al Granada y para que los prolegómenos sirvieran de acto oficial de entrega de la copa conquistada. Vicente como capitán recibió el trofeo de manos del presidente de la Federación Andaluza, José Acedo Castilla, que fue distinguido con la insignia de oro y brillantes del Granada CF.

Además de organizador del evento, Candi también ejerció de seleccionador regional, porque los que jugaron con el combinado andaluz los designó él mismo. Jugaron en la primera parte: Carmelo; Casasas, Toñanes, Cobo; Irles, Iglesias; Rojas, Carlos, Rosselló, Búa y Arrieta. En la segunda parte salió un equipo casi por completo distinto. Y por el Granada jugaron: Ñito; Cuíñas, Barrenechea, Lorenzo; Martos, Santos; Lasa, Juárez, Lires, Barrios y Vicente. También Chirri, Jaén, Puebla y Barril, los dos últimos del filial Recreativo. Como se aprecia, hay en la alineación granadinista dos nombres que no suenan de nada, son el lateral Cuíñas y el delantero Lires. Se trataba de dos “oriundos” argentinos a prueba. Ninguno de los dos destacó y no llegaron a firmar. El partido, al que asistieron menos de diez mil aficionados a pesar de ser día de descanso y ambiente primaveral, resultó bastante insulso y acabó con triunfo granadino por 2-1; Santos de gran disparo desde fuera del área marcó el 1-0; empató Barrenechea en propia puerta, y Chirri cabeceó el de la victoria.

miércoles, 24 de febrero de 2010

TRÁMITES



Antes del partido contra el Málaga que dio al Granada el título de campeón de la liga de reservas, a principios de marzo, había saltado la noticia del traspaso de De la Cruz al Barcelona, que se concreta el día 3 de marzo de 1972. El Granada recibirá seis millones por el magnífico lateral y la opción a incorporar algún descarte barcelonés. Pero cuando todo estaba hecho y firmados los pertinentes documentos la prensa da a conocer que los servicios médicos del Barcelona han descubierto que De la Cruz tiene una lesión congénita que le incapacita para el fútbol profesional; según se puede leer, De la Cruz tiene una lesión de vértebras, pero también se dice que esa misma dolencia puede no tener importancia ya que sus años como profesional del fútbol son ya considerables y hasta ahora nada ha le ha ocurrido al buen futbolista. Finalmente el traspaso al equipo culé no fue deshecho. A Barcelona se marchó una vez concluida la 71-72 y allí completó una larga carrera plena de éxitos, con numerosas presencias como internacional absoluto, incluido Argentina 1978. A De la Cruz en el Barcelona se uniría Barrios cuando faltaba poco para el comienzo de la siguiente temporada. Por su parte, Lasa se fue traspasado al At. Bilbao. Y es que la sensacional plantilla rojiblanca de esta temporada no pasaba desapercibida para los grandes. También hubo otros traspasos menores que asimismo dejaron sus ingresos en las arcas del club, como los de Juárez y Lorenzo al Murcia, Machicha al Cádiz y Puig (del Recreativo) al Villarreal.

Faltaba completar el calendario del campeonato andaluz, aunque para el Granada las dos jornadas restantes eran de trámite. El 15 de marzo comparece el Granada en Huelva para dirimir el partido aplazado en su día y que corresponde a la jornada nueve. Jugaron: Moncaleán; González, Barrenechea, Lorenzo; Santos, Martos (Marino); Garre (Alba), Chirri, Juano, Manolín y Asenjo. En el once granadinista juegan dos hombres a prueba, Alba y Asenjo, que no convencen. Fue sin duda el peor partido de todos los jugados por el Granada en esta competición y cayó derrotado nada menos que por 4-1, precisamente contra el único equipo de los ocho que militaba en Tercera. El único gol de los nuestros lo consiguió Manolín en la segunda parte, cuando ya perdíamos 4-0.

Y una semana más tarde, el 22 de marzo, se celebra la otra jornada aplazada, en esta ocasión toca visita a Cádiz, partido correspondiente a la jornada trece. Menos mal que ya no importa porque el resultado es una nueva derrota, en este caso por la mínima, 1-0, gol obra del gaditano y ex granadinista Lara. Al menos en esta ocasión las crónicas hablan de un gran partido de ambos contendientes, aunque no se tradujera en abundantes goles. Jugaron: Ñito; González, Barrenechea, Lorenzo; Marino, Manolín; Garre, Eladio, Gregorio, Chirri y Alba (Lolo). Como se ve, hay en el once granadino amplia representación del filial, destacando el debut de Eladio. En el Cádiz, además de Lara también se alineó el granadino Aguilera, cedido por motivos militares. Lo más destacable fue la sensacional actuación de un pletórico Ñito que por primera vez en sus ya seis temporadas de rojiblanco ha perdido la titularidad, y que evitó más de un gol de los de amarillo. Lo más curioso fue el penalti lanzado fuera muy alto por el recreativista Marino, que hubiera supuesto el empate, y que, según la crónica, dio la impresión de haberlo fallado aposta ya que se había señalado de forma injusta.

Con la disputa del partido en Cádiz ya sí que estaba completo el calendario de esta primera edición de la Liga Andaluza, que tan brillantemente conquistó el Granada, sin duda el mejor equipo andaluz en esta temporada 71-72. La competición ha sido un éxito incluso mayor de lo que se esperaba, por lo menos por estas tierras. Candi, exultante, en entrevista para Ideal está feliz y su optimismo se traduce en poner en marcha esta misma temporada el trofeo veraniego con el que viene soñando desde hace ya algún tiempo, para lo cual dice que ya hay apalabrado un equipo húngaro. Ha sido tanto el éxito (y la temporada aún no ha terminado) que D. Cándido, descartando un viejo proyecto de ampliación de la grada de General, tiene ya planeada la construcción de un nuevo estadio, de localidades todas sentadas y bajo techo, condiciones que por entonces no reunía ningún campo español.

jueves, 18 de febrero de 2010

¡¡¡CAMPEÓN!!!


Faltan tres partidos y al Granada le basta con obtener sólo un punto más para ser campeón de la primera liga andaluza de reservas. Además los inmedatos perseguidores han disputado una jornada más que los rojiblancos, que todavía tienen pendiente el partido de la jornada nueve. Pero el siguiente compromiso, el de la jornada trece en la que toca devolución de visita al Cádiz, también resulta aplazado. Así que se juega antes el correspondiente a la catorce y última jornada, la que mediría en Los Cármenes a Granada y Málaga.
La lluviosa noche del miércoles 8 demarzo de 1972, al vencer al Málaga (3-2), único club que podía inquietarle, el Granada era matemáticamente campeón a falta de jugarse todavía dos jornadas. Quedaban pendientes todavía el partido en el campo del Huelva, de la jornada nueve, y el de la visita a Cádiz, de la trece, pero ambos fueron de trámite y cuando por fin se jugaron ya lo de menos era el resultado.
Tanto el Granada como el Málaga (el CD Málaga, se entiende) atravesaban su mejor época histórica y fiel reflejo de esto es el brillante papel desempeñado por ambos en este campeonato andauz, donde fueron claros dominadores, completado con sus respectivas mejores clasificaciones históricas en liga oficial al concluir esta memorable 1971-72. Sólo en temporadas recientes ha habido otra vez en Primera cinco conjuntos andaluces, pero en la 71-72 estuvo claro cuál de ellos tenía la mejor plantilla: el Granada CF.
Moncaleán; Martos (De la Cruz), Barrenechea, Lorenzo; Santos,Manolín; Lolo, Porta, Juano (Gregorio), Chirri y Garre, fue la alineación granadinista. La alineación boquerona, recitada por el espíquer y contestada por la grada con los ¡hoha! de rigor fue: Goicoechea; Ruiz, Serrano, Camargo; Irles, Iglesias; Ramírez, Conejo, Ballesteros, Galindo y Aragón. En estos momentos el Granada andaba muy mermado de atacantes pues Juárez atravesaba una larga lesión. Por eso y por la importancia del partido se recurrió nuevamente a Porta, que era ya por entonces titular indiscutible y claro aspirante al Pichichi con los catorce goles que llevaba anotados en liga oficial.
A la vez y ante la presencia de ojeadores había sido tasado por Candi a millón por gol. También esa plaga de lesiones de atacantes es la causa de la presencia en este partido del tal Juano, delantero centro a prueba que jugó éste y otro partido y no gustó. En el Málaga destacaba la presencia del maracenero Alí en la punta del ataque.
Llovió sin parar, pero a pesar de todo la entrada fue superior a los quince mil espectadores, y el partido en sí resultó un partidazo pleno de buen juego por unos y otros y emoción a raudales. Se adelantaron los de la Costa del Sol, que a los vienticinco minutos ya ganaban 0-2, ambos goles de Conejo ,el segundo muy protestado por haber sido conseguido de lanzamiento directo de falta cuando se había señalado indirecto. Antes del descanso acortó distancias el Granada mediante cabezazo muy bonito de Chirri. La continuación sólo tuvo un equipo, el rojiblanco, y es de destacar el gran apoyo del granadinismo desde las gradas, animando sin parar incluso cuando el Málaga ganaba claramente. El empate llegó al cuarto de hora, cuando Santos sirvió magistralmente para que Porta ejerciera de Porta y rematara perfectamente a la red, siendo saludado el gol con los cánticos de ¡Porta! ¡Porta! Poco después el poco afortunado ariete a prueba Juano deja su sitio al delantero recreativista Gregorio, aclamado con sorna por el granadinismo, que corea su nombre. Y es precisamente este jugador el que consigue el tercero, nuevamente un golazo, de gran remate de cabeza en balón servido al segundo palo desde la derecha por su compañero recreativista Lolo.
Se tratará de un título menor, pero el caso es que no todos los equipos pueden presumir de haberlo ganado, y menos de esa forma, con esa autoridad con la que el Granada conquistó este trofeo no oficial.
La I Liga Andaluza resultó un éxito desde cualquier punto de vista. Sirvió para mantener activos a los suplentes y para ver en acción a posibles fichajes, sin olvidar la parte económica, que también fue muy positiva y en Granada, salvo en una ocasión, en todos los demás partidos la afición respondió y hubo grandes entradas. Además, como campeón, el Granada recibió la suma de 200.000 ptas. que se había establecido. Eran momentos de euforia y Candi, alma máter de este torneo, en entrevista a Gave, de Ideal, manifestaba su alegría y anunciaba para la edición próxima la ampliación a diez de los clubes participantes, procurando que cada provincia tuviera al menos un representante. En esa misma entrevista manifiesta Candi su propósito de instauar este mismo año un trofeo veraniego granadino.