EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
En la foto de cabecera se ve al Recreativo que se enfrentó al Gimnástico de Valencia en el campo madrileño de El Parral, 21 de febrero de 1934. De pie: Sosa, Tomé, Calderón, Luque, Itarte, Carrera, Victorio y Tabales; agachados: Gomar, Morales y Herranz.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



domingo, 11 de septiembre de 2022

CUESTA ABAJO

Recorte de Ideal del partido Recreativo-Motril de Copa Aficionados

 

El Recreativo elimina en Copa Aficionados al Motril

El Recreativo volvió a la danza el miércoles siguiente a su derrota en Larache, 17 de octubre, y lo hizo con la disputa de la ida de la primera eliminatoria de Copa de Aficionados en la que esta temporada volvió a participar. Su primera cita, en fase provincial, fue en el campo de El Majuelo, de Motril, equipo de Regional Preferente, la categoría inmediatamente inferior a tercera, de donde se trajo un empate a dos goles. En el partido saltaron chispas por las innumerables acciones violentas y agresiones mutuas entre los jugadores de ambos equipos que el colegiado granadino Titos no supo cortar. Dos jugadores del Motril fueron expulsados (Campos y Rubiales, el abuelo del actual presidente de la Federación) y también Toto, del Recreativo, mientras que Cuerva lesionado al ser agredido, tuvo que retirarse antes de finalizar el partido. Asistió el míster del primer equipo Espada y en el filial debutaron varios jugadores ya que sólo podían actuar en esta competición quienes tuvieran ficha de aficionados.

Dos semanas más tarde, aprovechando la festividad de Todos los Santos, en Los Cármenes se jugó el partido de vuelta de la primera eliminatoria de Copa Aficionados y el Recreativo superó sin demasiados problemas esta primera ronda derrotando al Motril por 5-1, alineando a los mismos once hombres que se trajeron de la costa un empate a dos goles en la ida. José de Vicente firma en Ideal la crónica de este partido y lo hace en un tono altamente elogioso con el juego del filial y con el entusiasmo de los recreativistas para superar a un Motril formado por profesionales encubiertos. En esta ocasión no hubo incidentes entre los jugadores y todo transcurrió por cauces de deportividad, pero sí hubo un expulsado, y lo fue otra vez Rubiales, interior izquierdo del Motril, que se marchó a las duchas antes de tiempo por insultos al árbitro; el abuelo del presidente de la Federación fue también el autor del único tanto de los costeros, que se adelantaron en el marcador a poco de comenzar el encuentro. En una sensacional segunda parte el Recreativo destrozó a los de la costa y, según las crónicas, pudo incluso ser más amplia su victoria.


Una imagen del partido Granada-Córdoba


Dos negativos ante el Córdoba mientras el Recreativo es goleado en Almería

La prensa local cada vez creía menos en el Granada 51-52, según se desprende de las crónicas de los partidos ya jugados, y eso que el campeonato no había hecho más que empezar. Lamentablemente al llegar la jornada siete los periodistas de casa van a tener más argumentos para desconfiar de las posibilidades de los rojiblancos. En esa jornada, disputada nuevamente en Los Cármenes, el Granada inauguró su cuenta de negativos (que ya no va a saldar en todo lo que queda de liga) al perder 1-3 con el Córdoba en un horroroso partido en el que además las crónicas acusan a los rojiblancos de apatía. Para colmo, otra vez hay que reseñar una discusión acalorada entre granadinistas, a punto de llegar a las manos, iniciada en el terreno de juego y continuada en los vestuarios durante el descanso, en este caso entre los jugadores Chaves y Morera (de quien dice la crónica de Hoja del Lunes que está muy pasado de años y de malquerencias), el segundo encima se insolentó con el público que lo abroncaba al ver los gestos y el desplante entre uno y otro jugador. La zona de tranquilidad (el 7º puesto) se alejó en dos puntos.

Nuevamente hubo debuts en el Granada: se presentaba ante la afición Felipe Martín, que estuvo muy mal como el resto, y debutaba De la Vega, que tampoco se salvó del desastre general, aunque mostró algunos destellos de clase. Una vez más la prensa granadina sólo salva a Martín y a Japón. Con el Córdoba venía su secretario técnico Paco Bru, el entrenador granadinista de sus dos primeras temporadas en máxima categoría, quien tuvo palabras de afecto hacia Granada y dijo que confiaba en que Espada supiera enderezar el rumbo.

Al día siguiente se reunió la directiva y a propuesta del entrenador se acordó sancionar a los enfrentados, Chaves y Morera, con media mensualidad (750 pesetas), responsabilizándolos de la desmoralización acusada por el equipo en el partido frente al Córdoba, y de camino advertir al resto de jugadores que las mismas sanciones se aplicarían a quienes volvieran a dar muestras de indisciplina.

El Recreativo, nuevamente ante un gallito, el Almería, segundo en la tabla, cayó otra vez goleado (4-0) en el estadio de la Falange de aquella ciudad. La batalla de Motril de pocos días antes dejó al equipo diezmado y tuvo éste que recurrir a varios juveniles que debutaban, como Garrido y Botella II. Como en ocasiones anteriores, las crónicas dicen que, a pesar de la derrota, el Recreativo se mostró como un buen conjunto.

Jugadas ya siete jornadas, el filial se reafirmaba en su puesto de colista al contar con un único punto, el de su empate casero frente al Huelva, ahora ya descolgado a tres puntos de su inmediato antecesor.


Recorte de Ideal con el partido Granada-Córdoba

Otra derrota, ahora en La Condomina

El último domingo de octubre llevó al Granada a La Condomina murciana, donde a pesar de que las crónicas de Hoja del Lunes de Granada e Ideal dicen que realizó un buen partido sólo pudo cosechar una nueva derrota, 2-0 (uno de los goles conseguidos por el granadino Manolo Almagro) que nos dejaron cuartos por la cola y ya distanciados tres puntos del séptimo. El míster Espada dispuso en esta ocasión un sistema más defensivo, un 3-3-4, con el interior Salvador convertido en medio, pero el Granada, su jugador Miro, sólo ante el ex granadinista Martí, falló dos clarísimas ocasiones y pese a que dominó buena parte del encuentro no pudo puntuar. De la discusión entre dos jugadores del partido anterior salió perjudicado Morera, que ni siquiera viajó.

No obstante, Hoja Oficial del Lunes, de Murcia, dice que ambos equipos ofrecieron un partido plúmbeo, y que el Granada acusó falta de moral, y tuvo muy poco fútbol y profundidad cero, y añade que el Murcia no fue mejor y no mereció la victoria. Por su parte el diario Línea de Murcia, coincide en el juicio negativo de su colega respecto del juego de los rojiblancos y además añade que fue excesivamente lento, horizontal y de pulso frío.


Chiste de Miranda sobre el futbolista De la Vega


Primera victoria del Recreativo

Por su parte el Recreativo en Los Cármenes, con muy poco público (resultados mandan), una vez recuperados Cuerva y Guerrero, que se perdieron el anterior choque al venir lesionados de Motril, obtuvo su primera victoria de la temporada al vencer al Utrera 3-1, aunque los dos puntos no sirvieron para abandonar el farolillo rojo. Aparte de su partido contra el Larache, en las siete jornadas anteriores había tenido que enfrentarse con todos los favoritos de grupo VI, pero en esta ocasión el rival era de características más parecidas a las propias del Recreativo, es decir, un equipo joven integrado por debutantes en la categoría y a su vez también filial (del Sevilla). Por otra parte, con el rodaje adquirido en los partidos ya disputados, pudo verse a un Recreativo mucho más conjuntado.

Hay que hacer constar que la mejora del filial coincidió con la confección de un once, desde tres jornadas atrás, exclusivamente de canteranos y sin utilizar a ninguno de los profesionales cedidos de la primera plantilla, a excepción del defensa central Santi, que fue titular toda la temporada. El resto: Japón II, Álvarez y Bosque habían desaparecido de las alineaciones y en esta misma semana fueron devueltos al primer equipo, donde ninguno de los tres llegó siquiera a debutar en partido oficial.


El partido Granada-Melilla en Ideal

Más negativos, ahora ante el Melilla. El Recreativo cae en Jerez

En la jornada nueve, en Los Cármenes, el Granada recibió al Melilla. El día previo la expedición norteafricana depositó un ramo de flores en la tumba de su jugador Martín, granadino muerto en enero en el accidente de su autobús en Loja. Ante el aceptable partido de los rojiblancos una semana antes en Murcia a pesar de perder, el míster decidió repetir alineación. Pero de nada sirvió porque los rojiblancos aumentaron a cuatro sus negativos y fueron nuevamente derrotados, 0-2, por un Melilla que marchaba en el grupo de cabeza y que traía a Errazquin como capitán mientras que en la delantera debutaba un jugador de 18 años, Pepillo, que después jugará en el Sevilla y el Madrid y será internacional. Fue en una tarde gris y ventosa de principios de noviembre en un Los Cármenes cada vez más despoblado de hinchas. Al terminar el partido y como ocurrió en anteriores, pudo verse a varios socios que rompían su carné haciendo gestos ostensibles.

Las crónicas del partido de la anterior jornada en Murcia hablaban de un Granada bien posicionado y con un juego convincente, pero las de este partido, hechas ahora por periodistas locales, insisten en que este Granada juega cada vez peor y su destino no podrá ser otro que la tercera división, y en esta ocasión no se detienen en la escasa valía de los fichajes realizados sino que van más allá y culpan también al entrenador, señalando la deficiente preparación física y técnica de los rojiblancos. Para Seudónimo en Hoja del Lunes, el Granada ni juega ni tiene técnica ni coraje ni lucha, es apático y carece de fondo, de manera que la derrota era inevitable. El Granada siguió clasificado 13º (cuarto por la cola) viendo alejarse ya la zona tranquila a cuatro puntos.

No le fue mejor al Recreativo en Jerez, donde los blanquiazules se adelantaron en el marcador y aguantaron con empate a un gol hasta cinco minutos del final para acabar derrotados 2-1. Como en ocasiones anteriores, las crónicas que de Jerez llegaron destacan el buen juego de los jóvenes recreativistas, muy aplaudidos por el público del estadio Domecq, y lo injusto de la derrota. El filial siguió una semana más como colista, ahora distanciado a tres puntos del equipo que iba delante, el Larache.

 

Cada vez más lejos de la salvación

La pésima imagen del Granada frente al Melilla quedó superada –empeorada- por el partido de la siguiente jornada, ya la 10, en Mallorca, campo de Es Fortí, de donde salieron los rojiblancos apalizados por 5-0. En los de casa jugaba un futuro granadinista: Rius, que consiguió uno de los goles. Y eso que en la previa los técnicos habían manifestado a la prensa que en Mallorca el Granada jugaría con la táctica del cerrojo. Las crónicas mallorquinas dicen que el Granada ofreció una imagen muy pobre, y que si juega siempre así muy poco tiene que hacer en la liga, y eso que el Mallorca, el tercer clasificado, no jugó bien, de lo contrario seguro que habría conseguido más goles. Otras crónicas de este mismo partido dicen que el Granada hizo un juego espectacular, bien ligado y preciso en sus pases, pero totalmente inofensivo y sin ninguna practicidad.

De la alineación rojiblanca desapareció el medio Felipe Martín, sancionado por la directiva después de la derrota ante el Melilla por su bajo rendimiento, y en el puesto de interior izquierdo salió Requena.

El Granada parecía abonado al puesto 13º de la clasificación y en esa posición concluyó la jornada, pero ya la distancia a los puestos de permanencia parecía insalvable: seis puntos.


El Recreativo que ganó al San Fernando en Los Cármenes. De pie: Díaz Cara, Vicente, Miguel, Toto, Urquízar (suplente), Rafa y Sánchez; con Guerrrero, Julio, Santi, Garrido y Cuerva, agachados. Todos son granadinos excepto Santi

El Recreativo cada vez mejor, ganó al San Fernando

Mientras el Granada caía goleado en Mallorca, en Los Cármenes, embarrado por las lluvias de toda la semana, el Recreativo se deshacía del San Fernando, equipo de la zona baja y entrenado por el que fue portero del Granada entre 1939 y 1941 Salvador Gómez Valencia, conocido por su segundo apellido. Ganó el filial 2-0 y confirmó plenamente su recuperación, aunque no pudo abandonar el farolillo rojo, pero sí quedarse a un punto del Larache, que le precedía en la clasificación. Los jóvenes canteranos (todos menos uno) dieron una exhibición de buen juego y debieron ganar por un margen más amplio.

El comentario de Jovi en Hoja del Lunes con el que abre la crónica de este partido es indicador de algo que en esos momentos era vox pópuli en los ambientes futboleros granatensis, y es que cada vez iba creciendo más entre los aficionados la idea de que el futuro del Granada era dudoso, y más ante la gran deuda acumulada y la escabechina de descensos que la reestructuración prevista traería, y que sería inevitable su desaparición. Dice Jovi (José de Vicente) que en numerosas ocasiones a la salida de Los Cármenes tras alguno de los varapalos sufridos por el primer equipo, ha sido frecuente escuchar de los aficionados comentarios que venían a decir que el fútbol en Granada está llamado a desaparecer. Pero el plumilla quiere mediante esas líneas desmentir tan pesimistas opiniones y para ello pone como ejemplo al Recreativo, del que dice que hoy por hoy es el único que proporciona al aficionado ese regusto del buen fútbol. El filial –dice Jovi- podrá ganar o perder, pero sus componentes lo dan todo en el terreno de juego durante los noventa minutos, y por eso mismo el fútbol no desaparecerá en Granada.


Recorte de Ideal del partido Granada-Levante


Dos puntos ante el linterna Levante y derrota recreativista en Tánger

En la jornada 11, a mediados de noviembre, el Levante, colista del grupo sur, visitó Los Cármenes. En la previa, el veterano jugador-entrenador Agustín Dolz manifestó a la prensa granadina que en el fútbol actual hay un exceso de profesionalismo y de esa manera difícilmente los jugadores llegan a sentir los colores que defienden (algo aplicable cien por cien al Granada 51-52) y que además esa súper profesionalización había traído que se perdieran ciertas virtudes raciales muy presentes en el fútbol español que él conocía bien, profesional desde los años de la República, «antes los futbolistas llevaban en su maleta una botella de coñac, pero en la actualidad lo que llevan es una botella de… colonia».

El Granada rompió su racha de resultados negativos y se anotó los dos puntos al derrotar al farolillo rojo Levante, 3-1, en un partido en el que llovió copiosamente y hubo menos público que en anteriores citas. La cosa empezó con bronca del respetable a los rojiblancos, pero la reconciliación vino pronto, a la vez que el primer gol, y si en anteriores partidos se les pudo acusar de abulia, en esta ocasión no fue así y gracias al entusiasmo que derrocharon los granadinistas se pudo sacar adelante el choque. Por otra parte, no hubo mejora alguna en el juego y éste volvió a ser muy deficiente. El Levante también se empleó a fondo, pero dejó acreditada su condición de linterna, y el Granada, que se fue al descanso mandando 2-0, en la segunda mitad dominó ampliamente y en ningún momento peligró el resultado.

Espada mantuvo en secreto la alineación durante la semana y sorprendió a todos dejando en la caseta a dos titulares inamovibles hasta esta jornada, el defensa Toñín y el medio Vecino, que también eran de lo mejorcito con que contábamos. En su lugar salieron Sáenz y el recuperado extremo Ortega, bajando Salvador a la media. Cea sustituyó a Requena. La victoria no sirvió para abandonar la 13º posición a la que parecía abonado el Granada.

El Recreativo volvió a viajar a Tánger, estadio de Marchán (o Marshan), pero en esta ocasión para enfrentarse a otro gallito, el España, segundo en la tabla. En la ciudad internacional soplaba un fuerte viento que no impidió que el Recreativo jugara bien a ratos, pero su exceso de juventud le pasó factura, siendo derrotado 4-0. En la portería jugó el juvenil Urquízar al no poder desplazarse el titular, Julio, por motivos familiares. El filial siguió de colista, aunque sin aumentar su desventaja con los que iban delante.

 

Victoria sorpresa ante el Plus Ultra a domicilio

Continuó la liga para el Granada con desplazamiento a Madrid en autobús para enfrentarse la tarde del sábado 24 de noviembre en el estadio nuevo de Chamartín (el Bernabéu, al que todavía no se le llamaba así) al filial madridista Plus Ultra en la jornada 12, que entrenaba el ex granadinista Antonio Bonet y marchaba clasificado en la mitad de la tabla. Nadie daba ya un duro por los rojiblancos, pero éstos en un gran partido se impusieron 0-3 y redujeron su cuenta negativa a -2. La crónica de un periodista madrileño dice que el Granada ganó con toda justicia y que realizo un partido pleno de entusiasmo y buen juego, siendo el mejor equipo de los que por allí habían pasado, y eso que toda la segunda parte hubo de jugarla el Granada en inferioridad por lesión de Morera. En especial destaca la labor de Chaves, autor de dos goles. El ex árbitro internacional Ramón Melcón en Marca no escatima elogios a los rojiblancos y resalta que funcionaron en todo momento como un conjunto, justo el principal defecto (la ausencia de conjunto) que se les venía achacando desde que la liga echó a andar.

Jugaron los mismos que derrotaron una semana antes al Levante, con el único cambio de De la Vega por Ortega en el extremo derecho. Los dos puntos sirvieron para ganar un puesto en la tabla y subir al 12º. Con la victoria la expedición granadinista se ganó el derecho a permanecer una noche más en Madrid, como le habían prometido, y asistir el domingo al partido R. Madrid-Coruña, y de camino saludar a Pepe Millán, titular indiscutible en el equipo gallego, quien estuvo presenciando el partido del Granada y bajó a los vestuarios a felicitar a sus antiguos compañeros.

 

El Recreativo más colista al perder frente al Betis en Los Cármenes

El filial, ya el domingo 25 de noviembre y en Los Cármenes, no pudo repetir su magnífica victoria de la temporada anterior frente al Betis y cayó derrotado por el equipo sevillano 1-2 en un partido plagado de incidentes y finalizado entre una lluvia de almohadillas y otros objetos dirigidos contra el árbitro malagueño De la Torre, quien pitó un penalti en contra del Recreativo muy discutible y con el que el Betis se adelantó en el marcador, y no quiso ver otro igual en el área bética, y además permitió que los forasteros se emplearan con excesiva dureza.

El Betis seguía por quinto año consecutivo en el infierno de la tercera (aún le quedaban dos años más) y, tras perder el ascenso la temporada anterior en el último partido de liguilla, en la presente no le iban demasiado bien las cosas y estaba muy descolgado de la primera plaza, y si en segunda la escabechina de descensos por la reestructuración era dramática, mucho más aún lo era en tercera, donde sólo los cinco primeros clasificados podían respirar tranquilos. No obstante, el Betis seguía siendo uno de los favoritos y a los cinco de arriba que alineó en Granada le apodaban sus seguidores la delantera atómica (nada que ver con aquella otra “atómica” del Bilbao: Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gainza, de la misma época) en la que jugaba de 10 el tal Leoncito que vino a Granada a principios de temporada para fichar por el primer equipo y no llegó a acuerdo. De todas formas, el Recreativo realizó un partido bastante deficiente y fue superado por su rival, según las crónicas, reafirmándose una semana más en el farolillo rojo.


Otro recorte de Ideal, ahora del Granada-Alicante


Tercera victoria consecutiva, ahora frente al Alicante. El Recreativo perdió en Ceuta

En su mejor racha de la temporada, en la jornada 13 volvió el Granada a anotarse los dos puntos venciendo al Alicante por 2-1, un recién ascendido que marchaba justo por delante del Granada en la clasificación; no era debutante en la categoría ni tampoco era la primera vez que aparecía por Granada aunque sus visitas anteriores (tres) fueron siempre para disputar amistosos. Parecía que después de los dos triunfos anteriores, sobre todo el conseguido en Madrid, el Granada había reaccionado y podía la afición olvidarse de los malos partidos anteriores, pero nada de eso, a pesar de la victoria el partido de los rojiblancos dejó mucho que desear y los plumillas dicen que no cabe hablar de recuperación, imperando de nuevo en el equipo un gran desbarajuste que pudo costar caro de ser mejor el equipo que tenía enfrente. El fallo de un penalti por Salvador y el gol forastero hicieron peligrar el resultado para acabar angustiosamente pidiendo la hora. Al menos, dicen las crónicas, en el aspecto anímico sí ha mejorado el equipo.

Un único cambio presentó el Granada, obligado por la lesión en Madrid de Morera, que fue sustituido por Miro, una nulidad, un petardo, se lee en la sección jocosa de Ideal Quisquilleos Deportivos. El Granada acabó la jornada clasificado 10º, pero los puestos de no descenso seguían bien lejos.

El Recreativo volvió a viajar al otro lado del Estrecho, esta vez a Ceuta, equipo de la zona media de la clasificación, de donde se trajo una nueva derrota, 3-1, por lo que siguió ocupando la última plaza de la clasificación. El filial, como si viviera en un perpetuo deja vu y como en casi todos sus anteriores partidos a domicilio, volvió a adelantarse en el marcador y a ofrecer una buena imagen para ceder después y acabar derrotado por un equipo mucho más experimentado en estas lides.

 

Se ofrece Trompi

El pequeño gran Trompi, que salió del Granada traspasado al Jaén dos temporadas atrás y que últimamente jugaba en el Toledo, de tercera, añoraba Granada y se ofreció a primeros de diciembre para volver a vestir de rojiblanco, pidiendo a cambio solamente su sueldo mensual y, si el resultado era satisfactorio, se conformaría con lo que quisieran darle en concepto de premio. A sus 31 años todavía podría haber prestado buenos servicios al club pero, que sepamos, su oferta no fue tenida en cuenta. Posteriormente anduvo en conversaciones con el Cartagena, entrenado por su ex compañero Antonio Sierra, pero tampoco llegó a incorporarse a este equipo.

 

 

CALLEJEANDO

 

 

Estreno de “Lo que el viento se llevó

Se estrenó en nuestra ciudad la película “Lo que el viento se llevó”, en el cine Granada, el miércoles 24 de octubre de 1951, día de San Rafael, casi un año después de hacer lo propio en Madrid y Barcelona y otras ciudades españolas, y a los doce años de su estreno mundial.

Desde semanas antes de su estreno granadino se habían podido leer en la prensa local reiterados comentarios preparando el terreno para asegurar la taquilla, insertados dando la apariencia de noticias o comentarios críticos, pero que no eran otra cosa que publicidad pagada. En Patria se sucedieron los grandes reclamos a página entera reproduciendo la cartelera de la película. Ideal por su parte, hizo una tregua en la guerra que desde hacía ya casi cuatro años mantenía con los empresarios granadinos del espectáculo, cuando éstos decidieron dejar de anunciarse en el diario católico por la razón de que, con frecuencia, sus productos aparecían con la calificación moral de «no debe verse», en tiempos anteriores a la normalización numérica de esa calificación moral. Esa frase lapidaria dictada por el censor eclesiástico, que invitaba a la parroquia a dejar de acudir a los locales de espectáculos, fue la que desató la guerra Ideal-salas cinematográficas y teatrales, una guerra que durará todavía más de un año. En todo ese tiempo, en ese diario, la única mención a cualquier tipo de espectáculo que se exhibiera en Granada era la de su calificación moral, cosa que ocupaba un recuadro mínimo y se incluía en la misma sección que los anuncios por palabras. Pero, como decimos, en el caso del estreno de Lo que el viento se llevó se firmó una corta tregua y sí que apareció publicidad en Ideal del acontecimiento, ocupando la cartelera de la película casi toda una página.

En Granada lo mismo que en el resto de ciudades españolas, esta superproducción levantó una expectación como pocas veces se había visto y, llegado el estreno, la sala de la calle Cárcel Baja durante casi dos meses se llenó y se puede decir que toda Granada vio la película. En el boca a boca se había comentado antes del estreno que quien tuviera la osadía de acercarse a verla sería fulminantemente excomulgado por la Iglesia, pero ese bulo, como ocurrió en ocasiones anteriores con otros espectáculos también anatemizados por los de las sotanas, sólo sirvió para que crecieran más las ganas de meterse entre pecho y espalda las cuatro horas que duraba la función.

Ideal en esta ocasión no encargó el juicio crítico de la película a un propio, sino que se limitó a reproducir lo que, cuando el film fue estrenado en Madrid, casi un año antes, en noviembre de 1950, publicó la revista Eclessia, órgano de Acción Católica Española. Para el crítico de Eclessia, Lo que el viento se llevó es una película de excepcional calidad en lo cinematográfico, en la que los papeles principales están maravillosamente interpretados; la única pega es que -dice- quizá no era necesario que tuviera ese metraje tan excesivamente largo. Como era de esperar, las tintas las carga la revista católica en el aspecto moral y dice que en el film hay un adulterio (al menos moral), escenas crudas, frases atrevidas, se insinúan intimidades matrimoniales…, pero la historia acaba de forma edificante ya que la protagonista es abandonada por todos, sufriendo las consecuencias de su mala conducta. La reseña de la revista Eclessia termina con: «no nos parece que el film sea como para calificarlo como dañoso y gravemente peligroso para todos, aunque está moralmente manchado por reparos muy serios».


Estreno americano de Lo que el Viento se llevó

Para el órgano de Acción Católica, desde el punto de vista moral, la película no merecía el “4” que todos esperaban, sino que lo dejaba en “3-R”. Hay que aclarar que todas las películas que se exhibían en la España nacionalcatólica eran previamente calificadas por el Secretariado Diocesano de Moralidad, entendiendo por moralidad preferentemente todo aquello que tuviera que ver con las cuestiones de alcoba, exhibidas o insinuadas. Y desde hacía más o menos dos años esa calificación había sido normalizada para todo el territorio nacional y aparecía a diario en la prensa en forma numérica: 1 (todos, incluso niños, sin reparos); 2 (jóvenes, de 14 hasta 21 años); 3 (mayores, desde 21 años cumplidos); 3-R (mayores con reparos, o sea, de 21 en adelante, pero sólo personas de sólida formación moral); y 4 (gravemente peligrosa, no debe verse). El día anterior al estreno de Lo que el viento se llevó merecían un “4” dos películas: “Perfidia”, en el Cervantes, y “Mundos opuestos”, en el Granada; el 3-R acompañaba a los títulos “Sangre en las manos” (Aliatar) y “En legítima defensa“ (Olympia); “Oro y Marfil” (Albayzín) se quedaba en 3, lo mismo que “El baño de Afrodita” (Nacional); y el 2 era para “Soy un prófugo” (Gran Vía) y “El sargento inmortal” (Príncipe).

Un 3-R fue por tanto la calificación moral que apareció en la prensa granadina acompañando al título Lo que el viento se llevó, a lo que se añadía, entre paréntesis, que «la novela es rechazable». Como vemos, contra lo que era habitual, aquí se incluía una doble calificación moral, la de la película y la de la novela, el enorme melodrama en un volumen de mil y pico páginas, Gone with the Wind, que le valió a su autora, Margaret Mitchell, el Pulitzer en 1937, del que no vamos a decir que ya la había leído media España porque ya sabemos que la lectura nunca ha sido el fuerte de los carpetovetónicos, aunque sí que se puede afirmar que ya se había convertido en un clásico, había sido traducida a infinidad de idiomas y era conocida en los cinco continentes.

Lo que el viento se llevó, por tanto, podían verla solamente los mayores, pero con reparos, personas de al menos 21 años cumplidos (la mayoría de edad en España se alcanzaba entonces y hasta 1978 a los 21), pero con sólida formación moral. Para servidor eso de “con reparos” siempre fue una incógnita. De pequeño uno, en su ingenuidad, creía que el 3-R significaba que no te dejaban entrar al cine si ibas solo, y que un reparo era un pariente, un cuñado o un primo lejano. Ya de mayor pude por fin enterarme de lo que significaba, pero siempre pensé que los porteros y acomodadores de los locales cinematográficos se veían en un brete cada vez que la censura diocesana le daba un 3-R a una película, dado que en ningún momento aclaró qué debía de entenderse por “sólida formación” ni, que sepamos, los porteros de los cines hacían un examen -oral o escrito- de moralidad a quienes se acercaban a la sala. Y la cosa no era grano de anís porque dejar pasar a la sala a alguien inhabilitado moralmente (según el Secretariado Diocesano) acarreaba una sanción económica para la empresa permisiva. 

Pocos días después del estreno de Lo que el viento se llevó, otra película de signo totalmente opuesto se estrenaba también a sala llena, ésta en el Coliseo Olympia, aunque el aforo lo ocupaban en su mayor parte colegiales conducidos por sus maestros. Se trataba del film español “La Señora de Fátima”, que narra toda la historia de las apariciones en esa localidad portuguesa en 1917. El estreno lo patrocinaban las Congregaciones Marianas. A la palabra “Fin” le siguió una clamorosa ovación de los que llenaban las butacas del Olympia, se lee en la entusiasmada crítica que apareció sin firma en Ideal. Apenas un par de semanas en cartel estuvo esta segunda, calificada por la censura eclesiástica con un “1”, mientras que su competidora, Lo que el Viento se Llevó, se mantuvo casi dos meses.

Para la autoridad en materia cinematográfica, o sea, el titular de la cartera del recientemente creado Ministerio de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado, el 90 por ciento de las películas que se estrenaban en España estaban al margen de la moral católica y muy influenciadas por el mundo protestante, pero para eso precisamente estaba la censura, para evitar la corrupción de las almas frente a esa invasión peligrosa. Para Arias Salgado había que fomentar un cine en el que se pongan de relieve todos los beneficios de la virtud. Como éste sobre la historia de los milagros de Fátima, decimos nosotros. Pero, claro, a la vista está, ese tipo de cine llevaba a las salas a apenas un puñado de espectadores. Y es que, como de toda la vida, una cosa eran y son los furores puritanos, y otra muy distinta lo que la gente de a pie piensa y hace, y está visto que prefiere el pecado y la condenación.

 

Morir en la Alhambra

            El otoño de 1951 fue en Granada mucho más frío y lluvioso de lo normal. Ya a finales de octubre se había producido alguna helada y los termómetros se obstinaban en anticipar el invierno. El día 4 de noviembre se desató un vendaval que causó desprendimientos de persianas, cornisas y ramas por toda la ciudad, y derribó farolas y algunos árboles del bosque de la Alhambra, resultando roto y desprendido uno de los brazos de la Cruz del Artillero, que es la que está situada al comienzo del camino de la izquierda, nada más pasar el Arco de las Granadas. Otro árbol alhambreño derribado fue a caerle encima a un joven de 16 años que en compañía de otros cogía almecinas, resultando muerto en el acto.

 

Muere Pareja Yébenes

            El 9 de noviembre de 1951 murió el doctor José Pareja Yébenes a la edad de 63 años por un fallo cardíaco. Era catedrático de Patología Médica de la Universidad, en la que también había ocupado el cargo de Rector.

En 1930 fundó el Partido Republicano Autónomo de Granada (PRAG), formado por intelectuales republicanos moderados, por el que también fue diputado en las Cortes constituyentes de la II República por la circunscripción de Granada, 1931, junto con el ingeniero Juan José Santa Cruz. Posteriormente se integró en el Partido Radical de Lerroux, por el que también fue diputado a Cortes y después nombrado ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, cargo que ocupó desde diciembre de 1933 hasta marzo de 1934. También había sido alcalde de Granada por unos pocos días previos a la constitución del primer ayuntamiento republicano, y a él le cupo el honor de proclamar la II República desde el balcón de la Plaza del Carmen.

Aparte, era un orador brillante y divulgador del granadinismo (en el sentido amplio, no en el estrictamente futbolero) en unos artículos escritos con buen estilo que publicaba Ideal y que trataban sobre diversos aspectos de nuestra tierra.

Su pasado republicano no acabó pasándole factura como ocurrió con algunos de sus camaradas de aquel PRAG: Juan José Santa Cruz y Jesús Yoldi Bereau, ambos fusilados en los primeros días de la Guerra Civil, y es que José Pareja Yébenes era republicano y demócrata, pero muy de derechas.

 

Una sentencia y un accidente

            El 24 de noviembre de 1951, sábado, el mismo día en que por la tarde el Granada ganaba en el Bernabéu al Plus Ultra, en la Audiencia Provincial se vio el juicio oral por la muerte de un trapero de la calle Elvira algo más de un año antes. La sala se quedó insuficiente ya que al ser uno de los crímenes que más difusión tuvo en su día, se había levantado una gran expectación. Los hechos ocurrieron en la noche del 24 al 25 de octubre de 1950, y según publica Ideal, Pedro Gómez Rastroyo, la víctima, de 79 años de edad, vivía en una pequeña habitación en el número 122 de la calle Elvira, comunicada con el bajo donde tenía su modestísimo negocio de quincalla, lugar donde fue hallado muerto y con claros signos de violencia. El homicida, convicto y confeso a los pocos días, se llamaba José Afán de Ribera Herrera y el móvil no era otro que el robo. A los pocos días el mismo medio publicó la sentencia: pena de muerte en garrote.

            Otra muerte publicaba la sección de sucesos, ésta accidental pero no de menos impacto. La víctima, Rafael Campos de los Reyes, de 84 años, era muy conocido en la ciudad y fue a morir trágicamente arrollado por un tranvía en el Paseo de la Bomba, a la altura de las Titas, pero en la otra acera. En ese lugar, al tapar la Acequia Gorda, se dejó a una considerable altura la acera respecto de la calzada, y por ésta, dejando muy poco espacio, discurrían las vías del tranvía, siendo un sitio bastante peligroso para el viandante desprevenido. Al parecer, quizá debido a la avanzada edad del accidentado, que pudo sufrir un desvanecimiento, éste cayó a la vía en el momento en que pasaba el tranvía, que no pudo frenar.

 

Renovación parcial del Ayuntamiento

            Las leyes franquistas que para los ayuntamientos regulaban la democracia orgánica disponían que en el periodo de tres años tenían que ser renovadas las corporaciones municipales. Ya vimos que, para el franquismo y su genuina democracia con sifón, los órganos naturales de participación de los ciudadanos en política eran tres: familia, municipio y sindicato, y esa trilogía trasladada al ámbito municipal se descomponía asimismo en tres: familia, sindicato y entidades económicas, culturales y profesionales. Esos tres tercios, a razón de nueve concejales por cada uno, habían de ser renovados cada tres años, como queda dicho, pero no de golpe, sino parcialmente, por terceras partes: tres de cada uno cesaban y los que los sustituían habían de salir del reglamentario proceso “electoral”. Dado que la última “elección” fue en noviembre de 1948, tocaba ahora esa renovación prevista. En total, nueve nuevos concejales habrían de ser elegidos. Diríase que el 3 era el número cabalístico del franquismo.

Por el tercio familiar, el único en que el simulacro de democracia llamado eufemísticamente “democracia orgánica” daba participación al pueblo a través de los cabezas de familia, se presentaron ocho candidatos, entre ellos el presidente del Granada CF Joaquín Serrano González, que no consiguió salir elegido. Los más votados y, por tanto, nuevos concejales fueron: Carlos Torres Cruz (ex presidente de la Diputación, abogado y delegado provincial de Trabajo), Francisco de Paula Abellán Gómez (ingeniero de caminos afecto a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir) y José Labella Dávalos (abogado e inspector de Trabajo y delegado de Auxilio Social), que vinieron a sustituir a los cesantes: Santiago González Sola, Miguel Guirao Gea (los dos de mayor edad del consistorio), y José María Dávila Valverde (futuro presidente del GCF y el más joven de los concejales de la anterior elección). El primero de estos tres cesantes no abandonó el Ayuntamiento al conseguir salir elegido por el tercio de entidades económicas.

            Sólo los tres que salieron elegidos, agrupados en una candidatura conjunta, habían llevado a cabo algo parecido a una campaña electoral mediante la publicación en la prensa local de un manifiesto en el que pedían el voto en base a que no les ataba compromiso político alguno, sólo el prestigio social y el bienestar de los granadinos eran las metas que querían alcanzar.


“Elecciones” municipales

Las votaciones para el tercio familiar se verificaron el domingo 25 de noviembre y, según datos oficiales, votó el 78,21 % del censo electoral de la capital, que estaba compuesto por 38.698 cabezas de familia (de ellos, 4.230 de sexo femenino). Ese mismo índice, cercano al 80 % del electorado, se repitió en toda España. Y es que, como manifestó a la prensa el ministro de Gobernación, Blas Pérez, en el Gobierno nunca existió preocupación alguna por un posible abstencionismo. Todo estaba atado y bien atado, claro. Y tanto. Era obligatorio acercarse a las urnas, y la falta del preceptivo certificado de haber votado podía significar represalias traducidas en problemas para ingresar una nómina o supresión de subsidios estatales, o para acceder a algún cargo público, además era exigido ese certificado para la obtención de cartilla de racionamiento o de fumador y también para que a la persona le fuera expedido el DNI, que empezó a implantarse en España en esta época.

El inefable “Z” (Ortiz de Villajos) en su sección El Día en Granada, de la primera página de Ideal, resalta el contraste de estas ordenadas y sosegadas urnas de ogaño con aquellas otras de antaño, con duros y puros estacazos, “ganchos” y “tenazas”, muñidores, alguna que otra carrera, algún que otro tiro.

            Una semana más tarde, 2 de diciembre, tuvieron lugar las elecciones por el tercio sindical, que consistían en que un número determinado de compromisarios pertenecientes al Sindicato oficial (y vertical), designados previamente, elegían a los candidatos presentados. Entre los tres electos destacamos a Luis Sánchez Urrutia, que fue directivo del Granada CF en los primeros años de la posguerra y es el que en la historia menuda de nuestro club se señala como principal responsable del cambio de indumentaria ya que fue el encargado de traerse de Madrid unas equipaciones que en nuestra tierra no había y de la capital, donde tampoco existían las buscadas, se trajo las rojiblancas que desde diciembre de 1939 son nuestros colores.

Otra semana después, 9 de diciembre, tres concejales más completaron la renovación municipal prevista. Estos tres últimos, los correspondientes al tercio de entidades económicas, culturales y profesionales, eran votados por los propios concejales que ya formaban parte de la corporación municipal, y los candidatos que resultaron elegidos fueron propuestos por el Colegio Oficial de Médicos, la Cámara de la Propiedad Urbana y el Centro Artístico, respectivamente.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

FICHAJES A PORRILLO

 

Formación del Recreativo que perdió 2-1 en Cádiz en la segunda jornada

 

Hace falta monetario

Tras el amistoso de presentación frente al Recreativo y a menos de una semana del comienzo de la liga, se planteó a la directiva un peliagudo problema (otro más) ya que los futbolistas, muy lejos de estar al día en sus emolumentos, amagaron con protagonizar un plante y dejar de entrenar. Todo se resolvió de la única manera posible, esto es, con nuevas aportaciones de los directivos quienes entre todos y en la medida de sus posibilidades reunieron 175.000 pesetas con las que pagar parte de lo que se adeudaba a los futbolistas, y así todo volvió a la normalidad. En la misma reunión se calculó que para poder saldar todo lo debido a los jugadores en sueldos y fichas, sólo referido a la primera vuelta, se necesitaban 460.000 pesetas (descontando lo ya aportado por los directivos), y se acordó iniciar una nueva suscripción pública y que la comisión económica visitara industrias y comercios tratando de allegar recursos. Días después, aprovechando la euforia del primer triunfo en la jornada uno en Cartagena, se puso en marcha esa suscripción popular para aportaciones de los aficionados en todas las oficinas bancarias de la ciudad y en la secretaría del club.

La comisión económica ideó un procedimiento con objeto de allegar más socios protectores (de los que pagan su cuota de una vez) consistente en visitar a las empresas y ofrecerles la compra de tantos carnés como aficionados al fútbol figuraran en sus plantillas, y posteriormente estas mismas empresas irían descontando mes a mes los correspondientes importes hasta completar el total, de esa forma quienes no pudieran hacer el desembolso que significa abonar en una sola entrega el total de la cuota, podrían beneficiarse, y también el club. Otra medida ideada fue disponer que los socios de número (los de pago mensual) voluntariamente abonaran una cuota extraordinaria de 25 pesetas. Otra iniciativa fue solicitar ayuda económica del Ayuntamiento.

Como otras muchas veces que se ha recurrido por las directivas del Granada en distintas épocas histórica a pulsar la generosidad de los hinchas, el producto obtenido bien escuálido fue y apenas unas 4.500 pesetas recaudó el club por la vía de las 25 pesetas voluntarias, y sólo unas cien personas fueron “generosas”.

 

Alhambra y Andaluz filiales del Granada

Esta temporada el Granada volvió a contar como filial, además del Recreativo, con el Alhambra (que vestía camiseta verdiblanca), y a éste se unió un tercero, el Andaluz, ambos de primera regional, aunque normalmente en la información deportiva de los periódicos locales se le llama tercera regional, la quinta categoría, integrada por equipos todos de la provincia. El Alhambra ya había ostentado la condición de equipo filial del Granada en 1942, varios años antes de que se fundara el Recreativo, y de sus filas salió algún jugador para el primer equipo.

Los partidos de estos dos filiales menores como local tendrán como escenario Los Cármenes en sesiones matinales, imponiéndoseles la condición de que el terreno debe quedar en perfectas condiciones después de cada encuentro, y se han de marcar las líneas.

Fue fructífera esa relación de filialidad mientras duró, recordemos que del Alhambra salieron para el Recreativo esta misma temporada o en anteriores: Cuerva, Garrido, Toto, Guerrero, Rafa, Lorenzo y Lozano, de ellos casi todos llegarán a jugar en el primer equipo, y andando las jornadas otros alhambristas y andalucistas darán el salto al Recreativo, como Orantes, Lopera y los hermanos Navarro. Ya en mayo, los jugadores de la primera plantilla Malia, Pérez, Requena, Cea y Mas (el único que quedaba todavía de los años de primera) serán cedidos al Alhambra para la disputa del trofeo no oficial que se conoció con el nombre de Copa Delegación de Granada.


Vicente (del Arenas), Cuerva, Guerrero y Rafa (los tres del Alhambra), nuevos valores para el Recreativo. También están Malia y Álvarez, fichados para el primer equipo pero que jugarán en el filial


Drástica reducción de clubes en segunda y tercera

La temporada 1951-52 se presentaba especialmente difícil porque estaba prevista por la Federación una drástica reducción de equipos de segunda y de tercera. La Segunda División quedaría formada por un solo grupo, de 16 equipos, y la tercera categoría la formarían solamente tres grupos de 18 equipos. Esto se traducía en que los seis últimos clasificados de cada grupo de segunda bajaban sin más a tercera, pero los dos colistas, esto es 15º y 16º, aún podrían empeorar su clasificación descendiendo dos categorías, teniendo que disputar una eliminatoria entre ellos, de los que el perdedor caería a regional. También estaba dispuesto que los clasificados 8º, 9º y 10º de cada grupo de segunda disputaran entre sí una liguilla de promoción de permanencia, de la que sólo dos de ellos conservarían la categoría.

O sea, que para estar a salvo de toda contingencia, el Granada debía quedar clasificado al menos el 7º de su grupo, y el Recreativo por su parte necesitaba clasificarse no más abajo del 5º. Nada de eso ocurrió y así al llegar al mes de abril y finalizar oficialmente la liga, los dos equipos granadinistas resultaron oficialmente descendidos una categoría al quedar clasificados respectivamente 13º y 11º. Menos mal que la Federación decidió, ya en julio, volverse atrás y dejar sin efecto la reestructuración prevista.

Al final, de segunda sólo descendieron a tercera los tres últimos clasificados de cada grupo para hacerles sitio a los ascendidos de cada uno de los grupos de la inferior categoría. En tercera no hubo finalmente ningún descenso.

 

Dos positivos en Cartagena para empezar

La liga de segunda echó a andar el domingo 9 de septiembre y en esa primera jornada el Granada se trajo los dos puntos y dos positivos de su viaje a Cartagena al vencer 1-3. La crónica del periódico El Noticiero de Cartagena dice que el resultado fue justo porque el Granada puso mucho más entusiasmo, pero no es que los granadinos dieran impresión de buen equipo, sino que los suyos la dieron de no serlo, y jugaron rematadamente mal.

El ex granadinista Sosa, recién fichado por el club murciano, fue alineado de defensa central y la misma citada crónica dice que no pudo en ningún momento con el delantero centro rojiblanco Chaves, autor de un gol. El único gol cartagenero lo consiguió el futuro granadinista Amaro, y bajo palos jugó el muy veterano y ex rojiblanco Valero. Para Hoja del Lunes de Granada todo el equipo funcionó bien, pero especialmente brillante estuvo la defensa, sobre todo el recién fichado Japón I. A la vuelta de la ciudad departamental Cholín dijo a Ideal que la delantera rojiblanca había sido la línea más floja del equipo, y que se siguen necesitando refuerzos. En la misma caseta del estadio cartagenero les fue distribuida a los rojiblancos la prima conquistada por la victoria y felices se volvieron a Granada.

La crónica del partido del Noticiero de Cartagena y la de Ideal están firmadas por la misma persona, un periodista local que firma Jorquera. Casi una semana más tarde, concretamente el sábado 15 de septiembre, volveremos a tener noticias suyas pero esta vez como víctima ya que el autobús de la expedición cartagenera en el que el mismo viajaba junto a los futbolistas y otras personas camino de Córdoba, sufrió un accidente en la Venta del Molinillo del que resultó muerto por aplastamiento el ayudante del conductor, y lesionado el plumilla cartagenero Jorquera. El presidente del Recreativo, Jiménez Callejas, se desplazó al lugar del accidente y atendió a la expedición. Días después se recibió en la sede del club un telegrama del club murciano agradeciendo los servicios prestados y sugiriendo la posibilidad de que el Recreativo se desplazara a Cartagena para la disputa de un amistoso.


Primera alineación de la temporada. En Cartagena posan, de pie: Rubio, Ortega, Pérez, Japón I, Chaves, Julio (suplente), Mas y Mompeán; agachados: Vecino, Martín, Miro y Toñín


El Recreativo la de arena: derrota en casa frente al Algeciras en la primera jornada

El estreno liguero del primer equipo no pudo ser mejor, pero en cambio el Recreativo debutó en la liga perdiendo en Los Cármenes su primer envite frente al Algeciras. Para Jovi de Hoja del Lunes, el filial evidenció falta de entendimiento entre sus componentes, recién ensamblados puesto que la mayoría jamás habían jugado juntos, pero a pesar de todo no actuaron mal y además tenían enfrente a un gran equipo como el algecireño, renovado por completo y hecho con mucho dinero para buscar el ascenso de categoría; encima el filial no tuvo suerte y desperdició dos penaltis que le fueron señalados.

En el Recreativo se alinearon los fichados para la primera plantilla: Santi, Japón II, Bosque y Álvarez, y debutaron en la categoría hombres que pronto van a pertenecer al primer equipo y van a jugar muchos partidos de rojiblanco: Vicente, Rafa, Guerrero y Cuerva; menos el primero (Vicente Díaz, fichado del Arenas de Armilla), los otros tres proceden del segundo filial, el Alhambra. Los cuatro merecen los mejores elogios de Fernández de Burgos en Ideal, que dice de ellos que pueden ser la nueva savia del Granada. No se equivocaba el periodista.


En la segunda jornada el Alcoyano se llevó los dos positivos. Jugaron, de pie: Julio (suplente), Ortega, Mas, Chaves, Toñín y Martín; agachados: Pérez, Vecino, Requena, Cea, Mompeán y Miro


El Alcoyano se lleva los dos positivos mientras el Recreativo cae en Cádiz

Poco duraron los dos positivos conquistados en Cartagena ya que en la segunda jornada, en Los Cármenes frente al recién descendido Alcoyano, el Granada resultó derrotado 0-1. Las crónicas dicen que el Granada tiene (o lo parece) buen equipo de la media hacia atrás, pero la delantera, formada en este choque por Ortega, Miro, Chaves, Cea y Mas, fue un completo desastre y le echan la culpa de la derrota. Hubo que recomponer la defensa porque Japón I vino lesionado de Cartagena (se perderá los cuatro partidos siguientes) y su puesto lo ocupó Mompeán, dando entrada en la izquierda al canterano Requena.

Fernández de Burgos en Ideal saca la conclusión de que el cincuenta por ciento de los que componen la plantilla rojiblanca sólo sirven para hacer número en los entrenamientos y para elevar la nómina, y pide urgentes refuerzos. También dice que el Alcoyano ganó justamente y que los delanteros del Granada mostraron una preocupante falta de coraje.

Por su parte el Recreativo cosechó una segunda derrota y pasó a ocupar el puesto de vicecolista, 2-1, ahora en el campo gaditano de la Mirandilla y frente al Cádiz, uno de los gallitos del grupo. El filial viajó sin portero suplente al no disponer de otro distinto al meta Malia. Las crónicas no obstante dicen que, a pesar de perder, los jóvenes del filial jugaron un buen partido y merecieron al menos el empate, siendo muy aplaudidos por el público cuando se retiraban a vestuarios. Guerrero, que marcó el gol recreativista, estrelló un balón en el larguero que hubiera supuesto el empate.


Fichajes con la liga ya empezada: De la Vega más un lote valenciano a base de Morera, Sáenz, Salvador e Ibáñez


Un lote valenciano

La derrota frente al Alcoyano dejó claro que en el equipo existían serias carencias, sobre todo en la delantera, por lo que se reanudaron enseguida las gestiones para nuevos fichajes. A los pocos días llegó De la Vega a prueba, extremo de 26 años, que venía de jugar en primera con el Murcia y antes con el Sabadell. Le acompañaba otro jugador de nombre Garcés que no superó la prueba. Ambos venían recomendados por Trompi. De la Vega sí que gustó y aún sin haber suscrito contrato por faltar algunos requisitos que se pensaba se podrían solventar al paso por Murcia, viajó con el equipo dispuesto a debutar en el partido del Granada de la tercera jornada, en Valencia frente al Mestalla, pero finalmente no pudo jugar.

Nada más llegar a la capital del Turia la expedición rojiblanca, el delegado directivo Jiménez Amposta junto con Cholín, entraron en negociación con el secretario general del club che, Luis Colina, y con el míster blanco, Jacinto Quincoces, y fruto de ese encuentro el Valencia CF cedió al Granada cuatro jugadores de una tacada: Salvador, interior derecha de 23 años que pertenecía al filial Mestalla y antes había militado en el Levante; Ibáñez, extremo izquierda de 24 años, también perteneciente al Mestalla; Sáenz, defensa central ya veterano y con amplia experiencia en primera con el Valencia, el Alcoyano y el Castellón, 29 años; y otro veterano, Morera, 32 años, delantero que había jugado en un sinfín de equipos de primera, entre ellos Valencia y Barcelona, y últimamente en el Murcia. Los tres primeros venían cedidos y el cuarto con la carta de libertad. Un lote en toda la regla. De todos ellos sólo el último no jugará con regularidad esta temporada en el Granada. El lote valenciano podría haber ascendido a cinco ya que de la vera del Turia se vino también el portero Izquierdo, así mismo del Mestalla, pero con éste no hubo acuerdo y no fichó.

Los cuatro venían entrenando con normalidad en la plantilla che y se encontraban en condiciones de jugar en cualquier momento, como pretendía hacer Cholín al día siguiente frente al filial valencianista, pero la premura de tramitación de fichas ante la Federación impedía que fueran alineados de rojiblanco en el partido frente al Mestalla.

 

Amplia derrota en Mestalla

Cuatro fueron los nuevos jugadores que se trajo de Valencia el Granada y también fueron cuatro los goles encajados por los rojiblancos (por uno a favor) en su partido de la tercera jornada adelantado a la tarde del sábado 22 de septiembre frente al filial valencianista, un equipo muy joven y plagado de futuros internacionales (Sendra, Mañó, Fuertes, Sócrates) que completarán una sensacional temporada en la que acabarán segundos y jugarán liguilla, clasificándose campeones pero sin poder ascender por su condición de filial.

Un ilustre veterano, el defensa Juan Ramón (quien en 1934 jugaba en el Gimnástico de Valencia que eliminó al Once Fantasma en la accidentada eliminatoria de ascenso en el Parral madrileño), ex internacional, formaba a sus 39 años en el eje de la defensa y en un encontronazo lesionó a su joven portero, que hubo de ser sustituido.

A pesar de la amplia derrota, las crónicas dicen que el Granada fue víctima de un arbitraje muy casero que dio validez a los dos primeros goles valencianos, conseguidos ambos en claro fuera de juego. Según esas crónicas, los dos goles irregulares desmoralizaron a los rojiblancos, que se habían adelantado en el marcador, y a partir de ese momento bajó mucho su juego. En las filas del Granada debutó Felipe Martín, que pasó desapercibido. La derrota dejó al Granada clasificado en el puesto 11º.

 

Paliza del Jaén al Recreativo en Los Cármenes

No le fue mejor al Recreativo en Los Cármenes, que en la tercera jornada recibió un serio correctivo del mejor equipo de su grupo, el Jaén, que ganó 0-4 y dejó al filial descolgado en el farolillo rojo con 0 puntos. Tres de los goles llevaron la firma de Arregui, que en la capital vecina tiene hasta una calle dedicada.

Sólo quince minutos aguantaron los jóvenes blanquiazules a los expertos jienenses que, dirigidos por el futuro míster rojiblanco Bracero y apoyados por cientos de hinchas desplazados, se anotaron los dos puntos con toda justicia y aún pudieron marcar más goles.

De los cedidos de la primera plantilla sólo actuaron Japón II y Álvarez, que estuvieron mal, y reapareció Díaz Cara, quien estaba recién vuelto de su servicio militar. El entrenador recreativista Manolo Ibáñez comentó al término del partido sobre la superioridad del Jaén que los blanquiazules son chiquillos de la escuela a los que les han puesto a resolver un problema de álgebra.


El Granada que derrotó por la mínima al Salamanca en el último partido de Cholín. De pie: Malia (suplente), Salvador, Sáenz, Chaves, Toñín, Martín y Mompeán; agachados: Ibáñez, Vecino, Morera, Pérez y Otto


Mínima victoria ante el Salamanca

El Granada se anotó los dos puntos frente al Salamanca en la cuarta jornada, en Los Cármenes, con mucha dificultad al vencer por un solitario gol del delantero centro Chaves y gracias a la magnífica actuación del portero Martín, que salvó hasta tres claros balones de gol de los salmantinos. El Granada presentó ante el Salamanca una alineación muy distinta a las tres anteriores, con los cuatro del lote valenciano en el equipo titular: Sáenz, Morera, Salvador e Ibáñez, de los que los dos últimos convencieron mientras que no gustaron los primeros. Aparte, no era un debutante pero casi: Otto, prácticamente un desconocido para la afición, también salió en el once inicial (porque jugar, lo que se dice jugar, eso ya es otra cuestión).

El húngaro Otto volvió a ser el centro de las iras de los aficionados. En el primer minuto y sin que nadie lo tocara empezó el húngaro a cojear ostensiblemente, retirándose a continuación para reaparecer en la segunda mitad, pero convertido en figura decorativa (sólo tocó unos cuatro o cinco balones). Ya nunca más volvió Otto a jugar de rojiblanco.

En toda la historia del GCF, puede ser el tal Otto el paradigma del fichaje que, después de levantar grandes expectativas, a la hora de la verdad sale rana por completo. No tiene desperdicio lo que puede leerse en el apartado jocoso de Ideal titulado Quisquilleos deportivos, con la firma Montoro: «La jugada de “cabeza” de Otto nos dejó maravillados. ¿No la recuerdan…? Fue, exactamente, a los cuarenta segundos de comenzar el encuentro: Salvador había recogido un balón de la media; avanzó, dribló y envió a Otto, entonces éste… sacó a relucir una hermosa cojera, modelo de ejecución, que fue la apoteosis. Los graderíos se venían abajo… pidiendo su cabeza».

 

El Recreativo, de derrota en derrota, farolillo rojo

El Recreativo por su parte se reafirmó en el farolillo rojo al ser nuevamente derrotado, 4-1, en Tánger ante el Maghreb, aunque éste fue un partido cuyo resultado acabaría siendo anulado porque el equipo marroquí abandonó a mitad de competición la liga española para integrarse en la del Marruecos francés. El Recreativo empataba a un gol a falta de un cuarto de hora, pero en ese periodo llegaron tres goles de los magrebíes.

Reapareció Toto y fue uno de los destacados blanquiazules. Los jóvenes del filial causaron una magnífica impresión y no merecieron perder a pesar de lo abultado del resultado, según el plumilla granadino José de Vicente, que viajó con el equipo a tierras norteafricanas.


José Espada, que sustituye a Cholín después de jugarse la jornada 4


Cholín deja el banquillo y le sustituye Espada

Tuvo mucha más trascendencia el partido contra el Salamanca por lo que sucedió fuera del terreno que por el resultado en sí. La controversia se desencadenó porque desde la directiva impusieron a Cholín que alineara a un determinado jugador frente a lo que el míster tenía previsto, cosa que, lógicamente, no fue aceptada de buen grado por el técnico, y todo dio lugar a una discusión a voces en los vestuarios minutos antes de comenzar el encuentro, repetida en el descans en presencia de los jugadores, de manera que Cholín abandonó su puesto y vio toda la segunda parte desde la banda, pero en lugar distinto al foso. Parecía que Cholín había dimitido, pero días después manifestó a la prensa que había sido expulsado por un directivo, y que no volvería a hacerse cargo del equipo si no era con plenas atribuciones como entrenador.

Pocos días después fichó Espada para ocupar el banquillo rojiblanco, que ya había sido pretendido en pretemporada. Algún tiempo después, Cholín pasó a ocupar el cargo en la directiva de vocal delegado deportivo, actuando en todo de acuerdo con su sustituto y decidiendo entre ambos las alineaciones. Pero no duró en el cargo ni dos semanas y dimitió a finales de noviembre. Así terminaba su aportación técnica al Granada CF el que a día de hoy sigue siendo con 96 encuentros el entrenador que más partidos ha ocupado el banquillo rojiblanco de las 33 temporadas que nuestro equipo ha militado en segunda (34 con la actual). Años después, en 1959, figurará oficialmente como entrenador del Granada, pero será un mero aportador de su carné para que el húngaro Kalmar, todavía sin título, pudiera dirigir a los rojiblancos y llevarlos a lo máximo de su palmarés.

A principios de esta misma temporada existieron conversaciones con José Espada Virgós para que se hiciera cargo del equipo, pero después se decidió contratar a Cholín cuando éste se ofreció desinteresadamente y todavía no acababa de estar clara la continuidad del equipo. Era Espada catalán, de Gerona, y había pasado por el banquillo del Español y últimamente había dirigido al Alcoyano, al que ascendió a primera para continuar una temporada más sin poder evitar el descenso de los alicantinos. Se encontraba en su tierra y quedó de acuerdo con el club en que se integraría a la disciplina rojiblanca en Alicante, donde comparecía el Granada para disputar ante el Hércules su partido de la jornada cinco. Mientras tanto Mas se hizo cargo provisionalmente de los entrenamientos y fue quien marchó a Alicante al frente del equipo.

 

Derrota en el Bardín alicantino

Con Espada presenciando en la grada el partido, el Granada sucumbió ampliamente, 4-1, en el estadio de Bardín frente al Hércules. Las distintas crónicas, todas de periodistas alicantinos, no se ponen de acuerdo. Para unos el Granada no jugó nada mal, pero tuvo enfrente a un equipo pletórico al que le salió todo. Pero para otros, el Granada dio una lamentable imagen de exagerada veteranía, desmoralización y deficiente preparación física, y de no ser por Martín, la goleada podría haber sido mucho más amplia.

Iba el Hércules mal clasificado en esos momentos pero, como todas las temporadas, había partido como uno de los favoritos. Formaba en el eje de la defensa el muy veterano (35) Álvaro Pérez, futuro entrenador rojiblanco, en su última temporada en activo después de jugar muchos años en el Valencia. También jugó otro futuro granadinista, el medio Galvis. El Granada quedó 12º clasificado.

 

El Recreativo estrena su casillero con un empate ante el Huelva

En Los Cármenes y en día del club, el Recreativo en su quinta jornada sumó el primer punto de esta liga al empatar a dos goles con el Huelva, otro más de los gallitos del grupo, muy reforzado buscando el ascenso. El filial, con una alineación en la que sólo figuraba el defensa Santi como representante de la primera plantilla, siendo canteranos los demás, dio un gran partido y le faltó poco para anotarse los dos puntos. En una sensacional primera mitad, los blanquiazules se retiraron al descanso dominando en el marcador por 2-0, pero en la segunda parte los onubenses hicieron valer su veteranía y se llevaron un empate que no merecieron, según las crónicas.

El Recreativo continuó como colista, pero el punto, además de elevar la moral de los jóvenes recreativistas, sirvió para recortar distancias con los que iban por delante.


Recorte de Ideal con escenas del partido frente al At. Baleares


Victoria ante el Baleares en el debut de Espada

La sexta jornada del grupo sur trajo a Los Cármenes a un debutante en la categoría y que también era la primera vez en la historia que se enfrentaba a nuestro equipo, el Atlético Baleares, entrenado por Gaspar Rubio, quien después de acabar su relación con el Granada la temporada anterior había recalado en este conjunto de Palma de Mallorca, consiguiendo el primer ascenso a segunda de su historia. Otros debuts se produjeron en las filas rojiblancas, el del nuevo técnico José Espada y el de Japón I, que por primera vez actuaba ante su público una vez recuperado de su lesión. También volvió al equipo La Rubia, inactivo desde la grave lesión que sufrió la temporada anterior, un re-debut que fue simultáneamente despedida porque este jugador, que consiguió uno de los goles granadinistas, volvió a lesionarse y ya sólo actuará de rojiblanco en algún amistoso. En el banquillo balear estuvo como portero suplente un jovencísimo Piris que no llegó a actuar.

Con entrega de un banderín del Granada a los visitantes por ser la primera vez que nos visitaban, se inició este choque de debut del nuevo entrenador, debut afortunado porque el Granada consiguió sumar dos nuevos puntos al vencer 2-1, pero la victoria costó excesivos sudores a los rojiblancos y no estuvo clara en ningún momento. Los plumillas locales dicen que el Granada jugó muy mal, y que lejos de progresar e ir a más, está peor en cada partido y su futuro es muy incierto, salvándose de la quema sólo el meta Martín, el defensa Japón y el delantero Chaves. Las mayores críticas las recibe el colegiado alavés Díaz Argote, que no tuvo autoridad para cortar las violencias, incluso agresiones, de unos y otros.

Gaspar Rubio fue abucheado en más de una ocasión por entender el público que alentaba a los suyos para que se emplearan con dureza; al final del partido dijo que el Granada está viejo y que sufrirá de lo lindo esta temporada.

Con la victoria ascendió el Granada hasta el puesto 11º, un punto por debajo del que ocupaba la séptima plaza, que en esta temporada marcaba el descenso al estar previsto dejar la categoría formada por un único grupo.

 

Derrota del Recreativo en Larache en un partido que no sirve

Mientras tanto el Recreativo, luciendo las camisetas del tercer filial, el Andaluz, por coincidencia de colores, caía derrotado en Larache por 3-0, precisamente ante el rival más directo que tenía en esos momentos porque era el que le precedía en el vice farolillo rojo. De todas maneras, al igual que ocurrió con el partido de su anterior salida, en Tánger, el resultado de este choque será anulado más adelante al retirarse este equipo marroquí de la competición en la jornada 27, ya en marzo, cuando ocupaba muy descolgado el farolillo rojo del grupo VI.

 

 

CALLEJEANDO

 

 

Llueve a más no poder

            A mediados de septiembre de 1951 en Granada y en todas las provincias del sur de España llovió a mansalva. Fortísimas tormentas con pedrisco provocaron graves daños en las cosechas y cortes de carreteras y de vías férreas, y también alguna conducta heroica, como la de la señora Josefa Vargas Fernández, que vivía entre las estaciones de Baúl y Gor y que al descubrir un desprendimiento de tierras que había cegado un largo tramo de vía, en plena noche y bajo un aguacero, armada de un farol hizo señas al automotor que venía de Valencia hasta conseguir que parara poco antes del lugar taponado, evitando así una tragedia.

Casi simultáneamente, la misma oscura y lluviosa noche del día 10 de septiembre, un ciclista que bajaba sin frenos por la Cuesta del Chapiz no pudo tomar la curva hacia el Paseo de los Tristes y acabó estrellándose contra el pretil y dio con sus huesos en el agua, una caída de veinte metros, siendo arrastrado por la fuerte corriente del Darro, muy crecido, y salvándose de milagro al ser pescado sin lesiones a la altura del Carmen del Granadillo por los vecinos de la zona en un rescate dramático que ellos mismos narraron en una carta al Ideal. Tuvo suerte este ciclista anónimo. La que le faltó a otro ciclista sin frenos en el mismo sitio pero más de un mes después y no por causa de la lluvia, que resultó muerto del choque con el pretil del Darro.


Plana de Ideal con varias fotos del estropicio darriano

 

Revienta el Darro

            Un tormentazo de final de verano, una gota fría típica de esas fechas, produjo en Granada el 12 de septiembre de 1951 uno de esos sucesos de los que se habla sin parar y se sigue hablando cuando han pasado muchos años. La Bóveda que cubre el Darro en Puerta Real saltó por los aires al no poder soportar la presión ejercida por la fuerza de los inmensos raudales de agua que corrían bajo el velo de piedra.

Todo ocurrió en escasos tres cuartos de hora. A las siete menos cuarto de la tarde empezaron a caer granizos del tamaño de huevos de paloma, y así más de diez minutos, y después eran auténticos ríos los que se desbordaban desde el cielo durante algo más de media hora. A eso de las siete y media los respiraderos del río en Puerta Real eran un geiser del que manaba un agua lodosa de color marrón que alcanzaba varios metros de altura. Poco después el pavimento se agrietaba y se movía como si estuviera ocurriendo un terremoto, e inmediatamente vino el espectacular reventón: se abrió un enorme cráter y de él salió con violencia una ola de más de diez metros de altura que arrastraba volando por los aires adoquines del pavimento, troncos, rocas y también los sillares de piedra de más de una tonelada del antiguo Puente de la Paja, que existió en ese lugar antes del cubrimiento.

Durante unos cinco minutos estuvo el gran boquete vomitando un inmenso torrente de agua y escombros sin parar. El hotel Victoria y el popular establecimiento de comestibles Casa Brieva recibieron de forma directa el turbión y resultaron inundados y con grandes destrozos. Toda la superficie del Embovedado hasta la Fuente de la Batallas quedó sembrada de barro, piedras de gran tamaño y trozos de árboles. El torbellino siguió su curso por la Carrera arramblando con todo lo que encontraba hasta llegar al Humilladero, a los pies del monumento a la reina Isabel y Colón, donde se formó una balsa de casi un metro de profundidad en la que flotaban decenas de mesas y sillas plegables de las terrazas de los bares que estaban en el camino de la riada.

 El agujero gordo, de más de 80 metros cuadrados, se produjo, como queda dicho, en plena Puerta Real, en el recodo donde el Darro tuerce hacia la izquierda, pero la bóveda cedió en dos sitios más: en la calle Reyes Católicos a la altura del Corral del Carbón, con una fisura de escasa importancia, y en la Acera del Darro, en la confluencia de la calle Verónica de la Virgen, ésta ya de varios metros.

El gran diluvio previo a la explosión evitó que el suceso causara daños personales, porque todo el mundo estaba a cubierto. Pero también la previsión de los guardias municipales que regulaban el tráfico en ese sitio, que oyeron el ruido sordo subterráneo y vieron el agua salir por las rejillas y cómo el pavimento temblaba, e inmediatamente cortaron la circulación rodada y la de viandantes, y dieron aviso a los taxistas de la zona para que se pusieran a salvo ellos y sus vehículos, y de ese modo se pudieron evitar algunas desgracias.

Llovió más que cuando enterraron a Zafra, dice el dicho popular granaíno, perfectamente aplicable a lo que caía del cielo la tarde del 12 de septiembre de 1951. Aparte de los daños al patrimonio público causados por el reventón y la riada, también fueron cuantiosos los que sufrieron los comercios de la zona, que prácticamente todos quedaron inundados y con sus mercancías averiadas. Y, como siempre que llovía con intensidad, a algunos vecinos del Barranco de la Zorra, Sacromonte y ribera del Beiro la riada los dejó con lo puesto o directamente hasta sin lo puesto y en la calle, al hundirse sus cobijos, un drama más que añadir al de estas personas, habitantes de las zonas más miserables de la ciudad.

Pero la verdadera tragedia se desencadenó en la Lancha de Cenes, sorprendida por otro torbellino de agua y piedras descendiendo desde el Cerro del Sol y arramblando con todo a su paso. Dos niños de dos y cuatro años, hermanos, murieron ahogados en el interior de su modesta vivienda de una planta cercana al santuario de la Virgen de Fátima, donde hasta cinco casas construidas por el Patronato Virgen de las Angustias resultaron completamente arrasadas y sólo quedaron en pie algunos muros.


El gran agujero. Detrás, el solar de Correos


Como es fácil imaginar, toda Granada desfiló por Puerta Real para ver de cerca el estropicio darrianesco y durante mucho tiempo fue el suceso tema de conversación principal. La frase más repetida era que nadie en su vida vio cosa igual, pero lo cierto es que llovía sobre mojado, y en este caso no se trata de una frase hecha puesto que este reventón del Darro era el segundo desde que se tomó la desafortunada decisión de convertirlo en prisionero perpetuo y se le tapó alegando razones de salubridad. El Darro es más arroyo que río, pero tiene sus cosillas y cíclicamente nos “obsequia” con una salida de madre. En los anales históricos de la ciudad hay constancia de varios estropicios causados por el aprendiz de río, alguno muy serio y que está bien a la vista, como es el Tajo de San Pedro, amenaza perpetua de la Alhambra. Es el pequeño volcán granadino que lo normal es que esté inactivo pero que de vez en cuando dice aquí estoy yo, como el reventón en Puerta Real de 1951 y otro de 64 años antes en el mismo sitio, en 1887. Por esa misma razón, en el siglo XIX existió un proyecto de desvío de su cauce para evitar su paso por el centro de la ciudad, consistente en cavar una gran trinchera en Jesús del Valle y hacer desembocar al Darro en el Genil a la altura de Cenes.

Ideal, días después del suceso entrevistó a un testigo presencial del otro reventón, el ocurrido el 14 de mayo de 1887, también provocado por una tormenta descomunal. Juan Alarcón, de 80 años y profesión peluquero, con establecimiento en Acera del Darro, esquina a Puente de Castañeda, quien a la sazón contaba con 16 años y era aprendiz de barbero, cuenta que desde la puerta del café Suizo vio cómo algunos sillares de piedra de la bóveda salían volando y aterrizaban en la puerta de la iglesia de San Antón, pasando por encima de la posada de las Imágenes, que estaba en el mismo sitio que el hotel Victoria pero era una casa de bastante menos altura. En la desaparecida posada murió ahogado un arriero, lo mismo que todas las caballerías que se encontraban en las cuadras, y hubo además otras víctimas mortales, una anciana que tenía un puesto de cacahuetes, a la que se llevó el torrente y no la encontraron hasta varios días después, y también una mujer enferma que no podía valerse y murió ahogada en su casa del Matadero, el barrio granadino entre Acera del Darro y San Antón, cercano a la desembocadura, cuyas míseras casas quedaron prácticamente todas inundadas.

Hacía muy poco que por fin llegaba el agua potable a todas las casas, salvo al Albaicín, pero la gran tormenta dejó una semana entera a toda la ciudad sin agua corriente al destrozar dos sifones de suministro en Lancha de Cenes, y además todas las acequias que de siglos abastecían de agua a Granada, quedaron cegadas en varios puntos por toneladas de tierra y piedras desprendidas, y también la Alhambra y el Generalife se quedaron en seco.

Enseguida comenzaron las obras de reparación que duraron un mes a fuerza de trabajar de noche y de día. Los trabajos de limpieza no pudieron reanudarse de inmediato porque no había agua a presión y también porque previamente había que limpiar todos los imbornales, atascados por infinidad de escombros desde la riada. En ese periodo, unas dos semanas, todo el centro estuvo envuelto en grandes nubes de polvo al secarse el barro, lo que afectó a los cultos de la Virgen de las Angustias.

Desde este septiembre de 1951 el Darro ha permanecido más o menos tranquilo, aunque también ha tenido algunos amagos de desbocarse otra vez sin que pasaran del susto. En la actualidad la parte urbana del Darro que permanece al descubierto está poblada de una abundantísima vegetación, incluso algunos grandes árboles han crecido en su cauce. Nada garantiza que otra gran tormenta en la Sierra de Huétor no pueda en el futuro volver a repetir sucesos como los narrados.


Otro recorte de Ideal sobre el reventón del Darro


Juan Ossorio Morales, nuevo alcalde de Granada

            Casi un mes después de quedar vacante la alcaldía de Granada al ser nombrado Gallego Burín director general de Bellas Artes, el 22 de septiembre de 1951, Granada tuvo nuevo alcalde: el catedrático de Derecho Civil y decano de esa facultad Juan Ossorio Morales. En ese mes de interregno fue alcalde accidental Santiago González Sola.

Nació Ossorio en Manila (Filipinas) donde su padre, militar de carrera, se hallaba destinado, pero el bachillerato lo cursó en Cambridge (Reino Unido) para licenciarse en Derecho por la Universidad de Granada y afincarse definitivamente en nuestra ciudad. En el momento de su nombramiento como alcalde era concejal del Ayuntamiento granadino. También ostentaba la presidencia de la Caja de Ahorros de Granada.

La democracia orgánica franquista ya había entrado en juego por medio de los tres tercios que se consideraban órganos naturales de participación de los ciudadanos en política: familia, municipio y sindicato. Por el primero de esos tercios, el familiar, en noviembre de 1948, urnas por medio, había accedido Ossorio Morales al Ayuntamiento como concejal, ostentando de entrada la primera tenencia de alcaldía, de la que dimitió en abril de 1951. Ahora era promovido a alcalde de la forma que se hacía en aquellos años, es decir, nombrado a dedo por el ministro de gobernación a propuesta del gobernador civil, porque el simulacro de democracia no alcanzaba al primer edil, que siguió siendo nombrado por la primera autoridad provincial durante todo el franquismo y hasta las primeras elecciones municipales, ya en democracia, en 1979.

A un historiador del arte de prestigio como Gallego Burín le sucedía un civilista, también de prestigio, como Ossorio Morales, autor de diversos tratados sobre derecho privado y también litigante de éxito en bufete muy cotizado en grandes pleitos. Famoso fue el pleito que ganó en nuestra Audiencia, llena a rebosar como si se enfrentaran Madrid y Barcelona, en marzo de 1952, al cuñadísimo de Franco, Ramón Serrano Súñer, por un desahucio de una finca rústica en Andújar. Fue tanta la expectación levantada en aquella ocasión que la Policía Armada tuvo que cargar para restablecer el orden en Plaza Nueva. Otro pleito famoso también saldado en éxito para Ossorio Morales, éste de repercusión internacional, fue el que en representación de la marca de licores malagueña, Larios, le ganó a la marca británica de ginebra Gordon`s, que se había querellado contra la compañía española porque decía que le había copiado la etiqueta de sus botellas, según se lee en el libro “De la Granada sitiada a la Granada del hambre”, de José Luis Entrala.

En su faceta política, Ossorio fue falangista y en la Guerra Civil se formó en el bando vencedor como alférez provisional para licenciarse con el grado de teniente, obteniendo varias condecoraciones.

Como queda dicho, accedió a la corporación municipal por el tercio familiar en las seudo-elecciones municipales de noviembre de 1948 (el segundo más votado de los siete de la lista, por detrás de Miguel Guirao Gea), y fue primer teniente de alcalde de Gallego Burín. Como primer edil, su mandato, de poco más de dos años, se puede considerar como de transición entre los dos pesos pesados que son en la política municipal granadina su antecesor, Antonio Gallego Burín, y su sucesor, Manuel Sola Rodríguez-Bolívar.

Antes de finalizar la presente temporada futbolística asumirá Ossorio Morales la presidencia del Granada CF en momentos muy comprometidos para la continuidad del club, inmerso en una gran crisis económica y oficialmente descendido a tercera. Será el presidente número doce de la historia.


Juan Ossorio Morales, nuevo alcalde de Granada


Nuevo Rector Magnífico

Como si sus destinos fueran de la mano, menos de un mes después de cesar Gallego Burín como alcalde, últimos de septiembre de 1951, dejaba también de ser rector de nuestra Universidad Antonio Marín Ocete, que llevaba en el cargo desde los tiempos de la Guerra Civil aunque ya lo había sido antes, cuando la República. Le sustituye Luis Sánchez Agesta, catedrático de Derecho Político.

 

Fiestas de otoño

            Mientras el primer equipo derrotaba al Salamanca en el último partido dirigido por Cholín (a medias) y el Recreativo caía ampliamente derrotado en Tánger, en Granada estábamos en fiestas de otoño. Desde los tiempos de la República no se celebraban estas segundas ferias mayores, coincidentes con las festividades de la Virgen de las Angustias y de San Miguel.

            Tuvieron lugar los días 29 y 30 de septiembre y 1 de octubre, sábado, domingo y lunes. El domingo, como último de septiembre, no faltó la tradicional procesión de la patrona. Comenzaron las fiestas el día antes con una diana floreada llevada a cabo por soldados de la guarnición, a lo que siguió una romería al Cerro del Aceituno, y por la noche hubo castillo de fuegos artificiales y casetas de baile en el Salón, iluminaciones extraordinarias en las principales calles y columpios en la Acera del Darro. Los tres días hubo también feria de ganados en el Violón, y tampoco faltó una corrida de toros con Carlos Arruza, Manolo González y Miguel Báez “Litri”, finalizando todo con otro castillo en el que trueno gordo dejó claro que se había acabado lo que se daba.

            Estas segundas fiestas mayores fueron pensadas para que quedaran instituidas como una especie de segundo Corpus, pero la realidad fue que no tuvieron el respaldo popular necesario y ya no volvieron a organizarse, al menos de forma oficial y con las bendiciones municipales.