EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
En la foto de cabecera se ve al Recreativo que se enfrentó al Gimnástico de Valencia en el campo madrileño de El Parral, 21 de febrero de 1934. De pie: Sosa, Tomé, Calderón, Luque, Itarte, Carrera, Victorio y Tabales; agachados: Gomar, Morales y Herranz.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



domingo, 11 de septiembre de 2022

CUESTA ABAJO

Recorte de Ideal del partido Recreativo-Motril de Copa Aficionados

 

El Recreativo elimina en Copa Aficionados al Motril

El Recreativo volvió a la danza el miércoles siguiente a su derrota en Larache, 17 de octubre, y lo hizo con la disputa de la ida de la primera eliminatoria de Copa de Aficionados en la que esta temporada volvió a participar. Su primera cita, en fase provincial, fue en el campo de El Majuelo, de Motril, equipo de Regional Preferente, la categoría inmediatamente inferior a tercera, de donde se trajo un empate a dos goles. En el partido saltaron chispas por las innumerables acciones violentas y agresiones mutuas entre los jugadores de ambos equipos que el colegiado granadino Titos no supo cortar. Dos jugadores del Motril fueron expulsados (Campos y Rubiales, el abuelo del actual presidente de la Federación) y también Toto, del Recreativo, mientras que Cuerva lesionado al ser agredido, tuvo que retirarse antes de finalizar el partido. Asistió el míster del primer equipo Espada y en el filial debutaron varios jugadores ya que sólo podían actuar en esta competición quienes tuvieran ficha de aficionados.

Dos semanas más tarde, aprovechando la festividad de Todos los Santos, en Los Cármenes se jugó el partido de vuelta de la primera eliminatoria de Copa Aficionados y el Recreativo superó sin demasiados problemas esta primera ronda derrotando al Motril por 5-1, alineando a los mismos once hombres que se trajeron de la costa un empate a dos goles en la ida. José de Vicente firma en Ideal la crónica de este partido y lo hace en un tono altamente elogioso con el juego del filial y con el entusiasmo de los recreativistas para superar a un Motril formado por profesionales encubiertos. En esta ocasión no hubo incidentes entre los jugadores y todo transcurrió por cauces de deportividad, pero sí hubo un expulsado, y lo fue otra vez Rubiales, interior izquierdo del Motril, que se marchó a las duchas antes de tiempo por insultos al árbitro; el abuelo del presidente de la Federación fue también el autor del único tanto de los costeros, que se adelantaron en el marcador a poco de comenzar el encuentro. En una sensacional segunda parte el Recreativo destrozó a los de la costa y, según las crónicas, pudo incluso ser más amplia su victoria.


Una imagen del partido Granada-Córdoba


Dos negativos ante el Córdoba mientras el Recreativo es goleado en Almería

La prensa local cada vez creía menos en el Granada 51-52, según se desprende de las crónicas de los partidos ya jugados, y eso que el campeonato no había hecho más que empezar. Lamentablemente al llegar la jornada siete los periodistas de casa van a tener más argumentos para desconfiar de las posibilidades de los rojiblancos. En esa jornada, disputada nuevamente en Los Cármenes, el Granada inauguró su cuenta de negativos (que ya no va a saldar en todo lo que queda de liga) al perder 1-3 con el Córdoba en un horroroso partido en el que además las crónicas acusan a los rojiblancos de apatía. Para colmo, otra vez hay que reseñar una discusión acalorada entre granadinistas, a punto de llegar a las manos, iniciada en el terreno de juego y continuada en los vestuarios durante el descanso, en este caso entre los jugadores Chaves y Morera (de quien dice la crónica de Hoja del Lunes que está muy pasado de años y de malquerencias), el segundo encima se insolentó con el público que lo abroncaba al ver los gestos y el desplante entre uno y otro jugador. La zona de tranquilidad (el 7º puesto) se alejó en dos puntos.

Nuevamente hubo debuts en el Granada: se presentaba ante la afición Felipe Martín, que estuvo muy mal como el resto, y debutaba De la Vega, que tampoco se salvó del desastre general, aunque mostró algunos destellos de clase. Una vez más la prensa granadina sólo salva a Martín y a Japón. Con el Córdoba venía su secretario técnico Paco Bru, el entrenador granadinista de sus dos primeras temporadas en máxima categoría, quien tuvo palabras de afecto hacia Granada y dijo que confiaba en que Espada supiera enderezar el rumbo.

Al día siguiente se reunió la directiva y a propuesta del entrenador se acordó sancionar a los enfrentados, Chaves y Morera, con media mensualidad (750 pesetas), responsabilizándolos de la desmoralización acusada por el equipo en el partido frente al Córdoba, y de camino advertir al resto de jugadores que las mismas sanciones se aplicarían a quienes volvieran a dar muestras de indisciplina.

El Recreativo, nuevamente ante un gallito, el Almería, segundo en la tabla, cayó otra vez goleado (4-0) en el estadio de la Falange de aquella ciudad. La batalla de Motril de pocos días antes dejó al equipo diezmado y tuvo éste que recurrir a varios juveniles que debutaban, como Garrido y Botella II. Como en ocasiones anteriores, las crónicas dicen que, a pesar de la derrota, el Recreativo se mostró como un buen conjunto.

Jugadas ya siete jornadas, el filial se reafirmaba en su puesto de colista al contar con un único punto, el de su empate casero frente al Huelva, ahora ya descolgado a tres puntos de su inmediato antecesor.


Recorte de Ideal con el partido Granada-Córdoba

Otra derrota, ahora en La Condomina

El último domingo de octubre llevó al Granada a La Condomina murciana, donde a pesar de que las crónicas de Hoja del Lunes de Granada e Ideal dicen que realizó un buen partido sólo pudo cosechar una nueva derrota, 2-0 (uno de los goles conseguidos por el granadino Manolo Almagro) que nos dejaron cuartos por la cola y ya distanciados tres puntos del séptimo. El míster Espada dispuso en esta ocasión un sistema más defensivo, un 3-3-4, con el interior Salvador convertido en medio, pero el Granada, su jugador Miro, sólo ante el ex granadinista Martí, falló dos clarísimas ocasiones y pese a que dominó buena parte del encuentro no pudo puntuar. De la discusión entre dos jugadores del partido anterior salió perjudicado Morera, que ni siquiera viajó.

No obstante, Hoja Oficial del Lunes, de Murcia, dice que ambos equipos ofrecieron un partido plúmbeo, y que el Granada acusó falta de moral, y tuvo muy poco fútbol y profundidad cero, y añade que el Murcia no fue mejor y no mereció la victoria. Por su parte el diario Línea de Murcia, coincide en el juicio negativo de su colega respecto del juego de los rojiblancos y además añade que fue excesivamente lento, horizontal y de pulso frío.


Chiste de Miranda sobre el futbolista De la Vega


Primera victoria del Recreativo

Por su parte el Recreativo en Los Cármenes, con muy poco público (resultados mandan), una vez recuperados Cuerva y Guerrero, que se perdieron el anterior choque al venir lesionados de Motril, obtuvo su primera victoria de la temporada al vencer al Utrera 3-1, aunque los dos puntos no sirvieron para abandonar el farolillo rojo. Aparte de su partido contra el Larache, en las siete jornadas anteriores había tenido que enfrentarse con todos los favoritos de grupo VI, pero en esta ocasión el rival era de características más parecidas a las propias del Recreativo, es decir, un equipo joven integrado por debutantes en la categoría y a su vez también filial (del Sevilla). Por otra parte, con el rodaje adquirido en los partidos ya disputados, pudo verse a un Recreativo mucho más conjuntado.

Hay que hacer constar que la mejora del filial coincidió con la confección de un once, desde tres jornadas atrás, exclusivamente de canteranos y sin utilizar a ninguno de los profesionales cedidos de la primera plantilla, a excepción del defensa central Santi, que fue titular toda la temporada. El resto: Japón II, Álvarez y Bosque habían desaparecido de las alineaciones y en esta misma semana fueron devueltos al primer equipo, donde ninguno de los tres llegó siquiera a debutar en partido oficial.


El partido Granada-Melilla en Ideal

Más negativos, ahora ante el Melilla. El Recreativo cae en Jerez

En la jornada nueve, en Los Cármenes, el Granada recibió al Melilla. El día previo la expedición norteafricana depositó un ramo de flores en la tumba de su jugador Martín, granadino muerto en enero en el accidente de su autobús en Loja. Ante el aceptable partido de los rojiblancos una semana antes en Murcia a pesar de perder, el míster decidió repetir alineación. Pero de nada sirvió porque los rojiblancos aumentaron a cuatro sus negativos y fueron nuevamente derrotados, 0-2, por un Melilla que marchaba en el grupo de cabeza y que traía a Errazquin como capitán mientras que en la delantera debutaba un jugador de 18 años, Pepillo, que después jugará en el Sevilla y el Madrid y será internacional. Fue en una tarde gris y ventosa de principios de noviembre en un Los Cármenes cada vez más despoblado de hinchas. Al terminar el partido y como ocurrió en anteriores, pudo verse a varios socios que rompían su carné haciendo gestos ostensibles.

Las crónicas del partido de la anterior jornada en Murcia hablaban de un Granada bien posicionado y con un juego convincente, pero las de este partido, hechas ahora por periodistas locales, insisten en que este Granada juega cada vez peor y su destino no podrá ser otro que la tercera división, y en esta ocasión no se detienen en la escasa valía de los fichajes realizados sino que van más allá y culpan también al entrenador, señalando la deficiente preparación física y técnica de los rojiblancos. Para Seudónimo en Hoja del Lunes, el Granada ni juega ni tiene técnica ni coraje ni lucha, es apático y carece de fondo, de manera que la derrota era inevitable. El Granada siguió clasificado 13º (cuarto por la cola) viendo alejarse ya la zona tranquila a cuatro puntos.

No le fue mejor al Recreativo en Jerez, donde los blanquiazules se adelantaron en el marcador y aguantaron con empate a un gol hasta cinco minutos del final para acabar derrotados 2-1. Como en ocasiones anteriores, las crónicas que de Jerez llegaron destacan el buen juego de los jóvenes recreativistas, muy aplaudidos por el público del estadio Domecq, y lo injusto de la derrota. El filial siguió una semana más como colista, ahora distanciado a tres puntos del equipo que iba delante, el Larache.

 

Cada vez más lejos de la salvación

La pésima imagen del Granada frente al Melilla quedó superada –empeorada- por el partido de la siguiente jornada, ya la 10, en Mallorca, campo de Es Fortí, de donde salieron los rojiblancos apalizados por 5-0. En los de casa jugaba un futuro granadinista: Rius, que consiguió uno de los goles. Y eso que en la previa los técnicos habían manifestado a la prensa que en Mallorca el Granada jugaría con la táctica del cerrojo. Las crónicas mallorquinas dicen que el Granada ofreció una imagen muy pobre, y que si juega siempre así muy poco tiene que hacer en la liga, y eso que el Mallorca, el tercer clasificado, no jugó bien, de lo contrario seguro que habría conseguido más goles. Otras crónicas de este mismo partido dicen que el Granada hizo un juego espectacular, bien ligado y preciso en sus pases, pero totalmente inofensivo y sin ninguna practicidad.

De la alineación rojiblanca desapareció el medio Felipe Martín, sancionado por la directiva después de la derrota ante el Melilla por su bajo rendimiento, y en el puesto de interior izquierdo salió Requena.

El Granada parecía abonado al puesto 13º de la clasificación y en esa posición concluyó la jornada, pero ya la distancia a los puestos de permanencia parecía insalvable: seis puntos.


El Recreativo que ganó al San Fernando en Los Cármenes. De pie: Díaz Cara, Vicente, Miguel, Toto, Urquízar (suplente), Rafa y Sánchez; con Guerrrero, Julio, Santi, Garrido y Cuerva, agachados. Todos son granadinos excepto Santi

El Recreativo cada vez mejor, ganó al San Fernando

Mientras el Granada caía goleado en Mallorca, en Los Cármenes, embarrado por las lluvias de toda la semana, el Recreativo se deshacía del San Fernando, equipo de la zona baja y entrenado por el que fue portero del Granada entre 1939 y 1941 Salvador Gómez Valencia, conocido por su segundo apellido. Ganó el filial 2-0 y confirmó plenamente su recuperación, aunque no pudo abandonar el farolillo rojo, pero sí quedarse a un punto del Larache, que le precedía en la clasificación. Los jóvenes canteranos (todos menos uno) dieron una exhibición de buen juego y debieron ganar por un margen más amplio.

El comentario de Jovi en Hoja del Lunes con el que abre la crónica de este partido es indicador de algo que en esos momentos era vox pópuli en los ambientes futboleros granatensis, y es que cada vez iba creciendo más entre los aficionados la idea de que el futuro del Granada era dudoso, y más ante la gran deuda acumulada y la escabechina de descensos que la reestructuración prevista traería, y que sería inevitable su desaparición. Dice Jovi (José de Vicente) que en numerosas ocasiones a la salida de Los Cármenes tras alguno de los varapalos sufridos por el primer equipo, ha sido frecuente escuchar de los aficionados comentarios que venían a decir que el fútbol en Granada está llamado a desaparecer. Pero el plumilla quiere mediante esas líneas desmentir tan pesimistas opiniones y para ello pone como ejemplo al Recreativo, del que dice que hoy por hoy es el único que proporciona al aficionado ese regusto del buen fútbol. El filial –dice Jovi- podrá ganar o perder, pero sus componentes lo dan todo en el terreno de juego durante los noventa minutos, y por eso mismo el fútbol no desaparecerá en Granada.


Recorte de Ideal del partido Granada-Levante


Dos puntos ante el linterna Levante y derrota recreativista en Tánger

En la jornada 11, a mediados de noviembre, el Levante, colista del grupo sur, visitó Los Cármenes. En la previa, el veterano jugador-entrenador Agustín Dolz manifestó a la prensa granadina que en el fútbol actual hay un exceso de profesionalismo y de esa manera difícilmente los jugadores llegan a sentir los colores que defienden (algo aplicable cien por cien al Granada 51-52) y que además esa súper profesionalización había traído que se perdieran ciertas virtudes raciales muy presentes en el fútbol español que él conocía bien, profesional desde los años de la República, «antes los futbolistas llevaban en su maleta una botella de coñac, pero en la actualidad lo que llevan es una botella de… colonia».

El Granada rompió su racha de resultados negativos y se anotó los dos puntos al derrotar al farolillo rojo Levante, 3-1, en un partido en el que llovió copiosamente y hubo menos público que en anteriores citas. La cosa empezó con bronca del respetable a los rojiblancos, pero la reconciliación vino pronto, a la vez que el primer gol, y si en anteriores partidos se les pudo acusar de abulia, en esta ocasión no fue así y gracias al entusiasmo que derrocharon los granadinistas se pudo sacar adelante el choque. Por otra parte, no hubo mejora alguna en el juego y éste volvió a ser muy deficiente. El Levante también se empleó a fondo, pero dejó acreditada su condición de linterna, y el Granada, que se fue al descanso mandando 2-0, en la segunda mitad dominó ampliamente y en ningún momento peligró el resultado.

Espada mantuvo en secreto la alineación durante la semana y sorprendió a todos dejando en la caseta a dos titulares inamovibles hasta esta jornada, el defensa Toñín y el medio Vecino, que también eran de lo mejorcito con que contábamos. En su lugar salieron Sáenz y el recuperado extremo Ortega, bajando Salvador a la media. Cea sustituyó a Requena. La victoria no sirvió para abandonar la 13º posición a la que parecía abonado el Granada.

El Recreativo volvió a viajar a Tánger, estadio de Marchán (o Marshan), pero en esta ocasión para enfrentarse a otro gallito, el España, segundo en la tabla. En la ciudad internacional soplaba un fuerte viento que no impidió que el Recreativo jugara bien a ratos, pero su exceso de juventud le pasó factura, siendo derrotado 4-0. En la portería jugó el juvenil Urquízar al no poder desplazarse el titular, Julio, por motivos familiares. El filial siguió de colista, aunque sin aumentar su desventaja con los que iban delante.

 

Victoria sorpresa ante el Plus Ultra a domicilio

Continuó la liga para el Granada con desplazamiento a Madrid en autobús para enfrentarse la tarde del sábado 24 de noviembre en el estadio nuevo de Chamartín (el Bernabéu, al que todavía no se le llamaba así) al filial madridista Plus Ultra en la jornada 12, que entrenaba el ex granadinista Antonio Bonet y marchaba clasificado en la mitad de la tabla. Nadie daba ya un duro por los rojiblancos, pero éstos en un gran partido se impusieron 0-3 y redujeron su cuenta negativa a -2. La crónica de un periodista madrileño dice que el Granada ganó con toda justicia y que realizo un partido pleno de entusiasmo y buen juego, siendo el mejor equipo de los que por allí habían pasado, y eso que toda la segunda parte hubo de jugarla el Granada en inferioridad por lesión de Morera. En especial destaca la labor de Chaves, autor de dos goles. El ex árbitro internacional Ramón Melcón en Marca no escatima elogios a los rojiblancos y resalta que funcionaron en todo momento como un conjunto, justo el principal defecto (la ausencia de conjunto) que se les venía achacando desde que la liga echó a andar.

Jugaron los mismos que derrotaron una semana antes al Levante, con el único cambio de De la Vega por Ortega en el extremo derecho. Los dos puntos sirvieron para ganar un puesto en la tabla y subir al 12º. Con la victoria la expedición granadinista se ganó el derecho a permanecer una noche más en Madrid, como le habían prometido, y asistir el domingo al partido R. Madrid-Coruña, y de camino saludar a Pepe Millán, titular indiscutible en el equipo gallego, quien estuvo presenciando el partido del Granada y bajó a los vestuarios a felicitar a sus antiguos compañeros.

 

El Recreativo más colista al perder frente al Betis en Los Cármenes

El filial, ya el domingo 25 de noviembre y en Los Cármenes, no pudo repetir su magnífica victoria de la temporada anterior frente al Betis y cayó derrotado por el equipo sevillano 1-2 en un partido plagado de incidentes y finalizado entre una lluvia de almohadillas y otros objetos dirigidos contra el árbitro malagueño De la Torre, quien pitó un penalti en contra del Recreativo muy discutible y con el que el Betis se adelantó en el marcador, y no quiso ver otro igual en el área bética, y además permitió que los forasteros se emplearan con excesiva dureza.

El Betis seguía por quinto año consecutivo en el infierno de la tercera (aún le quedaban dos años más) y, tras perder el ascenso la temporada anterior en el último partido de liguilla, en la presente no le iban demasiado bien las cosas y estaba muy descolgado de la primera plaza, y si en segunda la escabechina de descensos por la reestructuración era dramática, mucho más aún lo era en tercera, donde sólo los cinco primeros clasificados podían respirar tranquilos. No obstante, el Betis seguía siendo uno de los favoritos y a los cinco de arriba que alineó en Granada le apodaban sus seguidores la delantera atómica (nada que ver con aquella otra “atómica” del Bilbao: Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gainza, de la misma época) en la que jugaba de 10 el tal Leoncito que vino a Granada a principios de temporada para fichar por el primer equipo y no llegó a acuerdo. De todas formas, el Recreativo realizó un partido bastante deficiente y fue superado por su rival, según las crónicas, reafirmándose una semana más en el farolillo rojo.


Otro recorte de Ideal, ahora del Granada-Alicante


Tercera victoria consecutiva, ahora frente al Alicante. El Recreativo perdió en Ceuta

En su mejor racha de la temporada, en la jornada 13 volvió el Granada a anotarse los dos puntos venciendo al Alicante por 2-1, un recién ascendido que marchaba justo por delante del Granada en la clasificación; no era debutante en la categoría ni tampoco era la primera vez que aparecía por Granada aunque sus visitas anteriores (tres) fueron siempre para disputar amistosos. Parecía que después de los dos triunfos anteriores, sobre todo el conseguido en Madrid, el Granada había reaccionado y podía la afición olvidarse de los malos partidos anteriores, pero nada de eso, a pesar de la victoria el partido de los rojiblancos dejó mucho que desear y los plumillas dicen que no cabe hablar de recuperación, imperando de nuevo en el equipo un gran desbarajuste que pudo costar caro de ser mejor el equipo que tenía enfrente. El fallo de un penalti por Salvador y el gol forastero hicieron peligrar el resultado para acabar angustiosamente pidiendo la hora. Al menos, dicen las crónicas, en el aspecto anímico sí ha mejorado el equipo.

Un único cambio presentó el Granada, obligado por la lesión en Madrid de Morera, que fue sustituido por Miro, una nulidad, un petardo, se lee en la sección jocosa de Ideal Quisquilleos Deportivos. El Granada acabó la jornada clasificado 10º, pero los puestos de no descenso seguían bien lejos.

El Recreativo volvió a viajar al otro lado del Estrecho, esta vez a Ceuta, equipo de la zona media de la clasificación, de donde se trajo una nueva derrota, 3-1, por lo que siguió ocupando la última plaza de la clasificación. El filial, como si viviera en un perpetuo deja vu y como en casi todos sus anteriores partidos a domicilio, volvió a adelantarse en el marcador y a ofrecer una buena imagen para ceder después y acabar derrotado por un equipo mucho más experimentado en estas lides.

 

Se ofrece Trompi

El pequeño gran Trompi, que salió del Granada traspasado al Jaén dos temporadas atrás y que últimamente jugaba en el Toledo, de tercera, añoraba Granada y se ofreció a primeros de diciembre para volver a vestir de rojiblanco, pidiendo a cambio solamente su sueldo mensual y, si el resultado era satisfactorio, se conformaría con lo que quisieran darle en concepto de premio. A sus 31 años todavía podría haber prestado buenos servicios al club pero, que sepamos, su oferta no fue tenida en cuenta. Posteriormente anduvo en conversaciones con el Cartagena, entrenado por su ex compañero Antonio Sierra, pero tampoco llegó a incorporarse a este equipo.

 

 

CALLEJEANDO

 

 

Estreno de “Lo que el viento se llevó

Se estrenó en nuestra ciudad la película “Lo que el viento se llevó”, en el cine Granada, el miércoles 24 de octubre de 1951, día de San Rafael, casi un año después de hacer lo propio en Madrid y Barcelona y otras ciudades españolas, y a los doce años de su estreno mundial.

Desde semanas antes de su estreno granadino se habían podido leer en la prensa local reiterados comentarios preparando el terreno para asegurar la taquilla, insertados dando la apariencia de noticias o comentarios críticos, pero que no eran otra cosa que publicidad pagada. En Patria se sucedieron los grandes reclamos a página entera reproduciendo la cartelera de la película. Ideal por su parte, hizo una tregua en la guerra que desde hacía ya casi cuatro años mantenía con los empresarios granadinos del espectáculo, cuando éstos decidieron dejar de anunciarse en el diario católico por la razón de que, con frecuencia, sus productos aparecían con la calificación moral de «no debe verse», en tiempos anteriores a la normalización numérica de esa calificación moral. Esa frase lapidaria dictada por el censor eclesiástico, que invitaba a la parroquia a dejar de acudir a los locales de espectáculos, fue la que desató la guerra Ideal-salas cinematográficas y teatrales, una guerra que durará todavía más de un año. En todo ese tiempo, en ese diario, la única mención a cualquier tipo de espectáculo que se exhibiera en Granada era la de su calificación moral, cosa que ocupaba un recuadro mínimo y se incluía en la misma sección que los anuncios por palabras. Pero, como decimos, en el caso del estreno de Lo que el viento se llevó se firmó una corta tregua y sí que apareció publicidad en Ideal del acontecimiento, ocupando la cartelera de la película casi toda una página.

En Granada lo mismo que en el resto de ciudades españolas, esta superproducción levantó una expectación como pocas veces se había visto y, llegado el estreno, la sala de la calle Cárcel Baja durante casi dos meses se llenó y se puede decir que toda Granada vio la película. En el boca a boca se había comentado antes del estreno que quien tuviera la osadía de acercarse a verla sería fulminantemente excomulgado por la Iglesia, pero ese bulo, como ocurrió en ocasiones anteriores con otros espectáculos también anatemizados por los de las sotanas, sólo sirvió para que crecieran más las ganas de meterse entre pecho y espalda las cuatro horas que duraba la función.

Ideal en esta ocasión no encargó el juicio crítico de la película a un propio, sino que se limitó a reproducir lo que, cuando el film fue estrenado en Madrid, casi un año antes, en noviembre de 1950, publicó la revista Eclessia, órgano de Acción Católica Española. Para el crítico de Eclessia, Lo que el viento se llevó es una película de excepcional calidad en lo cinematográfico, en la que los papeles principales están maravillosamente interpretados; la única pega es que -dice- quizá no era necesario que tuviera ese metraje tan excesivamente largo. Como era de esperar, las tintas las carga la revista católica en el aspecto moral y dice que en el film hay un adulterio (al menos moral), escenas crudas, frases atrevidas, se insinúan intimidades matrimoniales…, pero la historia acaba de forma edificante ya que la protagonista es abandonada por todos, sufriendo las consecuencias de su mala conducta. La reseña de la revista Eclessia termina con: «no nos parece que el film sea como para calificarlo como dañoso y gravemente peligroso para todos, aunque está moralmente manchado por reparos muy serios».


Estreno americano de Lo que el Viento se llevó

Para el órgano de Acción Católica, desde el punto de vista moral, la película no merecía el “4” que todos esperaban, sino que lo dejaba en “3-R”. Hay que aclarar que todas las películas que se exhibían en la España nacionalcatólica eran previamente calificadas por el Secretariado Diocesano de Moralidad, entendiendo por moralidad preferentemente todo aquello que tuviera que ver con las cuestiones de alcoba, exhibidas o insinuadas. Y desde hacía más o menos dos años esa calificación había sido normalizada para todo el territorio nacional y aparecía a diario en la prensa en forma numérica: 1 (todos, incluso niños, sin reparos); 2 (jóvenes, de 14 hasta 21 años); 3 (mayores, desde 21 años cumplidos); 3-R (mayores con reparos, o sea, de 21 en adelante, pero sólo personas de sólida formación moral); y 4 (gravemente peligrosa, no debe verse). El día anterior al estreno de Lo que el viento se llevó merecían un “4” dos películas: “Perfidia”, en el Cervantes, y “Mundos opuestos”, en el Granada; el 3-R acompañaba a los títulos “Sangre en las manos” (Aliatar) y “En legítima defensa“ (Olympia); “Oro y Marfil” (Albayzín) se quedaba en 3, lo mismo que “El baño de Afrodita” (Nacional); y el 2 era para “Soy un prófugo” (Gran Vía) y “El sargento inmortal” (Príncipe).

Un 3-R fue por tanto la calificación moral que apareció en la prensa granadina acompañando al título Lo que el viento se llevó, a lo que se añadía, entre paréntesis, que «la novela es rechazable». Como vemos, contra lo que era habitual, aquí se incluía una doble calificación moral, la de la película y la de la novela, el enorme melodrama en un volumen de mil y pico páginas, Gone with the Wind, que le valió a su autora, Margaret Mitchell, el Pulitzer en 1937, del que no vamos a decir que ya la había leído media España porque ya sabemos que la lectura nunca ha sido el fuerte de los carpetovetónicos, aunque sí que se puede afirmar que ya se había convertido en un clásico, había sido traducida a infinidad de idiomas y era conocida en los cinco continentes.

Lo que el viento se llevó, por tanto, podían verla solamente los mayores, pero con reparos, personas de al menos 21 años cumplidos (la mayoría de edad en España se alcanzaba entonces y hasta 1978 a los 21), pero con sólida formación moral. Para servidor eso de “con reparos” siempre fue una incógnita. De pequeño uno, en su ingenuidad, creía que el 3-R significaba que no te dejaban entrar al cine si ibas solo, y que un reparo era un pariente, un cuñado o un primo lejano. Ya de mayor pude por fin enterarme de lo que significaba, pero siempre pensé que los porteros y acomodadores de los locales cinematográficos se veían en un brete cada vez que la censura diocesana le daba un 3-R a una película, dado que en ningún momento aclaró qué debía de entenderse por “sólida formación” ni, que sepamos, los porteros de los cines hacían un examen -oral o escrito- de moralidad a quienes se acercaban a la sala. Y la cosa no era grano de anís porque dejar pasar a la sala a alguien inhabilitado moralmente (según el Secretariado Diocesano) acarreaba una sanción económica para la empresa permisiva. 

Pocos días después del estreno de Lo que el viento se llevó, otra película de signo totalmente opuesto se estrenaba también a sala llena, ésta en el Coliseo Olympia, aunque el aforo lo ocupaban en su mayor parte colegiales conducidos por sus maestros. Se trataba del film español “La Señora de Fátima”, que narra toda la historia de las apariciones en esa localidad portuguesa en 1917. El estreno lo patrocinaban las Congregaciones Marianas. A la palabra “Fin” le siguió una clamorosa ovación de los que llenaban las butacas del Olympia, se lee en la entusiasmada crítica que apareció sin firma en Ideal. Apenas un par de semanas en cartel estuvo esta segunda, calificada por la censura eclesiástica con un “1”, mientras que su competidora, Lo que el Viento se Llevó, se mantuvo casi dos meses.

Para la autoridad en materia cinematográfica, o sea, el titular de la cartera del recientemente creado Ministerio de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado, el 90 por ciento de las películas que se estrenaban en España estaban al margen de la moral católica y muy influenciadas por el mundo protestante, pero para eso precisamente estaba la censura, para evitar la corrupción de las almas frente a esa invasión peligrosa. Para Arias Salgado había que fomentar un cine en el que se pongan de relieve todos los beneficios de la virtud. Como éste sobre la historia de los milagros de Fátima, decimos nosotros. Pero, claro, a la vista está, ese tipo de cine llevaba a las salas a apenas un puñado de espectadores. Y es que, como de toda la vida, una cosa eran y son los furores puritanos, y otra muy distinta lo que la gente de a pie piensa y hace, y está visto que prefiere el pecado y la condenación.

 

Morir en la Alhambra

            El otoño de 1951 fue en Granada mucho más frío y lluvioso de lo normal. Ya a finales de octubre se había producido alguna helada y los termómetros se obstinaban en anticipar el invierno. El día 4 de noviembre se desató un vendaval que causó desprendimientos de persianas, cornisas y ramas por toda la ciudad, y derribó farolas y algunos árboles del bosque de la Alhambra, resultando roto y desprendido uno de los brazos de la Cruz del Artillero, que es la que está situada al comienzo del camino de la izquierda, nada más pasar el Arco de las Granadas. Otro árbol alhambreño derribado fue a caerle encima a un joven de 16 años que en compañía de otros cogía almecinas, resultando muerto en el acto.

 

Muere Pareja Yébenes

            El 9 de noviembre de 1951 murió el doctor José Pareja Yébenes a la edad de 63 años por un fallo cardíaco. Era catedrático de Patología Médica de la Universidad, en la que también había ocupado el cargo de Rector.

En 1930 fundó el Partido Republicano Autónomo de Granada (PRAG), formado por intelectuales republicanos moderados, por el que también fue diputado en las Cortes constituyentes de la II República por la circunscripción de Granada, 1931, junto con el ingeniero Juan José Santa Cruz. Posteriormente se integró en el Partido Radical de Lerroux, por el que también fue diputado a Cortes y después nombrado ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, cargo que ocupó desde diciembre de 1933 hasta marzo de 1934. También había sido alcalde de Granada por unos pocos días previos a la constitución del primer ayuntamiento republicano, y a él le cupo el honor de proclamar la II República desde el balcón de la Plaza del Carmen.

Aparte, era un orador brillante y divulgador del granadinismo (en el sentido amplio, no en el estrictamente futbolero) en unos artículos escritos con buen estilo que publicaba Ideal y que trataban sobre diversos aspectos de nuestra tierra.

Su pasado republicano no acabó pasándole factura como ocurrió con algunos de sus camaradas de aquel PRAG: Juan José Santa Cruz y Jesús Yoldi Bereau, ambos fusilados en los primeros días de la Guerra Civil, y es que José Pareja Yébenes era republicano y demócrata, pero muy de derechas.

 

Una sentencia y un accidente

            El 24 de noviembre de 1951, sábado, el mismo día en que por la tarde el Granada ganaba en el Bernabéu al Plus Ultra, en la Audiencia Provincial se vio el juicio oral por la muerte de un trapero de la calle Elvira algo más de un año antes. La sala se quedó insuficiente ya que al ser uno de los crímenes que más difusión tuvo en su día, se había levantado una gran expectación. Los hechos ocurrieron en la noche del 24 al 25 de octubre de 1950, y según publica Ideal, Pedro Gómez Rastroyo, la víctima, de 79 años de edad, vivía en una pequeña habitación en el número 122 de la calle Elvira, comunicada con el bajo donde tenía su modestísimo negocio de quincalla, lugar donde fue hallado muerto y con claros signos de violencia. El homicida, convicto y confeso a los pocos días, se llamaba José Afán de Ribera Herrera y el móvil no era otro que el robo. A los pocos días el mismo medio publicó la sentencia: pena de muerte en garrote.

            Otra muerte publicaba la sección de sucesos, ésta accidental pero no de menos impacto. La víctima, Rafael Campos de los Reyes, de 84 años, era muy conocido en la ciudad y fue a morir trágicamente arrollado por un tranvía en el Paseo de la Bomba, a la altura de las Titas, pero en la otra acera. En ese lugar, al tapar la Acequia Gorda, se dejó a una considerable altura la acera respecto de la calzada, y por ésta, dejando muy poco espacio, discurrían las vías del tranvía, siendo un sitio bastante peligroso para el viandante desprevenido. Al parecer, quizá debido a la avanzada edad del accidentado, que pudo sufrir un desvanecimiento, éste cayó a la vía en el momento en que pasaba el tranvía, que no pudo frenar.

 

Renovación parcial del Ayuntamiento

            Las leyes franquistas que para los ayuntamientos regulaban la democracia orgánica disponían que en el periodo de tres años tenían que ser renovadas las corporaciones municipales. Ya vimos que, para el franquismo y su genuina democracia con sifón, los órganos naturales de participación de los ciudadanos en política eran tres: familia, municipio y sindicato, y esa trilogía trasladada al ámbito municipal se descomponía asimismo en tres: familia, sindicato y entidades económicas, culturales y profesionales. Esos tres tercios, a razón de nueve concejales por cada uno, habían de ser renovados cada tres años, como queda dicho, pero no de golpe, sino parcialmente, por terceras partes: tres de cada uno cesaban y los que los sustituían habían de salir del reglamentario proceso “electoral”. Dado que la última “elección” fue en noviembre de 1948, tocaba ahora esa renovación prevista. En total, nueve nuevos concejales habrían de ser elegidos. Diríase que el 3 era el número cabalístico del franquismo.

Por el tercio familiar, el único en que el simulacro de democracia llamado eufemísticamente “democracia orgánica” daba participación al pueblo a través de los cabezas de familia, se presentaron ocho candidatos, entre ellos el presidente del Granada CF Joaquín Serrano González, que no consiguió salir elegido. Los más votados y, por tanto, nuevos concejales fueron: Carlos Torres Cruz (ex presidente de la Diputación, abogado y delegado provincial de Trabajo), Francisco de Paula Abellán Gómez (ingeniero de caminos afecto a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir) y José Labella Dávalos (abogado e inspector de Trabajo y delegado de Auxilio Social), que vinieron a sustituir a los cesantes: Santiago González Sola, Miguel Guirao Gea (los dos de mayor edad del consistorio), y José María Dávila Valverde (futuro presidente del GCF y el más joven de los concejales de la anterior elección). El primero de estos tres cesantes no abandonó el Ayuntamiento al conseguir salir elegido por el tercio de entidades económicas.

            Sólo los tres que salieron elegidos, agrupados en una candidatura conjunta, habían llevado a cabo algo parecido a una campaña electoral mediante la publicación en la prensa local de un manifiesto en el que pedían el voto en base a que no les ataba compromiso político alguno, sólo el prestigio social y el bienestar de los granadinos eran las metas que querían alcanzar.


“Elecciones” municipales

Las votaciones para el tercio familiar se verificaron el domingo 25 de noviembre y, según datos oficiales, votó el 78,21 % del censo electoral de la capital, que estaba compuesto por 38.698 cabezas de familia (de ellos, 4.230 de sexo femenino). Ese mismo índice, cercano al 80 % del electorado, se repitió en toda España. Y es que, como manifestó a la prensa el ministro de Gobernación, Blas Pérez, en el Gobierno nunca existió preocupación alguna por un posible abstencionismo. Todo estaba atado y bien atado, claro. Y tanto. Era obligatorio acercarse a las urnas, y la falta del preceptivo certificado de haber votado podía significar represalias traducidas en problemas para ingresar una nómina o supresión de subsidios estatales, o para acceder a algún cargo público, además era exigido ese certificado para la obtención de cartilla de racionamiento o de fumador y también para que a la persona le fuera expedido el DNI, que empezó a implantarse en España en esta época.

El inefable “Z” (Ortiz de Villajos) en su sección El Día en Granada, de la primera página de Ideal, resalta el contraste de estas ordenadas y sosegadas urnas de ogaño con aquellas otras de antaño, con duros y puros estacazos, “ganchos” y “tenazas”, muñidores, alguna que otra carrera, algún que otro tiro.

            Una semana más tarde, 2 de diciembre, tuvieron lugar las elecciones por el tercio sindical, que consistían en que un número determinado de compromisarios pertenecientes al Sindicato oficial (y vertical), designados previamente, elegían a los candidatos presentados. Entre los tres electos destacamos a Luis Sánchez Urrutia, que fue directivo del Granada CF en los primeros años de la posguerra y es el que en la historia menuda de nuestro club se señala como principal responsable del cambio de indumentaria ya que fue el encargado de traerse de Madrid unas equipaciones que en nuestra tierra no había y de la capital, donde tampoco existían las buscadas, se trajo las rojiblancas que desde diciembre de 1939 son nuestros colores.

Otra semana después, 9 de diciembre, tres concejales más completaron la renovación municipal prevista. Estos tres últimos, los correspondientes al tercio de entidades económicas, culturales y profesionales, eran votados por los propios concejales que ya formaban parte de la corporación municipal, y los candidatos que resultaron elegidos fueron propuestos por el Colegio Oficial de Médicos, la Cámara de la Propiedad Urbana y el Centro Artístico, respectivamente.

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