EL ONCE FANTASMA

Pedro Escartín bautizó al Granada CF (el Recreativo Granada) con el apodo de "Once Fantasma" cuando este club era un recién llegado a la competición pero ya andaba codeándose con equipos de solera y aspiraba a lo máximo.
En este libro se narran las vicisitudes por las que atravesó el Recreativo en sus cinco primeros años de existencia y también se recogen los sucedidos ciudadanos más impactantes de aquella época revuelta que fue la de la II República.
Para adquirir un ejemplar firmado y dedicado por el autor (20 €), dirigirse a
jlramostorres@gmail.com


Historia del Granada CF



martes, 31 de marzo de 2009

1998 EL TRECE . EL PRIMER CHAPARRO





El Granada quedó regido por una junta gestora presidida por Francisco Jimena desde el chasco de la non nata SAD del verano de 1997. Toda la temporada 97-98 permaneció al frente del club esta gestora sin que faltaran amagos de dimisión de sus componentes, sobre todo cuando los malos resultados deportivos encendían las protestas de la grada frente al palco. Pero es el caso que ha concluido el ejercicio el 30 de junio de 1998 y con él el mandato de la junta gestora, que dimite en bloque. Tras un mes entero de incertidumbre, no hay finalmente elecciones y a finales de julio queda compuesta la nueva junta, que no es nueva dado que son prácticamente los mismos nombres los que la componen (presidente, Jimena; vicepresidentes, Rafael Salcedo –que pronto dimitirá- y Gerardo Cuerva; vocales, Miguel Prieto, Antonio García Molina y Guillermo Pérez Hidalgo). A lo largo de la temporada recién terminada ha sido su caballo de batalla intentar anular el contrato de venta de Los Cármenes, para lo cual el club ha presentado la pertinente denuncia ante el juzgado de instrucción número 6 (paralela a la que contra Candi mantiene la asociación de socios de veinte años). También –se dice- se ha vuelto a intentar la conversión en SAD.

En plena canícula salta a la prensa la noticia de que el Granada puede venderse a una empresa de capital alemán y argentino cuyo nombre es Sportgentur. Es la primera de las muchas veces que a lo largo de las cinco temporadas de Jimena nos desayunaremos con cosas como ésta. Es el primero de los muchos posibles “grupos inversores” que atraídos por el potencial de la ciudad –dicen- van a transformar el club en una entidad moderna y no sé cuántas cosas más, y al poco desaparecen y no se vuelve hablar de ellos.

No obstante, un enfadado Jimena se desmarca de cualquier responsabilidad y responde al poco en el mismo medio y dice: «el club no es mío y no puedo venderlo. Eso es una burrada». Y al mismo tiempo acusa de propalar bulos a un grupo de socios “de peso”, entre el que hay incluso algunos ex de su propia junta: «los de siempre, los que tratan de moverme del club, los que fastidio desde que llegué aquí, los que pretenden tener un cortijillo a cargo del club y no se lo permito».

Porque Jimena cuenta efectivamente con un grupo de oposición (“gestora paralela” la denomina el propio Jimena) que argumenta con razón que es preciso convocar elecciones pues ha pasado un año entero y la junta gestora debe dar paso a una directiva electa. Y además, los que no se van han incumplido su promesa de transformar el club en SAD. Poco consigue este grupo de oposición porque la gestora de Jimena se va a prolongar otra temporada más, la que está a punto de empezar en este verano de 1998.

Para la 98-99, a pesar de que en la anterior temporada se hizo un bastante buen papel y se rozó el ascenso, el Granada se renueva considerablemente. Desde antes de terminar la 97-98 se ha confiado la parcela deportiva al dúo que forman Gerardo Castillo y Urbano Ortega. No hay continuidad de Enríquez. El técnico fichado es Paco Chaparro, que ha realizado una magnífica temporada en Segunda B al frente del modestísimo Isla Cristina. El dúo Castillo-Ortega también ha renovado a jugadores que interesan, como Quique Beltrán, Pascual y Edu García.




La plantilla del Granada para la 98-99, hecha para buscar una vez más el ascenso, se presenta el 11 de agosto. Novedades son los fichajes del portero Pindado, los defensas Felipe, López Bravo y Martagón, los centrocampistas Manolo Herrero y Míchel, y los delanteros Puche y Juanjo, además del míster Chaparro. A la vez han causado baja en el equipo Antonio, Berruezo, Manolo y Corona. Con aires de modernidad, este año se rompe con la tradición y se diseña un acto multimedia, es decir, un espectáculo de luz -la de los potentes focos que abundaron- y sonido -el de la megafonía y la pantalla de vídeo- en que en el que uno a uno fueron presentados todos los integrantes de la primera plantilla y de los filiales. Al espectáculo asistieron en Los Cármenes más de siete mil aficionados que pudieron comprobar que para la temporada por comenzar vuelve el Granada al uniforme de rayas verticales.

En el mismo acto anunció Jimena que ya se tenían a disposición del club unos terrenos de 60.000 m2 en la carretera de La Zubia y habían comenzado los trabajos para lo que iba a ser la ciudad deportiva del Granada CF, que contaría con dos campos de césped y uno de albero, además de todo lo necesario para este tipo de instalaciones. Pero esta proyectada ciudad deportiva tuvo una cortísima vida porque estaba en plena vega y el Ayuntamiento no dio el necesario visto bueno, de modo que aunque se explanaron terrenos y se colocaron unas porterías, e incluso se llegó a celebrar alguna sesión de entrenamiento, la cosa quedó en nada al poco.

Al día siguiente tiene lugar el II Trofeo Diputación. Como el Guadix descendió de 2ª B la temporada recién terminada, este año consiste en un único partido entre los dos equipos granadinos de 2ª B; el Motril y el Granada. El encuentro se celebró en el Escribano Castilla motrileño ante menos de mil aficionados y el Granada renovó su título, es decir, también se adjudicó esta segunda edición al derrotar a los locales 1-2, con dos goles de Sergio Cruz antes de los diez minutos de juego. En la segunda parte acortaron distancias los motrileños por medio de Batista. A poco del final del partido hubo incidentes entre futbolistas de uno y otro conjunto, resultando expulsado Pascual. El Motril, dirigido por José Ramón Corchado, realizó una buena campaña, clasificándose en décimo lugar. Eran sus jugadores más destacados Canito, Carlos Borrás, Raúl Calle, Antonio Valero y Juan Carlos Morán.

Y como cada pretemporada granadinista desde 1973 -aunque salvando unas cada vez más grandes distancias- en la segunda mitad de agosto tiene lugar la disputa del Trofeo Granada, que este 1998 llega a su XXVI edición. El rival es un debutante (y a la vez no lo es) en este certamen futbolero granadino. Se trata del Málaga. Pero no es el CD Málaga que tantas veces (ocho) disputó nuestro trofeo y se lo adjudicó en tres ocasiones porque, como sabemos, ese equipo pasó a mejor vida en 1992 y fue sustituido por el filial At. Malagueño al que al poco tiempo se le cambió el nombre por el de Málaga CF, que es el que nos visita. Y lo hace como flamante equipo de Segunda A, después de haber conseguido el ascenso en la temporada recién terminada.

La noche del 18 de agosto de 1998 el Granada se adjudicó un nuevo Trofeo Granada, el de trece, al vencer en los penaltis al Málaga después de que los noventa minutos acabaran con empate a uno. Jugaron por el Granada: Notario; Santi, Felipe (Míchel 58’), López Bravo; Javi García (Roberto Valverde 62’), Edu García, Manolo Herrero (Puche 50’), Pascual, Aguilar (Juanjo 58’); Jesús Sierra (Quique 50’ y éste por Lucio 86’) y Sergio Cruz. Y por el Málaga: Lejkovic; Bravo, Brahim (Dorado 46’), Larraínzar (Quino 72’), Roteta; Ruano, Movilla, Agostinho (Zárate 46’); Guede (Arriky 62’), Catanha (Valcárcel 46’) e Ismael (Popovic 62’). El Málaga fue mejor y demostró su superior categoría poniendo en numerosos aprietos a la cobertura local, en especial en la primera parte, con las internadas por banda izquierda de su estrella fichado este año, el portugués Agostinho. Pero fue el Granada el que se adelantó en el marcador al filo del descanso cuando en una de aquellas grandes incursiones de Aguilar por su banda izquierda, su envío al área fue desviado a su propia portería por el central malaguista francés Brahim. Y empató a diez minutos del final para los visitantes el yugoslavo Popovic, de gran cabezazo casi a bocajarro. Asistieron al encuentro algo menos de tres mil espectadores que por ratos se aburrieron de lo lindo ya que el juego fue muy intermitente por uno y otro bando. La nota la dieron los dos técnicos en la banda, Chaparro y el ex granadinista Joaquín Peiró, que a punto estuvieron de llegar a las manos.

El Málaga se había reforzado bastante bien para su debut en la categoría de plata. En una campaña sensacional consiguió el campeonato de Segunda y el ascenso a máxima categoría varias jornadas antes de su conclusión. El amargo trance de enterrar al histórico CD Málaga tenía así para los boquerones la recompensa de en sólo siete años recuperar el fútbol de primera.


A falta de sólo una semana para el comienzo de la liga 98-99 sólo cuenta el Granada con cuatrocientos socios de pago, porque aunque el número de abonados total es de 1.300 aproximadamente, de ellos novecientos no pagan, por ser socios de veinte años. La cifra definitiva de socios apenas superará finalmente los dos mil, y la mayoría esperarán hasta dejarse convencer por los primeros resultados positivos.

Fichaje de última hora es el del defensa central Álex García, que viene del Cádiz, porque el fichado para ese puesto, Martagón, no acaba de recuperarse de sus lesiones ni de alcanzar la forma necesaria. El veterano defensa sevillano sólo llegará a alinearse con el Granada en cuatro partidos (dos de liga y dos de copa) recibiendo la baja en el mes de septiembre. Además, el otro defensa central fichado, López Bravo, por problemas burocráticos, no pudo ser utilizado en los dos primeros partidos oficiales.

La liga empieza a finales de agosto. Y muy bien ya que el Granada se trae los tres puntos de Plasencia y vence en casa al Écija, desarrollando además un juego bastante vistoso. Las dos victorias lo colocan como líder. Pero viene después una racha muy negativa que deja al Granada en la mitad baja de la clasificación, porque Chaparro no acaba de dar con un esquema definitivo y se suceden a lo largo de la primera vuelta resultados negativos ante equipos de poco potencial.

En el mercado de invierno vienen refuerzos: el delantero Rubén Blaya, que se hará con la titularidad y anotará un total de ocho goles; el centrocampista Iván Parra, que casi no llegará a jugar un partido completo; y también el lateral sub 23 José Luis, que apenas será utilizado. Para hacerles hueco reciben la baja hombres como Roberto Valverde, que no era muy del agrado de Chaparro y que abandonaba el Granada después de siete temporadas como rojiblanco; y también Juanjo Doblas (toda la temporada lesionado) y el joven José Raúl.

En la marcha deportiva hay una gran mejoría al empezar la segunda vuelta que hace que el Granada pueda de nuevo enlazar con los cuatro primeros y llegue incluso a volver a situarse líder a falta de nueve jornadas. Quiso la suerte que el calendario deparara en esas últimas nueve jornadas enfrentamientos con cinco de los gallitos de la competición. Y ahí precisamente estuvo la clave porque de todos los cualificados rivales por el ascenso sólo se pudo vencer al Sevilla B (acabó 2º), y las derrotas en Los Cármenes ante el Córdoba (3º, que ascendió) y Cádiz (5º), seguidas de nueva derrota en Melilla (1º), hacen que los rojiblancos se alejen de la cabeza para definitivamente perder toda opción en la visita al Polideportivo Almería (4º), de donde sólo nos traemos un empate. Al final quedó el Granada sexto clasificado, empatado con el quinto, el Cádiz, y a tres puntos del P. Almería.

Notario; Javi García, Santi, Álex, Quique; Sierra, Edu García, Pascual, Aguilar; Sergio Cruz y Rubén Blaya es el Granada del primer Chaparro. Los de la zona ancha forman una de las mejores cuartetas granadinistas de todos los años de 2ª B, sin embargo sólo alcanzaron la sexta plaza. En definitiva, una nueva temporada saldada con una nueva decepción. Para la siguiente, crucial como ninguna, se anuncian grandes cambios.

Antes de la conclusión de la temporada, en mayo de 1999, tiene lugar por fin el necesario proceso electoral para terminar con la situación de provisionalidad que supone el que el club esté regido por una junta gestora desde hace casi dos años. Hay dos precandidatos, Jimena y Medina Jorges. De este último se llegó a comentar que era un hombre de paja de Julián, extremo desmentido por el propio Medina. Sólo Jimena consiguió las necesarias firmas de socios que lo avalaran, así que fue proclamado oficialmente nuevo presidente del Granada el 14 de junio de 1999.




martes, 10 de marzo de 2009

EL RECREATIVO



Los conocimientos futboleros de uno no dan como para poder identificar sin error a todos los que se alinean en Los Cármenes en esta bonita foto, del inagotable y extraordinario archivo Doña (gracias Rafa de nuevo). Yo diría que es de la temporada 1972-73. He señalado con signo de interrogación los que no conozco o tengo dudas: Delgado, ¿?, Josele, ¿Leyva?, Eladio, ¿Marino?; agachados: ¿Jorge?, ¿Barahona?, ¿Porlán?, Esteban y Abelenda. No es ni mucho menos el mejor Recreativo, que juega en Regional Preferente y además le ha salido un “competidor” directo, el Granada B, después Real Granada. Y no forma ningún jugador que llegara a debutar con el Granada, por entonces en lo mejor de su historia. En esa época Candi en lugar de dar paso a la cantera prefería traerse ”oriundos” del otro lado del charco, entre ellos un tal Cabral, que quizás como fontanero o albañil hubiera resultado un buen profesional, pero desde luego que no como futbolista.
Casi todos los de la foto han nacido en Granada pero ninguno llegó a jugar en el Granada en un partido oficial. Al menos uno, Eladio, mereció una oportunidad. Eterno centrocampista del filial, en su currículum futbolero puede incluir con orgullo el haber sido campeón de España de Técnica y Habilidad Futbolística cuando estaba en edad cadete, superando a Solsona que años después jugaría en el Español y el Valencia y sería siete veces internacional. Eladio era de ese tipo de futbolistas de gran clase que donde ponen el ojo ponen el balón y además cubren mucho espacio.
En un mundillo como el del forofismo, tan apegado a unos símbolos y unos colores, sorprende que años después de consumado el cambio de identidad que experimentó el Granada al poco de venir al mundo, nadie reivindicara el volver a los colores blanquiazules originales. O al menos no consta que alguien dijera nada en contra de la mudanza. Claro que tampoco eran tiempos de alzar mucho la voz contra cualquier autoridad. El caso es que al Granada de rojiblanco le fue de maravilla.
En 1947 se creó este segundo Recreativo. Su impulsor, Martín Campos, también responsable del cambio de indumentaria y de nombre del primer equipo, tuvo el buen criterio de recuperar ambas cosas para el filial del que enseguida empezaron a salir jugadores para el Granada, a la sazón en Segunda, promocionados por el sabio Manolo Ibáñez.
Cincuentas y sesentas son buenos años para el Granada. Todos ellos transcurren entre Segunda y Primera. Las dos décadas constituyen también la época en que en que más jugadores dieron el salto al Granada desde el Recreativo. Vicente, Baena y Guerrero fueron titulares del equipo del ascenso de 1957, y Olalla casi también lo fue. González, Tinas, Rafa Almagro y Eloy estaban en el ascenso de Málaga, en 1966, y también jugaba Santos, otro granadino más, y también salido del Recreativo. Barrachina, Ureña y nuevamente Tinas, Santos y Almagro están en la foto del ascenso de Mallorca, en 1968, todo un clásico del granadinismo. Falta Gerardo que no jugó aquella tarde pero fue titular todo el año.
De los futbolistas que pasaron por el Recreativo, el que más partidos jugó con el primer equipo fue Mariano Santos, con 275. Pero el primer granadino de esa lista es Vicente Díaz, con 250 (no se pueden incluir ni Millán ni Lina). La relación de futbolistas que pasaron por el Recreativo y después jugaron en Primera sería interminable, pero entre ellos hay al menos dos que alcanzaron la internacionalidad: Barrachina y Mingorance. Y hablando de ilustres vestidos de blanquiazul, contamos hasta con todo un Pichichi, Porta, cedido de la primera plantilla en la 69-70, cuando todavía muy pocos creían en sus cualidades
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sábado, 7 de marzo de 2009

DESPUÉS DEL SANZISMO



05/03/09

Haciendo balance de la labor del presidente saliente, en el haber de Sanz pesa mucho algo que nunca podremos olvidar: que llegara en el momento justo para evitar el funeral del histórico Granada y que devolviera al club rojiblanco a un escalón futbolero al menos tolerable. Su gestión ¿ha sido buena o mala? Yo diría que ha sido todo lo buena que podía ser. Pero esta afirmación lleva en sí misma encerrada la contraria y cabe decir, por tanto, que ha sido también todo lo mala que podía ser.

Porque la cuestión no es si el último mecenas que ha pasado por Recogidas 35 ha administrado bien el club o no lo ha hecho. La cuestión, lo que importa, es que la fórmula de hacer recaer la buena o mala marcha de este o de cualquier otro club sólo en las aportaciones de una única economía, puede ir medianamente bien o muy bien mientras el bolsillo del único aportador no se desfonde. Pero más tarde o más temprano sólo puede acabar como ha acabado: con el club igual o peor que cuando llegó. No se puede esperar que indefinidamente vaya a estar el padrino de turno aportando dinero de su bolsillo a cambio de nada. Lo que falla es la misma estructura que soporta el tinglado.

Por otra parte, del paso de Sanz por el Granada hay varios aspectos que sí que eran manifiestamente mejorables. Y casi todos derivan del carácter altanero de la persona o del hecho de pretender gobernar el club desde Madrid viniendo sólo cada dos semanas: ese querer sólo relacionarse con una ínfima parte del granadinismo (la de las “adhesiones inquebrantables”), demonizando a cualquiera que se atreviera a criticar y, por eso mismo, vetando periodistas y medios hasta llegar casi a la completa incomunicación; ese fomentar posturas forofas extremas y participar por acción u omisión en auténticos aquelarres de injurias a personas y entidades que a la larga (y a la corta) han perjudicado al club. Y alguna más que, como las anteriores, tendrían su origen en el pensamiento simple de “como todo sale de mi bolsillo, hago lo que quiero”. Ha habido momentos en que esto se ha parecido más a un régimen de partido único que a un club de fútbol.

Una nueva era empieza en el club rojiblanco. Y tal como está el panorama no es cosa baladí que haya un puñado de valientes que se atrevan a intentar impedir que tengamos que entonar el gorigori por nuestro Granada CF. Toda la suerte del mundo les deseo en la incierta aventura en que acaban de embarcarse y también expreso mi deseo de que no incurran en los mismos errores de los que se van. Porque los benefactores acaban yéndose una vez se les pasa su gran amor por unos colores, pero los cuatro chalaos de siempre nos quedamos.

Pronto cumplirá el club rojiblanco sus primeros 78 años de existencia. Servidor se atrevería a decir que, si queremos celebrar el 79 aniversario, a esto hay que darle un giro radical. No podemos seguir indefinidamente esperando a que al mirlo blanco ido le suceda el siguiente. Que tenemos que ser los granadinos los que sustentemos un club de fútbol que a su vez tiene que ser de todos los granadinos. Que el club de fútbol representativo de la ciudad tiene que ser un proyecto de eso mismo, de la ciudad, de toda la ciudad. O no será.